<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-35240156</id><updated>2011-08-07T03:47:35.061-04:00</updated><title type='text'>" Cree para que entiendas, Entiende para que Creas"</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://filoteass.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35240156/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filoteass.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>webmaster</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>20</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35240156.post-2787388131451859286</id><published>2009-04-17T14:56:00.004-04:00</published><updated>2009-04-17T14:59:34.545-04:00</updated><title type='text'>CRISTO RESUCITO</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Ahib0o9uGs0/SejRaNLXTzI/AAAAAAAAAPU/8qXZqzrU6lY/s1600-h/937354hl7.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 201px; height: 282px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Ahib0o9uGs0/SejRaNLXTzI/AAAAAAAAAPU/8qXZqzrU6lY/s200/937354hl7.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5325736807509741362" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;st1:personname productid="La Resurrección" st="on"&gt;&lt;em&gt;L&lt;/em&gt;a Resurrección&lt;/st1:personname&gt; de Cristo es un hecho de fe y también un acontecimiento histórico comprobable, nos dice el Catecismo de &lt;st1:personname productid="la Iglesia Católica" st="on"&gt;la  Iglesia Católica&lt;/st1:personname&gt; (Catecismo de &lt;st1:personname productid="la Iglesia Católica" st="on"&gt;la Iglesia Católica&lt;/st1:personname&gt; nº 647). &lt;st1:personname productid="La Resurrección" st="on"&gt;La Resurrección&lt;/st1:personname&gt; de Cristo “fue un acontecimiento histórico demostrable por la señal del sepulcro vacío y por la realidad de los encuentros de los Apóstoles con Cristo resucitado”. Sin embargo, &lt;st1:personname productid="La Resurrección" st="on"&gt;la  Resurrección&lt;/st1:personname&gt; también es “centro que trasciende y sobrepasa a la historia”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;  &lt;p class="ct-contenidotexto" style="text-align: justify;"&gt;&lt;st1:personname productid="La Resurrección" st="on"&gt;La Resurrección&lt;/st1:personname&gt; de Cristo es un hecho demasiado importante como para quedar referido sólo como un acontecimiento histórico. En &lt;st1:personname productid="La Resurrección" st="on"&gt;la  Resurrección&lt;/st1:personname&gt; de Cristo está el centro de nuestra fe, porque &lt;em&gt;“si no resucitó Cristo, vana es nuestra predicación, vana también vuestra fe” (1 Co. 15, 14),&lt;/em&gt; nos advierte San Pablo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="ct-contenidotexto" style="text-align: justify;"&gt;&lt;st1:personname productid="La Resurrección" st="on"&gt;La Resurrección&lt;/st1:personname&gt; constituye ante todo la confirmación de todo lo que Cristo hizo y enseñó. Todas las verdades, incluso las más difíciles de comprender por el ser humano, encuentran su comprobación porque Cristo, al resucitar, ha dado la prueba definitiva de su autoridad como Dios (cf. Catecismo de &lt;st1:personname productid="la Iglesia Católica" st="on"&gt;la Iglesia Católica&lt;/st1:personname&gt; nº651). &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="ct-contenidotexto" style="text-align: justify;"&gt;Pero, además, &lt;st1:personname productid="La Resurrección" st="on"&gt;la Resurrección&lt;/st1:personname&gt; de Cristo, es comprobable históricamente. Los discípulos han atestiguado que verdaderamente se encontraron y estuvieron con Cristo resucitado. El sepulcro vacío y las vendas en el suelo &lt;em&gt;(cf. Jn. 20, 6)&lt;/em&gt; significan por sí mismas que el cuerpo de Cristo ha escapado de la muerte y de la corrupción del cuerpo, consecuencia de la muerte (cf. Catecismo de &lt;st1:personname productid="la Iglesia Católica" st="on"&gt;la Iglesia Católica&lt;/st1:personname&gt; nº657). &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="ct-contenidotexto" style="text-align: justify;"&gt;El primer elemento que se encuentra sobre &lt;st1:personname productid="La Resurrección" st="on"&gt;la  Resurrección&lt;/st1:personname&gt; de Cristo es el sepulcro vacío, lo cual no es realmente una prueba directa. De hecho la ausencia del cuerpo podría explicarse de otro modo. María Magdalena creyó que &lt;em&gt;“se habían llevado a su Señor” (Jn. 20, 13).&lt;/em&gt; Las autoridades, al ser informados por los soldados de lo sucedido los sobornaron para que dijeran que &lt;em&gt;“mientras dormían, vinieron de noche los discípulos y robaron el cuerpo de Jesús” (Mt. 28, 11-15).&lt;/em&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="ct-contenidotexto" style="text-align: justify;"&gt;Sin embargo, el hecho es que las mujeres, luego Pedro y Juan, encontraron el sepulcro vacío y las vendas en el suelo. Y San Juan nos dice en su Evangelio que él &lt;em&gt;“vio y creyó” (Jn. 20, 8). &lt;/em&gt;Esto supone que, al constatar el sepulcro vacío, supo que eso no podía ser obra humana y creyó lo que Jesús les había anunciado. Además, intuyó que Jesús no había vuelto simplemente a una vida terrenal como había sido el caso de Lázaro &lt;em&gt;(cf. Jn. 11, 44).&lt;/em&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35240156-2787388131451859286?l=filoteass.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filoteass.blogspot.com/feeds/2787388131451859286/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35240156&amp;postID=2787388131451859286' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35240156/posts/default/2787388131451859286'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35240156/posts/default/2787388131451859286'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filoteass.blogspot.com/2009/04/cristo-resucito.html' title='CRISTO RESUCITO'/><author><name>webmaster</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_Ahib0o9uGs0/SejRaNLXTzI/AAAAAAAAAPU/8qXZqzrU6lY/s72-c/937354hl7.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35240156.post-5463562756739360168</id><published>2008-11-21T14:58:00.001-03:00</published><updated>2008-11-21T15:07:58.599-03:00</updated><title type='text'>Los Carismas</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_Ahib0o9uGs0/SSb49LQK0oI/AAAAAAAAAME/_6i58O1zPlw/s1600-h/jesuspaz.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 200px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Ahib0o9uGs0/SSb49LQK0oI/AAAAAAAAAME/_6i58O1zPlw/s200/jesuspaz.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5271174143760061058" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Los Carismas&lt;br /&gt;Fuente / Padre Jordi Rivero&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Etimología: del griego, charis+ma.&lt;br /&gt;Char: algo que causa felicidad.  Charis: conceder gracia, favor gratuito de Dios. &lt;br /&gt;Ma: es el objeto y el resultado de una acción. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"charisma": el resultado de haber recibido el charis (don de Dios). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los carisma son:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobrenaturales concedidos por Dios a determinadas personas. Aunque se le atribuyen sobre todo al Espíritu Santo, son igualmente don del Padre y del Hijo. &lt;br /&gt;Son un don para la Iglesia. Aunque ya existían en el Antiguo Testamento, Dios los concede de forma incomparable en la Iglesia, por los méritos de Cristo.&lt;br /&gt;Para el bien común. Concedidos para servir en la edificación de la Iglesia. Sus efectos se manifiestan en favor de los miembros del cuerpo en función del amor. Son útiles para la misión y por lo tanto no son ni privados (para uso egoísta, personal),  ni son superfluos. &lt;br /&gt;No son requisitos para la salvación personal como lo es la gracia santificante. No es mas santo el que tenga mayores carismas. Pero si es verdad que los santos se caracterizan por el buen uso de los carismas porque los ponen al servicio de la Iglesia motivados por el amor. &lt;br /&gt;El Espíritu Santo los concede a quien quiere y cuando quiere. (1 Cor 12,11). Se encuentran en todo tiempo y lugar.&lt;br /&gt;Son dones transitorios. El Espíritu Santo los da y los quita según su beneplácito; son pasajeros respecto a las virtudes teologales que son permanentes y sobre todo, con relación a la caridad que no disminuye; poseen, sin embargo, una cierta estabilidad que hace que el hombre dotado habitualmente del carisma profético sea llamado profeta.  &lt;br /&gt;Son valorados por su grado de utilidad; en cuanto mas útiles para edificar la Iglesia.  &lt;br /&gt;Es bueno pedirlos si lo hacemos por amor a la Iglesia, para servirla (1 Cor 14, 27)&lt;br /&gt;Jamás podrían adquirirse ni ser previstos con las fuerzas humanas. &lt;br /&gt;El carisma brota con formas nuevas. Por eso le incumbe al ministerio jerárquico la delicada tarea de examinar y cultivar los carismas que nacen continuamente en el seno del pueblo de Dios. Hacer aflorar nuevas modalidades de carismas, favorecer las concreciones institucionales de estos y velar para que se mantengan vivos, insertándolos adecuadamente en la vida de la Iglesia.&lt;br /&gt;Por su naturaleza, los carismas son comunicativos, y hacen nacer aquella "afinidad espiritual entre las personas"&lt;br /&gt;y aquella amistad en Cristo que da origen a los "movimientos". (cf. Christifideles laici, 24)&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Criterios esenciales de los carismas auténticos  (Libero Gerosa):&lt;br /&gt;"Los carismas son gracias especiales que el Espíritu distribuye libremente entre los fieles de todo tipo y con los que los capacita y dispone para asumir varias obras y funciones, útiles para la renovación de la Iglesia y para el desarrollo de su construcción. Algunos de estos carismas son extraordinarios, otros, por el contrario, sencillos y mucho más difundidos, pero el juicio sobre su autenticidad corresponde, sin ninguna excepción, a los que presiden en la Iglesia, a los que compete no extinguir los carismas auténticos"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El carisma se distingue del talento: &lt;br /&gt;talento: es la capacidad natural de la persona.&lt;br /&gt;carisma: es un don sobrenatural del Espíritu para edificación del cuerpo eclesial. Por ser sobrenatural no implica que sea necesariamente algo portentoso, mas bien los dones se integran en la disposición natural de la persona y actúa en ella. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antiguo Testamento&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque el término "carisma" parece ser propiamente paulino, la realidad a que se refiere está ya claramente operante en el Antiguo Testamento, en numerosos reyes, jueces, profetas y otros grandes personajes, tanto hombres como mujeres.  Estos no solo recibieron de Dios una misión sino también la efusión del Espíritu Santo para ejercerla mas allá de las fuerzas meramente naturales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuevo Testamento&lt;br /&gt;La palabra carisma aparece 17 veces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;16 veces en San Pablo: Rom1,11; 5,15.16; 6,23; 11,29; 12,6; 1 Cor 1,7; 7,7; 12,4.9.28.30.31; 2 Cor 1,11; 1 Tm 4,14; 2 Tm 1,6.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1 vez en S. Pedro: 1 P 4, 10.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carisma en San Pablo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;San Pablo hace cuatro listas de carismas:&lt;br /&gt;1 Cor 12,8-10; &lt;br /&gt;1 Cor 12, 28-30&lt;br /&gt;Rom 12, 6-8&lt;br /&gt;Ef 4, 11 &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las listas contienen un total de 20 carismas diferentes, pero estas no pretenden ser exhaustivas. Hay muchos mas carismas. Mientras unos son dones que capacitan para ejercer ciertos oficios, otros son extraordinarios. Pero todos son fruto de la gracia, es decir de la obra del Espíritu Santo.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El significado de "charisma" en Pablo varía. Algunas veces es aptitud, otras es sinónimo de gracia sacramental de estado.  Pero siempre se trata de una gracia del Espíritu Santo que habilita a quien la recibe para servir en la edificación (oikodomé) de la comunidad (Iglesia).  Es por lo tanto para el bien de todos (1 Cor 12). Los carismas tienen un carácter orgánico. Todos los carismas deben operar en armonía, como las múltiples funciones de un cuerpo sano.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es necesario cuidar el uso de los carismas tanto para desarrollarlos como para encaminarlos en forma equilibrada hacia el propósito querido por Dios.  San Pablo advierte a los Corintios sobre el peligro del mal uso de los carismas: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando los carismas pretenden remplazar el esfuerzo y la responsabilidad de la vida cotidiana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la atención se centra en los carismas haciendo de ellos un espectáculo, creando desorden y distrayendo de la disponibilidad al sacrificio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se toma posesión de los carismas, buscando ávidamente poseerlos por interés egoísta (orgullo, competencia, fama, etc.). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;San Pablo actúa fuertemente contra los excesos porque los carismas, si no contribuyen a la edificación del cuerpo, pueden hacerle daño. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;San Pablo igualmente se preocupa de que no se apaguen los carismas &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"No apaguéis el Espíritu. No despreciéis las profecías. Examinad todo y quedaos con lo que es bueno. Abstenéos de todo mal." (1 Ts 5, 19-22) Pablo enseña constantemente que Dios actúa íntimamente y poderosamente en sus hijos, dándoles los dones necesarios para la misión. Minimizar la necesidad de los dones es también una forma de poner al hombre como un falso protagonista de la edificación de la Iglesia, usurpando el lugar de Dios y relegándolo a un cielo que estaría distanciado de la tierra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--------------------------------------------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos los santos son testimonio del poder de Dios y de los carismas que el suscita para el bien de la Iglesia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;San Ignacio de Loyola, a través de su propia experiencia de gracia, desarrolla unos "ejercicios espirituales" para discernir las mociones del Espíritu. Estos ejercicios correctamente presuponen que Dios se manifiesta al hombre, le da los carismas y le da conocimiento para utilizarlos correctamente. Este proceso de discernimiento debe continuar toda la vida e incluye necesariamente una profunda obediencia a la Iglesia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después del Concilio Vaticano II, se ha suscitado un desarrollo de la doctrina eclesiológica y pneumatológica. Al mismo tiempo el Espíritu Santo se ha manifestado extraordinariamente entre el pueblo de Dios. Han aparecido numerosos movimientos eclesiales con nuevos carismas.  La Renovación Carismática en el Espíritu Santo a motivado un "redescubrimiento" de carismas como la curación, la profecía, el don de la alabanza en lenguas y muchos otros. El Espíritu Santo se da así a conocer como la verdadera vida de la Iglesia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35240156-5463562756739360168?l=filoteass.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filoteass.blogspot.com/feeds/5463562756739360168/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35240156&amp;postID=5463562756739360168' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35240156/posts/default/5463562756739360168'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35240156/posts/default/5463562756739360168'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filoteass.blogspot.com/2008/11/los-carismas.html' title='Los Carismas'/><author><name>webmaster</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Ahib0o9uGs0/SSb49LQK0oI/AAAAAAAAAME/_6i58O1zPlw/s72-c/jesuspaz.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35240156.post-8389662338821697445</id><published>2008-10-13T13:17:00.005-03:00</published><updated>2008-10-13T13:23:30.553-03:00</updated><title type='text'>GUIA DE RELIGION 2º MEDIO</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Ahib0o9uGs0/SPN1bYNdw-I/AAAAAAAAALs/YaZ_MOyZfes/s1600-h/papa9.JPG"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Ahib0o9uGs0/SPN1bYNdw-I/AAAAAAAAALs/YaZ_MOyZfes/s200/papa9.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5256674303287346146" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GUIA DE RELIGION 2º MEDIO&lt;br /&gt;Asignatura Religión&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tema: Jerarquía de la Iglesia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL PAPA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuál es su oficio?, ¿qué hace?, ¿por qué vive en Roma?, ¿cómo se elige?   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Papa es Obispo de Roma, Vicario de Jesucristo, Sucesor del Príncipe de los Apóstoles, Sumo Pontífice de la Iglesia Universal, Patriarca de Occidente, Primado de Italia, Arzobispo y Metropolita de la provincia Romana, Soberano del Estado Vaticano, Siervo de los Siervos de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El más importante es el último, el de los Siervos de los Siervos de Dios, que fue un título que fue acuñado por primera vez por el Papa San León Magno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quién es el Papa, cuál es su oficio, por qué vive en Roma?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Jesucristo instituye su Iglesia, hizo de Simón Pedro, el rudo pescador del lago de Bethsaida en Galilea, la piedra de su Iglesia. Le entregó las llaves de ella y lo instituyó pastor del rebaño (Jn. 21, 15-17). El Papa no tiene otro oficio que el de ser depositario de las llaves de la Iglesia y pastor del gran rebaño que forma la Iglesia Católica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta sucesión de personas, desde San Pedro hasta nuestros días, se ha continuado a través de 21 siglos en la persona que todos conocemos hoy como Santo Padre, Papa, o Sumo Pontífice de la Iglesia Universal. San Pedro recibió de Jesucristo este poder de “atar y desatar” y se ha ido transmitiendo a través del tiempo. Él residió primero en Antioquia, después, de acuerdo a lo que dice el cronista del año 354, por 25 años residió en Roma en donde encontró el martirio en el año 64 o 67 de nuestra era. Muchos de sucesores han pagado con su sangre la fidelidad a esta sucesión. Desde esa época el Papa vive en Roma con excepción del período en que los Papas vivieron en la ciudad francesa de Avignon a finales del siglo XIV.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Roma es pues, la ciudad de los Papas. Existe una bella tradición que nos recuerda el por qué se ha tenido a Roma como la ciudad de residencia de los Papas. Se cuenta que una noche San Pedro huía de la ciudad de Roma, presa del miedo y el descorazonamiento. Huía por la via Appia, la avenida de los largos cipreses. Sería la madrugada cuando justo a las afueras de la puerta de San Sebastiano, habiendo ya burlado la guardia romana, se encuentra con Cristo que viene por el camino en dirección contraria a Pedro. Éste se sorprende y le pregunta sorprendido: “¿Adónde vas Señor?” (Quo vadis Domine?, en latín). Y Jesús se dice que le respondió: “Voy a Roma a ser crucificado de nuevo” Y en uno de esos arranques de generosidad, muy propios del temperamento primario de aquel pescador de Bethsaida, Pedro desanda sus pasos y vuelve a la ciudad de Roma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy en día, la Iglesia de “Quo vadis?” nos recuerda este momento dramático en la vida de San Pedro. Además, algunos estudios arqueológicos han demostrado que justo debajo del Altar de la Confesión en la Basílica de San Pedro, se han encontrado los huesos de quien se cree fue San Pedro. Al Papa, obispo de Roma y sucesor de San Pedro, le toca ser el principio y fundamento perpetuo y visible de la unidad, tanto de los obispos, como de la muchedumbre de los fieles. A él le corresponde confirmar en la fe a todos sus hermanos, es decir a todos los católicos. “El Romano Pontífice goza de esta infalibilidad en virtud de su ministerio cuando como Pastor y Maestro supremo de todos los fieles que confirma en la fe a sus hermanos, proclama por un acto definitivo la doctrina en cuestiones de fe y moral”. (Catecismo de la Iglesia Católica n. 891) &lt;br /&gt;Es para todos los católicos una gracia muy especial el saber que las enseñanzas del Papa son las mismas enseñanzas que las enseñanzas de Cristo. Los católicos no creemos simplemente en lo que dice el Papa. Sabemos que lo que dice el Papa es lo mismo que ha dicho Cristo. El Papa goza de esa asistencia especial de Cristo de forma que no pueda equivocarse en todo lo relacionado con la fe. Esta ayuda especial es lo que se llama la infalibilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Junto con el oficio de Maestro está también el de Pastor que Cristo le da a Pedro al final del evangelio de San Juan. Por tres veces Cristo le pregunta a Simón Pedro si le ama y ante la respuesta afirmativa de Pedro, Jesús le ordena “Apacienta mis corderos... Apacienta mis ovejas... Apacienta mis ovejas” (Jn. 21, 15-17). Tres veces le pregunta y tres veces le responde. ¿Mayor confirmación que ésta para darle el encargo de Pastor universal de los hombres? Y así lo entendieron los apóstoles desde aquellos tiempos. Sabían que Pedro tenía un lugar privilegiado entre ellos, por indicación del mismo Cristo. Por lo tanto, al Sumo Pontífice le corresponde también ser el Pastor Universal de la Iglesia Católica. Como Pastor debe guiar a las ovejas hacia los mejores pastos, debe ayudarlas en sus necesidades y dificultades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Como se elige al Sumo Pontífice?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Sumo Pontífice se elige de entre aquellos miembros del colegio cardenalicio que tiene menos de ochenta y años. A la muerte del Papa, se reúnen todos en un Consistorio (nombre oficial de la reunión) en la Capilla Sixtina. Nadie, excepto ellos puede entrar en este lugar. Durante varios días realizan consultas y escrutinios entre ellos para decidir quien será el siguiente Papa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las papeletas que utilizan en las votaciones indican el nombre del candidato que cada Cardenal propone como futuro Papa. Si ningún cardenal alcanza los dos tercios del número de votantes, más uno, se recogen las papeletas y son quemadas junto con una sustancia que produce humo negro. Este humo negro puede verse desde la Plaza de San Pedro y nos indica que la votación efectuada no alcanzó la mayoría antes descrita. Cuando en la votación se consigue que un cardenal haya obtenido los dos tercios del número de los votantes más uno, entonces las papeletas se queman con una sustancia que produce humo blanco. Este humo es la señal que la Iglesia Católica tiene ya un nuevo Pontífice.&lt;br /&gt;Antiguamente se usaba paja seca o paja mojada para dar al humo la coloración negra o blanca, según el caso. Sin embargo, como esto se prestaba a confusión por el color del humo producido, se ha optado desde la última votación por utilizar sustancias químicas que aseguren el color deseado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LOS OBISPOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jesús instituyó la Iglesia para que la obra de la redención pudiera continuar a lo largo de todos los siglos venideros, hasta la consumación de los tiempos. Si bien Él permanece en su Iglesia y la asiste constantemente a través del Espíritu Santo, ha querido desde el inicio asociar a varios hombres en esta obra de la redención. Cristo llamó a doce hombres. Quiso asociarlos a su misión y así vivió con ellos, comió con ellos,, pasó las mismas penalidades, sufrimientos y alegrías que ellos pasaron. Estos doce hombres fueron llamados apóstoles. Cristo, al instituir a los Doce, “formó una especia de Colegio o grupo estable y eligiendo de entre ellos a Pedro lo puso al frente de él.” (Lumen Gentium 19)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esta manera, por disposición de Jesucristo San Pedro y los demás apóstoles forman un grupo, grupo que se llama “Colegio Apostólico”. Los sucesores de los apóstoles, de este colegio apostólico son los obispos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;San Clemente Romano nos explica brillantemente quienes fueron esos hombres, lo que hicieron y quienes son ahora los continuadores de esta obra: “Para que continuase después de su muerte la misión a ellos confiada, encargaron mediante una especie de testamento a sus colaboradores más inmediatos que terminaran y consolidaran la obra que ellos empezaron. Les encomendaron que cuidarán todo el rebaño en el que el Espíritu Santo les había puesto para ser pastores de la Iglesia de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nombraron, por tanto, de esta manera a algunos varones y luego dispusieron que, después de su muerte, otros hombres probados les sucedieran en el ministerio”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo tanto podemos decir, junto con el Catecismo de la Iglesia Católica en el número 886 que “cada uno de los obispos es el principio y fundamento visible de unidad en sus Iglesias particulares. Como tales ejercen su gobierno pastoral sobre la porción del Pueblo de Dios que le ha sido confiada, asistidos por los presbíteros (que son los sacerdotes) y los diáconos. Como miembros del colegio episcopal, que es la reunión de todos los obispos, cada uno de ellos participa de la solicitud por todas las Iglesias, solicitud que ejercen primeramente dirigiendo bien su propia Iglesia, como porción de la Iglesia universal. Esta solicitud se extenderá particularmente a los pobres, a los perseguidos por la fe y a los misioneros que trabajan por toda la tierra.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué hace un obispo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres son las funciones de un obispo: enseñar, santificar y gobernar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enseñar. Los obispos tienen él deber de anunciar a todos el Evangelio de Dios, según el mandato que nos dejó Cristo de ir por todo el mundo para predicar el Evangelio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El oficio del obispo, en materia de enseñanza no es sólo el de la predicación, el de dar a conocer la palabra de Dios. Debe también vigilar para que esta palabra de Dios no sufra desviaciones y fallos para que de este modo quede garantizada a todos los fieles la posibilidad objetiva de profesar sin error la fe auténtica. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para cumplir este servicio Cristo ha dotado a los obispos la infalibilidad cuando ejercen su ministerio con el sucesor de Pedro, sobre todo en un concilio ecuménico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto no quiere decir que los obispos sean infalibles, sino que la asistencia divina les es concedida cuando enseñan en comunión con el sucesor de Pedro, el obispo de Roma, Pastor de toda la Iglesia, una enseñanza que conduce a una mejor inteligencia de la Revelación en materia de fe y de costumbres. Todos nosotros debemos adherirnos a las enseñanzas de los obispos cuando enseñan en comunión con el Romano Pontífice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Santificar. La Eucaristía es el centro de la vida de la Iglesia particular. Por lo tanto, al obispo le toca ser el administrador de la gracia del sumo sacerdote, en particular en la Eucaristía que él mismo ofrece o cuya oblación asegura por medio de los presbíteros (sacerdotes). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, el obispo, junto con los presbíteros (sacerdotes) santifican la Iglesia con su oración y su trabajo, por medio del ministerio de la palabra y de los sacramentos. Hay que recordar que el obispo es el ministro ordinario del sacramento de la confirmación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los obispos generalmente gobiernan en una porción de territorio que se llama diócesis. Las diócesis se forman de acuerdo a características similares de personas, cultura, costumbres, lenguaje. A su vez, las diócesis de un país o territorio determinado forman las Conferencias Episcopales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gobernar teniendo como modelo a Cristo, Buen Pastor y no de acuerdo a los criterios humanos del poder. Gobernar buscando ante todo el bien de las almas a él encomendadas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta misión de gobernar deberá ver en esas almas a verdaderos hermanos a los que deberá guiar, ayudar y, llegado el caso, corregir por el bien de ellos. Un padre, cuando ve que su hijo se equivoca, lo corrige. Y no podemos tildar a ese padre de tirano o intolerante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Obispo buscará en todo y sobre todo el bien de sus súbditos y por ello deberá dictaminar lo que mejor corresponda a su bien espiritual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quién puede ser Obispo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para la idoneidad de los candidatos al Episcopado (Episcopado es una palabra que se utiliza en todo lo relacionado a los obispos) se requiere que el interesado sea insigne por la integridad de su fe, por sus buenas costumbres, su piedad, esto es, su vida de oración y sus relaciones con Dios. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También deberá tener un gran celo y amor por las almas, sabiduría, prudencia y otras virtudes humanas. Debe poseer buena fama, tener al menos treinta y cinco años y que haya sido ordenado sacerdote desde al menos cinco años antes de ser consagrado obispo. La palabra adecuado es “ser consagrado obispo” y no ser ordenado obispo, pues la palabra “ordenación” se aplica solamente al sacerdocio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SACERDOCIO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sacerdocio es un sacramento de la Nueva Alianza, instituido por Cristo en la Ultima Cena, que confiere a un hombre el poder de consagrar y ofrecer el Cuerpo y la Sangre de Cristo en la Santa Misa y de remitir y retener los pecados en el sacramento de reconciliación. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Iglesia entera es un pueblo sacerdotal. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La Iglesia entera es un pueblo sacerdotal. Por el bautismo, todos los fieles participan del sacerdocio de Cristo. Esta participación se llama "sacerdocio común de los fieles". A partir de este sacerdocio y al servicio del mismo existe otra participación en la misión de Cristo: la del ministerio conferido por el sacramento del Orden, cuya tarea es servir en nombre y en representación de Cristo-Cabeza en medio de la comunidad". Catecismo Iglesia Católica 1591. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sacerdocio ministerial difiere esencialmente del sacerdocio común de los fieles.  &lt;br /&gt; "El sacerdocio ministerial difiere esencialmente del sacerdocio común de los fieles porque confiere un poder sagrado para el servicio de los fieles. Los ministros ordenados ejercen su servicio en el pueblo de Dios mediante la enseñanza, el culto divino y por el gobierno pastoral."  (CIC 1592).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los presbíteros (llamados también: sacerdotes)&lt;br /&gt;Los presbíteros están unidos a los obispos en la dignidad sacerdotal y al mismo tiempo dependen de ellos en el ejercicio de sus funciones pastorales; son llamados a ser cooperadores diligentes de los obispos; forman en torno a su obispo el presbiterio que asume con él la responsabilidad de la Iglesia particular. Reciben del obispo el cuidado de una comunidad parroquial o de una función eclesial determinada. (CIC 1595). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como se confiere el Sacramento&lt;br /&gt;El sacramento del Orden es conferido por la imposición de las manos seguida de una oración de consagración solemne que pide a Dios para el ordenando las gracias del Espíritu Santo requeridas para su ministerio. La ordenación imprime un carácter sacramental indeleble. (CIC 1597) &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Candidatos al sacramento del Orden&lt;br /&gt;La Iglesia confiere el sacramento del Orden únicamente a varones  bautizados, cuyas aptitudes para el ejercicio del ministerio han sido debidamente reconocidas. A la autoridad de la Iglesia corresponde la responsabilidad y el derecho de llamar a uno a recibir la ordenación.  &lt;br /&gt;En la Iglesia latina, el sacramento del Orden para el presbiterado sólo es conferido ordinariamente a candidatos que están dispuestos a abrazar libremente el celibato y que manifiestan públicamente su voluntad de guardarlo por amor del Reino de Dios y el servicio de los hombres.  (CIC 1598- 1599).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien confiere el sacramento del Orden  &lt;br /&gt;Corresponde a los obispos conferir el sacramento del Orden en los tres grados. (CIC 1600). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre el Sacerdote y Su Misión &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1.- El sacerdote debe presentarse, ante todo, como un “hombre de fe” porque él, en virtud de su misión, debe comunicarla a través del anuncio de la Palabra. &lt;br /&gt;No podrá predicar el Evangelio de forma convincente si él mismo no ha asimilado profundamente su mensaje.  El da testimonio de la fe con su forma de actuar y con toda su vida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2.- El sacerdote es también «hombre de lo sagrado», testigo del Invisible, portavoz de Dios revelado en Jesucristo.  El sacerdote debe ser reconocido como un hombre de Dios, un hombre de oración, al que se ve rezar, al que se oye rezar. &lt;br /&gt;El sacerdote, por tanto, debe alimentar en sí mismo una vida espiritual de calidad, inspirada en el don del propio sacerdocio ministerial. Su oración, su forma de compartir, sus esfuerzos en la vida, están inspirados por su actividad apostólica que se alimenta de toda una vida vivida con Dios. Hombre de fe, hombre de lo sagrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3.- El sacerdote es también un “hombre de comunión”. Es él quien reúne al Pueblo de Dios y refuerza la unión que hay entre sus miembros por medio de la Eucaristía; él es el animador de la caridad fraterna entre todos. Actúa con sus hermanos en el sacerdocio. &lt;br /&gt;Colabora con su propio obispo. Se esfuerza en acrecentar los lazos de unión entre los miembros del presbiterio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre esta base de relaciones tan ricas y tan profundas, el celibato adquiere un significado nuevo: no es ya una condición del sacerdocio, sino el camino de una verdadera fecundidad, de una auténtica paternidad espiritual, porque el sacerdote entrega su vida para que los frutos del Espíritu maduren en el Pueblo de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DIACONADO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un hombre que ha recibido el primer grado del sacramento de Ordenes Sagradas por la imposición de las manos del obispo.&lt;br /&gt;La función del diácono es asistir a los sacerdotes en la predicación, la administración del bautismo, los matrimonios, la administración de las parroquias y otros servicios.&lt;br /&gt;Los sacerdotes son primero ordenados diáconos. Son, por un tiempo, diáconos transitorios (en tránsito hacia el sacerdocio), para distinguirlos de los diáconos permanentes. El diaconado es para siempre.   &lt;br /&gt;El servicio de los diáconos en la Iglesia está documentado desde los tiempos apostólicos. Una tradición consolidada, atestiguada ya por S. Ireneo y que confluye en la liturgia de la ordenación, ha visto el inicio del diaconado en el hecho de la institución de los «siete», de la que hablan los Hechos del los Apostoles (6, 1-6). En el grado inicial de la sagrada jerarquía están, por tanto, los diáconos, cuyo ministerio ha sido siempre tenido en gran honor en le Iglesia.(14) San Pablo los saluda junto a los obispos en el exordio de la Carta a los Filipenses (cf. Fil 1, 1) y en la Primera Carta a Timoteo examina las cualidades y las virtudes con las que deben estar adornados para cumplir dignamente su ministerio (cf. 1 Tim 3, 8-13).(15)&lt;br /&gt;Después del Concilio Vaticano II, se restauró la práctica de permitir al diaconado permanente hombres casados.  Quién es ordenado diácono siendo soltero se compromete al celibato permanente. Un diácono casado que ha perdido a su esposa, no puede volver a contraer matrimonio.&lt;br /&gt;-Los primeros diáconos fueron ordenados por los Apóstoles: Hechos 6, 1-6.&lt;br /&gt;El diaconado permanente constituye un importante enriquecimiento para la misión de la Iglesia.(30) Ya que los deberes que competen a los diáconos son necesarios para la vida de la Iglesia,(31) es conveniente y útil que, sobre todo en los territorios de misiones,(32) los hombres que en la Iglesia son llamados a un ministerio verdaderamente diaconal, tanto en la vida litúrgica y pastoral, como en las obras sociales y caritativas «sean fortalecidos por la imposición de las manos transmitida desde los Apóstoles, y sean más estrechamente unidos al servicio del altar, para que cumplan con mayor eficacia su ministerio por la gracia sacramental del diaconado».(33)&lt;br /&gt;LAICOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Etimología:&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  El término laico, proviene de laós, “pueblo”, con el sufijo ikos, que en griego designa una categoría distinta a los jefes. La palabra laicos, posee una doble etimología: el que pertenece al pueblo; y el que dentro del pueblo se encuentra en una categoría inferior. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El laicado cristiano a la luz del Concilio Vaticano II:&lt;br /&gt;             El Vaticano II, aceptó y consagró la teología del laicado, y da por fin una definición de laicos: “los fieles cristianos que, por estar incorporados a Cristo mediante el bautismo, constituidos en Pueblo de Dios y hechos participes, a su manera de la función sacerdotal, profética y real de Jesucristo,(tria munera) ejercen, por su parte, la misión de todo el pueblo cristiano en la Iglesia y en el mundo” (LG 31). &lt;br /&gt;Aquí se describe al laico en tres relaciones:&lt;br /&gt;            1. Relación con Cristo (fundamento sacramental): El laico bautizado y ungido por el espíritu se hace cristiano, un iniciado por medio de los sacramentos. Tanto el sacerdocio común de fieles y el ordenado, participan del sacerdocio de Cristo: los sacerdotes en “persona de Cristo cabeza”, y los laicos en cuanto “cuerpo de Cristo”.&lt;br /&gt;            2. Relación con la Iglesia (misión): La misión de los laicos es entendida en los tres “oficios de Cristo”. Participan en la función profética (LG35;2), en la sacerdotal (LG34; 10), y en la real (LG 36).&lt;br /&gt;             3. Relación con el mundo (índole secular): Según el CV II seria que “el carácter secular es propio y particular de los laicos… A los laicos corresponde, por propia vocación, tratar de obtener el Reino de Dios gestionando los asuntos temporales y ordenándolos según Dios” (LG 31).&lt;br /&gt;Los cristianos laicos protagonistas de la nueva evangelización&lt;br /&gt;La participación de todos los laicos en la misión evangelizadora de la Iglesia es hoy especialmente urgente. Es, incluso, más necesaria que nunca. La autonomía de nuestra sociedad crecientemente secularizada; la separación, pretendidamente justificada, entre la fe y la vida diaria, pública y privada; la tentación de reducir la fe a la esfera de lo privado; la crisis de valores; pero también la búsqueda de verdad y sentido, las más nobles aspiraciones de justicia, solidaridad, paz, reconocimiento efectivo de los derechos reconocidos y conculcados, la defensa de la naturaleza, son otros tantos desafíos que urgen a los católicos a impulsar una nueva evangelización, a contribuir a promover una nueva cultura y civilización de la vida y verdad, de la justicia y la paz, de la solidaridad y el amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Índole secular de los cristianos laicos y presencia evangelizadora en la vida pública&lt;br /&gt;Todos los miembros de la Iglesia son llamados a la santidad. Los cristianos laicos, han de santificarse en el mundo. Su condición eclesial se encuentra radicalmente definida por su novedad cristiana y caracterizada por su índole secular61. "Su vida según el Espíritu se expresa particularmente en su inserción en las realidades temporales y en su participación en las actividades terrenas".&lt;br /&gt;«Vida pública»: complejidad y amplitud&lt;br /&gt;El campo propio, aunque no exclusivo, de la actividad evangelizadora de los laicos es la vida pública: «el dilatado y complejo mundo de la política, de la realidad social, de la economía; así como también de la cultura, de las ciencias y de las artes, de la vida internacional, de los órganos de comunicación social; y también de otras realidades particularmente abiertas a la evangelización, como el amor, la familia, la educación de los niños y de los adolescentes, el trabajo profesional, el sufrimiento».&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35240156-8389662338821697445?l=filoteass.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filoteass.blogspot.com/feeds/8389662338821697445/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35240156&amp;postID=8389662338821697445' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35240156/posts/default/8389662338821697445'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35240156/posts/default/8389662338821697445'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filoteass.blogspot.com/2008/10/guia-de-religion-2-medio.html' title='GUIA DE RELIGION 2º MEDIO'/><author><name>webmaster</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' 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href="http://www.aciprensa.com/apologetica/existencia.htm#2#2"&gt;Segunda vía: Se basa en la causalidad eficiente&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.aciprensa.com/apologetica/existencia.htm#3#3"&gt;Tercera vía: Se fundamenta en la contingencia de los seres&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.aciprensa.com/apologetica/existencia.htm#4#4"&gt;Cuarta vía: Considera los grados de perfección que hay en los seres&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.aciprensa.com/apologetica/existencia.htm#5#5"&gt;Quinta vía: Se toma del gobierno del mundo&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Desde la Biblia&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.aciprensa.com/apologetica/existencia.htm#a#a"&gt;Conocimiento de Dios por medio de la creación &lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.aciprensa.com/apologetica/existencia.htm#b#b"&gt;Conocimiento de Dios por los grados de perfección&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.aciprensa.com/apologetica/existencia.htm#c#c"&gt;El testimonio de la conciencia&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.aciprensa.com/apologetica/existencia.htm#6#6"&gt;La experiencia de Dios&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="intro"&gt;&lt;/a&gt;Introducción&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Vivimos en un mundo marcado por la cultura de muerte. Las constantes manifestaciones de rupturas con uno mismo como soledad, tristeza, sin sentido, búsquedas desenfrenadas de falsas seguridades; las rupturas con los demás traducidas en violencia, delincuencia, terrorismo, guerras, entre otras; no tienen otra causa que la ruptura fontal con Aquel que nos creó y nos conoce plenamente, Dios mismo. El anhelo de infinito que cada hombre experimenta en lo más profundo de su corazón se ve traicionado al cerrarle la puerta al Único que puede saciar esa nostalgia de eternidad.&lt;br /&gt;En la historia de la humanidad siempre han estado aquellos que niegan explícitamente a Dios, los denominados ateos; otros que crean dioses a sus medidas trayendo como consecuencia visiones reducidas de Dios, como por ejemplo: los deístas, los panteístas, los idealistas kantianos, etc.&lt;br /&gt;En nuestros días percibimos -por el avance del secularismo- la ausencia de Dios en las estructuras de nuestra sociedad, una sociedad que termina poniendo a Dios "entre paréntesis", regida por un estribillo cada vez más común: "si Dios no está en mi vida práctica y no tengo como probar si existe o no existe, entonces no me interesa".&lt;br /&gt;Ante este panorama, los católicos enfrentamos la urgencia de hacer una opción clara y decidida por anunciar con sólidos argumentos que Dios sí existe y está muy cerca de cada uno de nosotros.&lt;br /&gt;El hombre puede llegar al conocimiento de Dios de muchas maneras. Todas ellas responden tanto a la capacidad natural de la inteligencia humana de conocer la existencia de Dios, como a la Revelación divina que nos ofrece de El un conocimiento sobrenatural.&lt;br /&gt;Por ello, seguidamente señalaremos los principales postulados que nos permiten afirmar que Dios existe, es real y es cercano.&lt;br /&gt;Empezaremos con las cinco vías que Santo Tomás de Aquino desarrolló hace más de 700 años para demostrar la existencia de Dios, desde un conocimiento a posteriori, es decir una manera de aproximarse a la realidad divina desde la experiencia sensible, que va de lo conocido a lo desconocido, de lo sensible a lo espiritual, de los efectos a la causa suprema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="1"&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;Primera vía: Se funda en el movimiento&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;1) Es innegable, y consta a nuestros sentidos, que hay cosas que se mueven, es decir, que cambian. No se trata sólo del movimiento en sentido físico (locomoción), sino en sentido metafísico, es decir, como paso de la potencia al acto (cambios de una condición a otra, de un ser a otro, etcétera).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;2) Pues bien, todo lo que se mueve, cambia, muda o transforma es movido por otro, ya que nada se mueve más que cuando está en potencia respecto a aquello para lo que se mueve. En cambio, mover requiere estar en acto, ya que mover no es otra cosa que hacer pasar algo de la potencia al acto, y esto no puede hacerlo más que lo que está en acto. Por ejemplo, el fuego hace que un leño -que está caliente sólo en potencia- pase a estar caliente en acto. Pero no es posible que una misma cosa esté, a la vez, en potencia y en acto respecto a lo mismo, sino en orden a cosas diversas. Es imposible que una misma cosa sea, por lo mismo y de la misma manera, motor y móvil, como también lo es que se mueva a sí misma. Por consiguiente, todo lo que se mueve es movido por otro.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;3) Pero, si lo que mueve a otro es, a su vez, movido, es necesario que lo mueva un tercero, y a éste otro. Mas no se puede seguir indefinidamente, porque así no habría un primer motor, y, por consiguiente, no habría motor alguno, pues los motores intermedios no mueven más que en virtud del movimiento que reciben del primero, lo mismo que un bastón nada mueve si no lo impulsa la mano.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por consiguiente, es necesario llegar a un primer motor que no sea movido por nadie.&lt;br /&gt;4) Este primer motor que no es movido por nadie es el que todos entienden por Dios. Luego Dios existe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="2"&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;Segunda vía: Se basa en la causalidad eficiente&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;1) Nos consta por experiencia que hay en el mundo sensible un orden determinado entre las causas eficientes, pues están subordinadas esencialmente entre sí para la producción de un efecto común.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;2) Pero no se da, ni es tampoco posible, que una cosa sea causa de sí misma, ni en el orden del ser ni en el de la operación, pues en tal caso habría de ser anterior a sí misma, y esto es imposible.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;3) Ahora bien: esa serie de causas eficientes, subordinadas esencialmente entre sí, no se puede prolongar indefinidamente, porque siempre que hay causas eficientes subordinadas, la primera es causa de la intermedia, y ésta causa de la última. Cada una de estas causas actúa por influjo de las causas que la preceden. Y así tenemos que, suprimida una causa se suprime su efecto. Por consiguiente, si no existiese una causa primera, tampoco existiría la intermedia, ni la última. Si, pues, se prolongase indefinidamente la serie de causas eficientes, no habría causa eficiente primera y, por tanto, no habría efecto último, ni causa eficiente intermedia, cosa falsa a todas luces.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por consiguiente, es necesario que exista una causa eficiente primera.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;4) Esta causa eficiente primera, que no es causada por ninguna otra, a la que están subordinadas todas las demás causas; es decir, esta causa eficiente incausada es llamada por todos Dios. Luego Dios existe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="3"&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;Tercera vía: Se fundamenta en la contingencia de los seres&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;1) Es evidente que hallamos en la naturaleza seres que pueden existir o no existir, pues vemos seres que vienen a la existencia por generación y seres que se destruyen por corrupción; es decir, seres que no tienen en sí mismos la razón de su existencia, sino que están condicionados por otros seres, y, por tanto, hay posibilidad de que existan y de que no existan. Estos seres reciben el nombre de seres contingentes.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;2) Ahora bien: es imposible que los seres contingentes hayan existido siempre, ya que lo que tiene la posibilidad de no ser, hubo un tiempo en que no fue. Es decir, los seres contingentes, que tienen la posibilidad de existir y de no existir, reciben la existencia, no por sí mismos, sino por otro ser que ya existe. Así, pues, los seres contingentes son, por esencia, efecto, seres que piden causa, seres que alguna vez han comenzado a existir causados por otro.&lt;br /&gt;Pero, como ya se demostró antes (segunda vía), es imposible y absurdo que haya una serie infinita de seres contingentes, es decir, de causas subordinadas, ya que es imposible que sólo existan efectos.&lt;br /&gt;Por consiguiente, los seres contingentes exigen la existencia de un ser que no haya comenzado a existir; un ser no causado, que exista por sí mismo; un ser que ha existido siempre. A este ser se le llama ser necesario.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;3) Pero el ser necesario, o tiene la existencia por sí mismo, o la ha recibido de otro ser necesario superior. En esta segunda hipótesis, si el ser necesario ha recibido su existencia de otro ser necesario superior, es imposible aceptar una serie indefinida de seres necesarios. Es forzoso, por tanto, admitir la existencia de un ser necesario que exista por sí mismo y que no tenga fuera de sí la causa de su necesidad, sino que sea causa de los demás seres.&lt;br /&gt;4) A este ser necesario, que no tiene la existencia recibida de otro, sino que existe por sí mismo, en virtud de su propia naturaleza, es al que todos llaman Dios. Luego Dios existe.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.aciprensa.com/apologetica/existencia.htm#top#top"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="4"&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;Cuarta vía: Considera los grados de perfección que hay en los seres&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;1) Vemos en los seres que unos son más o menos buenos, más o menos verdaderos y nobles que otros; y lo mismo ocurre con las diversas cualidades. Así, por ejemplo, nadie duda que el hombre es más perfecto que el animal; el animal, más perfecto que el vegetal; y éste más perfecto que el mineral. Lo propio se ha de decir de la bondad, de la verdad, de la nobleza y de otras perfecciones semejantes, las cuales están realizadas en todos los seres según una diversidad de grados, en virtud de la cual unos seres son más perfectos que otros.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;2) Pero la diversidad de grados que se da en esas perfecciones, es decir, las cosas más o menos buenas, más o menos verdaderas, más o menos bellas, etc., suponen la existencia de lo máximo; están reclamando un ser óptimo, verdaderísimo, bellísimo, etc. En otras palabras, esos grados dc perfección son algo causado por otro, el cual, si posee esas perfecciones en grado limitado, las tendrá, a su vez, causadas por otro.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;3) Pero como es imposible admitir una serie infinita de causas limitadas, causadas, en este proceso de ascensión, llegamos a una primera causa en donde todas esas perfecciones se encuentran en grado sumo y en toda su plenitud. Por lo tanto, ha de existir algo que sea verísimo, nobilísimo, bellísimo y óptimo, y por ello ente o ser supremo, pues lo que es verdad máxima es máxima entidad.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien: quien tiene una perfección pura en grado máximo, o por esencia, es causa de esta perfección en todos aquellos que la poseen en grado inferior, o por participación. Además, no puede ser más que un único ser, una única perfección subsistente en sí misma, una única perfección en toda su plenitud y totalidad.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;4) Por consiguiente, existe algo que es para todas las cosas causa de su ser, de su bondad, de su belleza y de todas sus perfecciones, porque se trata del Ser sumo, de la Verdad suma, de la suma Bondad; y a este ser todos lo llamamos Dios. Luego Dios existe.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.aciprensa.com/apologetica/existencia.htm#top#top"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="5"&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;Quinta vía: Se toma del gobierno del mundo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;1) Vemos que cosas que carecen de conocimiento, como los cuerpos naturales, obran por un fin, como se comprueba observando que siempre, o casi siempre, obran de la misma manera para conseguir lo que más les conviene, es decir, su plena evolución y desarrollo, o la conservación de su especie, o el orden dinámico del cosmos, etc., por lo que se comprende que no van a su fin obrando al azar, sin rumbo ni orientación, sino intencionadamente.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;2) Ahora bien: los seres que carecen de conocimiento no pueden tender a sus respectivos fines si no los dirige un ser inteligente que conozca dicho fin, a la manera como el arquero dirige la flecha.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;3) Esta inteligencia ordenadora no puede estar ordenada por una serie indefinida de inteligencias, sino que es preciso llegar a un ser inteligente supremo, que consiste en su mismo acto de entender, un entender infinito, subsistente y único; es decir, que es el origen y el fundamento de todas las demás inteligencias que conocen y dirigen las cosas carentes de conocimiento a sus propios fines.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;4) Luego existe un Ser inteligente supremo que dirige todas las cosas naturales a sus respectivos fines, y a este Ser lo llamamos Dios. Luego Dios existe.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.aciprensa.com/apologetica/existencia.htm#top#top"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="a"&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;Desde la Biblia&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Junto a estas cinco pruebas también podemos llegar a constatar la existencia de Dios aproximándonos a la realidad desde un fundamento bíblico:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;a) Conocimiento de Dios por medio de la creación&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La Sagrada Escritura atestigua este principio: la razón humana puede conocer a Dios por medio de la creación, pues las cosas creadas son testimonio permanente de su Autor y llevan a su Conocimiento con alcance universal.&lt;br /&gt;En este sentido, en el Libro de la Sabiduría encontramos dos motivos por los cuales el hombre puede alcanzar el conocimiento de Dios. Uno es la belleza que hay en las criaturas: por la contemplación de las diversas bellezas creadas, el hombre puede alcanzar el conocimiento de Aquel que es la fuente de toda belleza, Dios, Belleza Suprema. El otro motivo es el poder y la fuerza que existe en la naturaleza creada: las fuerzas de la naturaleza son un reflejo de la Omnipotencia de Aquel a quien se someten todas las potencias.&lt;br /&gt;"Vanos son por naturaleza todos los hombres que ignoran a y no alcanzan a conocer por los bienes visibles a Aquel-que-es, ni, atendiendo a las obras, reconocieron al Artífice; sino que al fuego, al viento, al aire ligero, a la bóveda estrellada, al agua impetuosa o a las lumbreras del cielo los consideraron como dioses, rectores del universo. Si, seducidos por su belleza, los tuvieron como dioses, sepan cuánto les aventaja el Señor de todos ellos, pues es el Autor mismo de la belleza quien los creó. Y si se admiraron de su poder y de su fuerza, debieron deducir de aquí cuánto más poderoso es su Creador; pues, de la grandeza y de la belleza de las criaturas, se llega por razonamiento al claro conocimiento de su Autor. Con todo, no merecen éstos tan grave reprensión, pues tal vez caminan desorientados buscando a Dios y queriéndole hallar. Ocupados en sus obras, se esfuerzan en conocerlas, y se dejan seducir por lo que ven. ¡Tan bellas se presentan a sus ojos! Pero, por otra parte, tampoco son éstos excusables; porque, si llegaron a adquirir tanta ciencia y fueron capaces de investigar el universo, ¿Cómo no llegaron más fácilmente a descubrir a su Señor?" (Sabiduría 13, 1-9).&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.aciprensa.com/apologetica/existencia.htm#top#top"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="b"&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;b) Conocimiento de Dios por los grados de perfección&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Los grados de perfección que el hombre conoce en la naturaleza reflejan la perfección absoluta de un Dios único y personal, al que todos los hombres son llamados a adorar y a seguir.&lt;br /&gt;"La cólera de Dios se revela desde el cielo contra la impiedad e injusticia de los hombres, que aprisionan la verdad en la injusticia; pues lo que de Dios se puede conocer, está en ellos manifiesto: Dios se lo manifestó. Porque las perfecciones invisibles de Dios, su poder eterno y su divinidad, se han hecho visibles después de la creación del mundo por el conocimiento que de ellas nos dan las criaturas, de forma que son inexcusables; porque, habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios ni le dieron gracias, antes bien se ofuscaron en vanos razonamientos, y su insensato corazón se llenó de tinieblas: jactándose de sabios se volvieron estúpidos, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por una representación en forma de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos, de reptiles. Por eso, Dios los entregó a las apetencias de su corazón hasta una impureza tal que deshonraron entre sí sus cuerpos; a ellos que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, y adoraron y sirvieron a la criatura en vez del Creador, que es bendito por los siglos. Amén". (Rom 1, 18-25; ver Hech 14, 14-18; 17, 22-30).&lt;br /&gt;En esta carta, el Apóstol San Pablo enseña claramente que el que no reconoce a Dios lo hace por opción libre, pues no se trata sólo de no percibir lo invisible de Dios en las cosas visibles, sino de un cerrazón del corazón que no quiere reconocer a Dios como Señor, y le niega el dominio sobre el hombre y sobre las cosas. Así, el hombre se degrada, no es capaz de reconocer su puesto en un mundo que se ha convertido en desordenado y caótico, y no acierta a descubrir la dimensión divina que aflora en todas las cosas.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.aciprensa.com/apologetica/existencia.htm#top#top"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="c"&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;c) El testimonio de la conciencia&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Asimismo, en la Sagrada Escritura encontramos otro medio a través del cual el hombre puede conocer a Dios: se trata de su conciencia, la cual expresa tanto la existencia de Dios como la ley natural que Dios escribió en el corazón de todo hombre.&lt;br /&gt;"Cuando los gentiles, que no tienen Ley, cumplen las prescripciones de la Ley guiados por la razón natural, sin tener Ley son para sí mismos Ley -es decir, obran según su conciencia-. Y con esto muestran que los preceptos de la Ley están escritos en sus corazones, siendo testigo su conciencia con los juicios que, alternativamente, ya les acusan o bien les defienden". (Rom 2. 14-15).&lt;br /&gt;Los que no han recibido la Revelación de Dios conocen por su razón natural los principios esenciales que informan la ley natural. En la intimidad de su corazón, todo hombre tiene grabada una ley moral natural que participa de la ley eterna de Dios.&lt;br /&gt;Por último, podemos también llegar a demostrar la existencia de Dios desde la propia experiencia interior.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.aciprensa.com/apologetica/existencia.htm#top#top"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="6"&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;Experiencia personal de Dios&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Hay muchas personas que no necesitan de esos argumentos antes señalados para creer y amar a Dios, la experiencia interior de percibirse volcado hacia algo eterno lo conduce hacia Aquel Único Eterno, Dios mismo que toca el corazón para entrar en una infinita comunión de amor, en un diálogo personal e intenso.&lt;br /&gt;Es más, el mismo hecho de estar en mayor sintonía con el sello que con su Imagen Dios ha marcado al hombre, lleva a la persona a acercarse a Dios de manera natural, teniendo la convicción de la existencia de Dios como la luz del día o las estrellas de la noche.. Justamente, como imagen de Dios, el hombre conserva esa convicción divina no como algo extraño y añadido por la presión de la cultura, sino como algo propio, como el fundamento radical de su ser, como la luz que explica el dinamismo de su vida, y como el amor en el que encuentra su plenitud.&lt;br /&gt;Ejemplos en la historia de la Iglesia hay muchos, que al momento de ver el propio interior se encuentran con Aquel que ilumina cada espacio del propio ser.&lt;br /&gt;Vemos esto en el testimonio de San Agustín: "Y he aquí que oigo de la casa vecina una voz, no sé si de un niño o de una niña, que decía cantando, y repetía muchas veces: ¡Toma, lee; toma, lee! Y al punto, inmutado el semblante, me puse con toda atención a pensar, si acaso habría alguna manera de juego, en que los niños usasen canturrear algo parecido; y no recordaba haberlo jamás oído en parte alguna. Y reprimido el ímpetu de las lágrimas, me levanté, interpretando que no otra cosa se me mandaba de parte de Dios, sino que abriese el libro y leyese el primer capítulo que encontrase. Porque había oído decir de Antonio, que por la lección evangélica, a la cual llegó casualmente, había sido amonestado, como si se dijese para él lo que se leía: "Ve, vende todo cuanto tienes, dalo a los pobres, y tendrás un tesoro en los cielos; y ven y sígueme" (Mt 19, 31); y con este oráculo, luego se convirtió a Vos. Así que volví a toda prisa al lugar donde estaba sentado Alipio, pues allí había puesto el códice del Apóstol al levantarme de allí; lo arrebaté, lo abrí y leí en silencio el primer capítulo que se me vino a los ojos: 'No en comilonas ni embriagueces; no en fornicaciones y deshonestidades; no en rivalidad y envidia; sino vestíos de nuestro Señor Jesucristo, y no hagáis caso de la carne para satisfacer sus concupiscencias' (Rom 13, 13-14). No quise leer más, ni fue menester; pues apenas leída esta sentencia, como si una luz de seguridad se hubiera difundido en mi corazón. todas las tinieblas de la duda se desvanecieron".&lt;br /&gt;También, como testimonios más cercano a nuestra época, tenemos al Cardenal Newman, que en su afán de profundizar en la vida interior, se convierte al catolicismo por la oración y el estudio. Asimismo, está Claudel que se siente conmovido en su espíritu al oír el canto del Magníficat en una tarde de Navidad; y confiesa:&lt;br /&gt;"Qué dichosas son las personas que creen! Pero... si fuera verdad... ¡Es verdad! ¡Dios existe, está ahí! ¡Es alguien, es un ser tan personal como yo! Me ama. Me llama".&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35240156-3251651113921524508?l=filoteass.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filoteass.blogspot.com/feeds/3251651113921524508/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35240156&amp;postID=3251651113921524508' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35240156/posts/default/3251651113921524508'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35240156/posts/default/3251651113921524508'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filoteass.blogspot.com/2008/05/las-pruebas-sobre-la-existencia-de-dios.html' title='Las pruebas sobre la existencia de Dios'/><author><name>webmaster</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_Ahib0o9uGs0/SByp2RtIkEI/AAAAAAAAAHY/tu_VuKM7G38/s72-c/ElOjoDeDios.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35240156.post-7380348024628245149</id><published>2008-05-03T13:58:00.002-04:00</published><updated>2008-05-03T14:01:37.915-04:00</updated><title type='text'>CRONOLOGIA DE LA VIDA DE JESUS</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_Ahib0o9uGs0/SByoXBtIkDI/AAAAAAAAAHQ/2O3e515Nszg/s1600-h/Detalle+Tr+Greco.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5196213183626907698" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_Ahib0o9uGs0/SByoXBtIkDI/AAAAAAAAAHQ/2O3e515Nszg/s200/Detalle+Tr+Greco.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Jesús de Nazaret existió realmente. Los testimonios históricos de la existencia de Jesús son muy variados. En primer lugar, destacan los del Nuevo Testamento, pero también tenemos testimonios extrabíblicos de la existencia histórica de la persona de Jesús de Nazaret, tanto por parte de los judíos como de los paganos contemporáneos a Jesús.&lt;br /&gt;1. Nacimiento&lt;br /&gt;No es fácil determinar el año del nacimiento de Jesús. Los datos son:&lt;br /&gt;- Jesús nació en los «días del rey Herodes» (Mt 2, 1). Jesús regresó de Egipto a la muerte de Herodes, reinaba Arquelao en Judea como Tetrarca (Mt 2, 22).&lt;br /&gt;- Teniendo en cuenta que Herodes el Grande murió 4 ó 5años antes de la era cristiana, y que Jesucristo nació bajo su reinado, hemos de concluir que Jesús nació entre los 6 y 7 años antes de lo que habitualmente pensamos, es decir, unos dos años, al menos, antes de la muerte de Herodes. Al afirmar que el nacimiento de Jesús fue dos años antes de la muerte de Herodes, nos apoyamos en que el rey hizo matar a todos los niños de Belén de menos de dos años. Debieron ser los Magos los que le indicaron la edad que aproximadamente tenía el niño al que iban a adorar.&lt;br /&gt;- Fue un monje, Dionisio el Exiguo, que calculó en el siglo V el año del nacimiento de Jesucristo y cometió este error.&lt;br /&gt;- Además, otras fechas que dan indirectamente los evangelios (el censo de Quirino, gobernador de la Siria; Poncio Pilato, procurador de Judea) y que se conocen exactamente por la historia de Roma, confirman esta fecha.&lt;br /&gt;- En conclusión, Jesucristo nació 6 ó 7 años antes de la era cristiana.&lt;br /&gt;- Se desconoce el día.&lt;br /&gt;2. Principio de la vida pública&lt;br /&gt;San Juan el Bautista comenzó a predicar el «año quintodécimo del reinado de Tiberio Cesar» (Lc 3, 1), que sucedió a Augusto el año 14 de la era cristiana, aunque ya había estado asociado al gobierno del Imperio desde el año 12. Si San Lucas tomó una u otra fecha nos lleva al año 27-28 ó 26-27 de la era cristiana como inicio de la predicación pública de Jesús. Si San Lucas además tuvo en cuenta el año judío, que comienza en otoño, hay un año más de diferencia.&lt;br /&gt;Jesús tenía «unos treinta años» (Lc 3, 23) cuando comenzó a predicar, que quiere indicar la madurez, por tanto, la edad del Señor debe situarse por encima de los 30, entre los 32 ó 33 años.&lt;br /&gt;3. Duración de la vida pública&lt;br /&gt;En el relato del Evangelio de San Juan, Jesús celebra tres Pascuas: la primera en Jerusalén, la segunda en relación a la multiplicación de los panes y la tercera la de su Pasión, y esto son dos años y meses como tiempo de predicación pública de Jesús.&lt;br /&gt;Los sin ópticos mencionan una sola Pascua, y esto da un año de predicación.&lt;br /&gt;Casi seguro que Jesús predicó algo más de dos años, como dice San Juan. Lo sabemos porque San Juan escribió su Evangelio el último y lo hizo, entre otras razones, para aclarar lo que en los otros Evangelios es confuso, como lo que estarnos diciendo: las Pascuas que celebró Jesús en su vida pública.&lt;br /&gt;4. Fecha de la muerte&lt;br /&gt;Todos los evangelistas están de acuerdo que murió un viernes. San Juan precisa que «los judíos no entraron en el Pretorio para no contaminarse y poder comer la Pascua» (Jn 18, 28), y por eso el día era el 14 de Nisan, día tradicional de la Pascua.&lt;br /&gt;Los cálculos astronómicos dicen que los días en que el 14 de Nisan cayeron en viernes en aquella época, son el 13 de abril del año 27; el 18 de marzo del año 29, el 7 de abril del año 30 y el 3 de abril del año 33.&lt;br /&gt;Ahora bien, también los sinópticos dicen que la Ultima Cena fue la cena de Pascua: «ardientemente he deseado comer esta Pascua con vosotros antes de morir» (Lc 22, 15). y Jesús celebró la Ultima Cena el jueves por la noche.&lt;br /&gt;Para conciliar estas dos Pascuas - la del viernes y la del jueves- hay numerosas hipótesis. Una de ellas, señala que hay dos fechas para la celebración de la Pascua, que serían el 13 de Nisan para los fariseos y el 14 de Nisan para los saduceos.&lt;br /&gt;Otra posibilidad, que se conoce después de los descubrimientos de los manuscritos del Qumram, es que en tiempos de Jesús existían dos fechas para la celebración de la Pascua: una fecha oficial, que fue viernes, el día que murió el Señor, y la tradicional o popular, que fue el jueves, día del prendimiento del Señor y Santa Cena.&lt;br /&gt;La fecha más probable de la muerte de Jesús es el 7 de abril del año 30 ó el 3 de abril del año 33.&lt;br /&gt;Se desconoce la fecha exacta del nacimiento de Jesús, pero en el 334 d.C. el Papa Julió I estableció que Jesús había nacido el 25 de Diciembre, coincidiendo con otras fiestas paganas. Curiosamente, una de las fechas que se barajaron son el 16 o 20 de Mayo, por ejemplo.&lt;br /&gt;B. HISTORICIDAD DE LA FIGURA DE JESUS&lt;br /&gt;1. Los cuatro Evangelios&lt;br /&gt;Ya hemos comentado la crítica racionalista a la figura histórica de Jesús. Pero la historicidad de las narraciones evangélicas está fuera de duda tal como ha demostrado la misma crítica histórica. Por ejemplo, San Lucas precisa el momento en que Jesús inicia su predicación «El año quintodécimo del imperio de Tiberio Cesar, siendo gobernador de Judea Poncio Pilato, Tetrarca de Galilea Herodes, y Filipo su hermano, Tetrarca de Iturea y de la Traconitide, y Lisania Tetrarca de Abilene, bajo el pontificado de Anás y Caifás, fue dirigida la palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías ...» (Lc 3, 1-2). Todos estos personajes, desde el emperador romano a los reyes de Israel, son conocidos históricamente por documentos extrabíblicos.&lt;br /&gt;Los cuatro Evangelios son unas biografías fragmentarias de Jesús, que no pretenden narrar con toda precisión la historia del Señor, sino que quieren enseñar la fe en la figura y en la doctrina de Jesús. Ahora bien, a pesar de que no son libros meramente históricos, la persona y figura de Jesús aparece claramente descrita y no es una entelequía perdida en la Historia Universal.&lt;br /&gt;Conocemos los datos históricos que rodean su nacimiento, su vida pública y su muerte. Sabemos, que es hijo de María, que nació en Belén, que se le creía hijo de José, que era artesano, que vivió en Nazaret, que se trasladó a Cafarnaún, quienes eran sus amigos y discípulos, etc.&lt;br /&gt;Más aún, el transfondo de las narraciones evangélicas, la situación social, política y religiosa de los tiempos inmediatos a la insurrección contra los romanos por los años 60 de nuestra era, es totalmente coincidente con los datos que narra Flavio Josefo y Filón. La coincidencia sustancial de los datos judíos y evangélicos es notoria.&lt;br /&gt;La misma sencillez de la narración, lejanísima de todo artificio literario, avala la fidelidad histórica de los hechos narrados. Los Apóstoles dan datos de la vida de Jesús para enmarcar o destacar sus afirmaciones doctrinales.&lt;br /&gt;Otro claro indicio de la fidelidad histórica de los Evangelios es el empleo de frases y giros que estaban en uso en tiempos de Jesús y que en cambio desaparecen después. Expresiones como Hijo de David, Hijo del hombre, Reino de los Cielos en vez de Reino de Dios, las parábolas, las formulaciones rítmicas como la del "Padre nuestro", etc. indican su orígen arameo.&lt;br /&gt;La misma descripción de la personalidad de los Apóstoles, con sus defectos tan evidentes, señalan la carencia de retoques posteriores y el deseo de narrar exactamente lo que sucedió sin intentar mitificar o encumbrar sus figuras de hombres corrientes de su tiempo: pescadores, cobradores de impuestos, etc.&lt;br /&gt;Los Apóstoles son claros en sus afirmaciones históricas. En las narraciones evangélicas no aparece ni la más pequeña sombra de duda que los hechos narrados sucedieron realmente así. Incluso las pequeñas contradicciones, número de mujeres junto a la Cruz de Cristo, en el sepulcro, las horas, etc. señalan su autenticidad histórica. Cada evangelista narra lo que sabe, sin ponerse previamente de acuerdo con los otros para escribir historia coherente en todos los detalles. Eso sería un signo de falsedad histórica.&lt;br /&gt;Los Apóstoles son judíos, radicalmente monoteístas, y no parece en absoluto congruente que intenten «deificar» a Jesús. Además, en el mundo romano la figura del sabio es la del «estoico», impávido ante la muerte y el dolor y esta no es precisamente la descripción de los Evangelios de Jesús en el Huerto de los Olivos. Por tanto, todas las hipótesis de las escuelas racionalistas están en desacuerdo con la verdadera mentalidad de los Apóstoles, judíos de su tiempo.&lt;br /&gt;Las narraciones evangélicas por su sencillez, colorido, ambiente arameizante, carencia de influencias de la filosofía religiosa dominante en el Imperio Romano, se presentan a nosotros con todas las garantías de la verdad histórica.&lt;br /&gt;En conclusión, los datos históricos de los cuatro Evangelios son claros respecto a la figura histórica de Jesucristo.&lt;br /&gt;2. Datos históricos en las Cartas de San Pablo&lt;br /&gt;San Pablo no pretende escribir una historia de Jesús, tanto es así que sus escritos son cartas escritas con ocasión de algún suceso que le interesa comentar. Se les llama, también, epístolas, que es un término latino que significa cartas.&lt;br /&gt;Pues bien, a través de este testimonio epistolar, aparece como una evidente realidad histórica la persona de Jesús. La fe de San Pablo se funda en la existencia histórica de Jesús de Nazaret, que predicó un mensaje de salvación. La fe de San Pablo no es la fe de un visionario sino la fe del que predica a Jesús de Nazaret.&lt;br /&gt;San Pablo no conoció a Jesús durante su existencia terrena y, por tanto, no puede narrar detalles de la vida del Señor como los demás Apóstoles. Pero, aún así, en los escritos de San Pablo son muy frecuentes las alusiones históricas al Señor, cuya vida él conoce y presupone lógicamente que conocen sus oyentes.&lt;br /&gt;San Pablo insiste en la humanidad de Jesús, que nace en un momento determinado de la historia de los hombres «al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, bajo la ley» (Gal 4,4). Cristo es «nacido de la raza de David, según la carne» (Rom 1, 1-4). A Jesús le llama nacido de la raza de Abraham. Santiago, Obispo de Jerusalén, es el «hermano del Señor» (Gall, 19), según el modo de hablar de los judíos.&lt;br /&gt;San Pablo no quiere probar la existencia histórica de Jesús, nadie dudaba de ello; es una realidad indiscutible la de «Cristo crucificado, escándalo para los judíos y necedad para los gentiles» (1 Cor 1, 23). La historia de Jesús puede ser desconcertante pero es real. Jesús «hizo la buena confesión en presencia de Poncio Pilato» (1 Tim 6, 13). Describe la Pasión, y Resurrección de Jesús «Cristo murió por nuestros pecados..., fue sepultado, que resucitó al tercer día. ..y que se apareció a Cefas, luego a los Doce. Después se apareció una vez a más de quinientos hermanos, de los cuales muchos viven todavía, y algunos murieron; luego se apareció a Santiago, y luego a todos los Apóstoles, y después de todos, como a un abortivo, se apareció a mí» (1 Cor 15, 3-8). San Pablo escribe estos hechos unos veinticinco años después de la desaparición del Maestro, cuando muchos de los testigos de la vida del Señor viven todavía, y, por tanto, no es posible engañarles.&lt;br /&gt;Además, San Pablo da otros muchos datos biográficos sobre Jesús. Trata de los preceptos del Señor, que abrazó una vida de pobreza, de sujeción a la ley, de obediencia al Padre, de santidad, que se entregó voluntariamente a sus enemigos, que instituyó la Eucaristía. Murió por Pascua, en tiempos de los Azimos. Los verdugos lo suspendieron con clavos en la Cruz, en las cercanías de Jerusalén. Sepultado, resucitó al tercer día, etc.&lt;br /&gt;La fe de San Pablo no ha creado la figura de Jesús, sino que Jesús es el que ha dado origen a la fe paulina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. Los primeros cristianos&lt;br /&gt;Atestiguan la existencia histórica de Jesús. Viven su fe y mueren por ella, porque es la fe predicada por Jesús de Nazaret, y no porque sean las ideas religiosas del ambiente que les rodea.&lt;br /&gt;4. Testimonios judíos de la existencia histórica de Jesús&lt;br /&gt;Una cosa es que oficialmente los judíos no aceptaran el mensaje de Jesús de Nazaret, su predicación de ser el Mesías, Hijo de Dios hecho Hombre, y otra muy distinta es que negaran su existencia histórica.&lt;br /&gt;Ya antes hemos hecho notar la crítica a la figura de Jesús en los escritos de preeminentes judíos de su época.&lt;br /&gt;Flavio Josefo (final s. 1), habla dos veces de Jesús en su obra «Antigüedad de los judíos». La primera se refiere a la muerte, el año 62 por instigación del Sumo Sacerdote Hanan, hijo del Anás de los relatos evangélicos, de Santiago el Menor que era «hermano de Jesús, llamado Cristo».&lt;br /&gt;Otro texto, alude a Jesús, después de mencionar la brutal represión de Pilato contra los judíos, con motivo de la nueva traída de aguas a Jerusalén que pagó con el dinero del Templo y dice así: «En ese tiempo fue cuando apareció Jesús, hombre sabio (si se le puede llamar hombre). Pues fue el ejecutor de obras admirables, el Maestro de los que reciben con alegría la verdad y arrastró a muchos judíos ya otros procedentes del helenismo. (Era el Cristo). Denunciado por los de nuestra nación. Pilato lo condenó a suplicio de cruz; más quienes le habían amado desde el principio no cesaron de seguirle (porque se les apareció el tercer día resucitado, según lo habían anunciado los divinos profetas, así como otras maravillas). y hasta el presente subsiste la secta que por seguirle ha recibido el nombre de cristianos» .&lt;br /&gt;Este texto es muy probable que esté interpolado en las partes indicadas entre paréntesis, pero aún así afirma rotundamente la existencia histórica de Jesús.&lt;br /&gt;El testimonio del Talmud tiene mayor interés por ser el libro hebreo que pertenece a la legítima tradición judía.&lt;br /&gt;Su denominación corriente es «Talmud Torah», y es una vasta compilación, en hebreo y arameo, que comprende dos libros distintos. Primer libro: El texto de la «Misnah» o Ley oral, cuya elaboración se termina antes del año 230, y Segundo libro: Las interpretaciones y comentarios, llamados «Guemsara» (en arameo, «completo»), que el texto anterior inspiró a los maestros y discípulos de las Academias de Palestina (Talmud jerosolimitano o mejor palestinense) y de Babilonia (Talmud babilónico ), desde la fecha indicada hasta el año 500.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el Talmud babilónico se lee: «El día señalado para la ejecución, antes de la fiesta de la Pascua, se suspendió en un patlDulo a Jesús de Nazaret por haber seducido yengañado a Israel con sus encantamientos».&lt;br /&gt;El judío Trifón del Diálogo de San Justino a mediados del siglo II, dice: «Jesús, el galileo, suscitó una secta impía y enemiga de la ley. Nosotros lo crucificamos. Sus discípulos robaron su cadáver del sepulcro durante la noche. y engañan y seducen a los hombres diciendo que resucitó y subió a los cielos».&lt;br /&gt;Los judíos, lo enseñan todo estos testimonios, no pusieron nunca en duda el hecho de la existencia histórica de Jesús. Aunque a su evangelio le llamaban «Avengillajón», escrito malo, no niegan la existencia histórica de Jesús.&lt;br /&gt;5. Datos históricos sobre Jesús en los escritos paganos&lt;br /&gt;Los romanos tomaron inicialmente a los cristianos como una simple secta judía, que por su escasa importancia casi no mereció su atención. Es en el siglo II cuando aparecen testimonios escritos, algunos referidos a sucesos del siglo I.&lt;br /&gt;Ya hemos citado a Tácito que hacia el año 116 escribe, en su Historia de Romfl, sobre el incendio de Roma, que Nerón atribuyó a los cristianos. También Plinio el Joven, en una Carta dirigida al emperador Trajano, año 112, da por sentado el origen histórico del cristianismo.&lt;br /&gt;Suetonio refiere en su Vida de los Césares,el decreto de Claudio que «expulsó de Roma a los judíos, los cuales al impulso de Cristo (o Cresto) han sido una causa permanente de disturbios». El matrimonio cristiano, Aquila y Priscila, que San Pablo encuentra en Corinto, habían sido expulsados de Roma bajo Claudio el año 52 (Cfr Hech 18,3).&lt;br /&gt;En el siglo II nadie discute la existencia histórica de Jesús.&lt;br /&gt;En conclusión, los datos históricos sobre la existencia histórica de Jesús de Nazaret son irrefutables.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35240156-7380348024628245149?l=filoteass.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filoteass.blogspot.com/feeds/7380348024628245149/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35240156&amp;postID=7380348024628245149' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35240156/posts/default/7380348024628245149'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35240156/posts/default/7380348024628245149'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filoteass.blogspot.com/2008/05/cronologia-de-la-vida-de-jesus.html' title='CRONOLOGIA DE LA VIDA DE JESUS'/><author><name>webmaster</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_Ahib0o9uGs0/SByoXBtIkDI/AAAAAAAAAHQ/2O3e515Nszg/s72-c/Detalle+Tr+Greco.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35240156.post-3830175472353998169</id><published>2008-04-05T12:47:00.003-04:00</published><updated>2008-04-05T12:49:36.520-04:00</updated><title type='text'>Las principales fiestas del calendario judío</title><content type='html'>En la antigüedad las principales fiestas del pueblo Judío eran la Pascua, Pentecostés y Tabernáculos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más recientes, aunque también importantes en tiempos de Jesús, son el Día de la expiación, el Día de la dedicación y los Purim &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Junto a estas festividades anuales hay que mencionar, por su importancia en la vida religiosa, el sábado y las neomenias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sábado era el día de la semana consagrado a Dios, en el que se conmemoraba la Alianza de Dios con su pueblo y la misma creación; su observancia está prescrita en el Decálogo.&lt;br /&gt;Además del descanso de todo trabajo había una mayor actividad cultual en el Templo; a los sacrificios cotidianos se añadía el sacrificio de dos corderos, junto con una ofrenda. De esta forma, los sacrificios cotidianos se doblaban en sábado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La neomenia o día de luna nueva era el primer día del mes, teniendo en cuenta que en Israel se sigue el calendario lunar. Estaba mandado que ese día hubiera un solemne holocausto de toros y carneros, junto con un sacrificio por el pecado. Como en el sábado, se observaba el descanso y era un día dedicado a alabar el nombre de Dios ya agradecer los beneficios divinos. Aunque su celebración fue decayendo, todavía se menciona en el Nuevo Testamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las fiestas, por su parte, eran unos momentos privilegiados, distribuídos a lo largo del año, para revivir y agradecer los dones y la protección que Dios había dispensado a su pueblo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunas tenían un carácter más profano, como la fiesta de los Purim, que se celebraba los días 14 y 15 del mes de Adar (febrero-marzo) y era precedida de un ayuno el día 13. En ella se recordaba que Dios había librado a su pueblo cuando éste se encontraba en situaciones muy difíciles. Para actualizar esta enseñanza se leía en las sinagogas el libro de Ester que narra la liberación de los judíos que vivían en Persia de las manos de su enemigo Amán, ministro del rey Asuero, gracias a Ester y Mardoqueo.&lt;br /&gt;El nombre de la fiesta responde al modo en que Amán había establecido el día de la matanza de los judíos: lo había echado a suertes entre varios meses; la palabra hebrea purim significa precisamente "suertes".&lt;br /&gt;Esta fiesta era la menos religiosa y no parece que tuviera especial relevancia en la Palestina del Nuevo Testamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había otras fiestas de carácter entrañable y alegre, como la fiesta de la Dedicación (Janukah) que conmemoraba el día en que Judas Macabeo purificó el Templo de Jerusalén profanado tres años antes (en el 167 a.C.) por Antíoco IV Epifanes. El mismo Judas estableció que todos los años, el&lt;br /&gt;25 del mes de Kisleu (diciembre), se celebrara la efemérides del gran acontecimiento.&lt;br /&gt;En tiempos de Jesús se le daba también el nombre griego de fiesta de las Encenias (enkainia = inauguración). Ese día se ofrecían sacrificios en el Templo y se organizaban procesiones en las que se cantaban himnos y salmos. Se encendían muchas luces para iluminar el Templo, las sinagogas y las casas, por lo que fue llamada también "fiesta de las luces".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubo una fiesta que fue adquiriendo mayor relevancia de modo progresivo a los largo de la historia de Israel: es el Día de la expiación (Yom Kippur).&lt;br /&gt;Se celebra el día 10 del mes de Tishré (Septiembre-octubre). Su principal característica era el elemento penitencial y su austera solemnidad. Se prescribía un ayuno riguroso y la abstención de toda clase de trabajos manuales. La fiesta tenía por finalidad borrar todos los pecados de la nación, incluidos los de los sacerdotes y los príncipes del pueblo, y expiar las faltas e impurezas que los sacrificios ordinarios no habían podido cancelar. Servía también para purificar el santuario de toda contaminación que el contacto con los hombres pecadores pudiera haber producido. En el Templo actuaba solamente el Sumo Sacerdote, con simples vestiduras sacerdotales de lino. Era el único día en el año en que podía entrar en el "Santo de los santos". En primer lugar el Sumo Sacerdote sacrificaba un novillo por sus pecados personales y por los pecados del linaje sacerdotal. Entraba a continuación en el "Santo de los santos", donde, entre otros ritos, tenía especial importancia la aspersión del propiciatorio con la sangre del animal sacrificado. Salía luego para una nueva ceremonia: de entre dos machos cabríos se escogía a suertes uno, que se sacrificaba por los pecados del pueblo. El sumo sacerdote volvía a entrar con la sangre de este animal en el "Santo de los santos", y hacía una nueva aspersión sobre el propiciatorio. Luego, con la sangre del becerro y del macho cabrío, ungía el altar de los holocaustos. Después de haber salido del Templo, el sumo sacerdote imponía las manos sobre la cabeza del otro macho cabrío que no había sido sacrifica- do, indicando con ello que cargaba sobre él todos los pecados y faltas, voluntarios e involuntarios, de los israelitas. Este animal era llevado al desierto, donde quedaba abandonado. La celebración continuaba luego con algunas lecturas bíblicas relativas a la fiesta y la recitación de varias oraciones. El Sumo sacerdote, poniéndose las vestiduras sacerdotales solemnes, sacrificaba otros dos carneros en holocausto -uno por él y otro por el pueblo- y realizaba el resto de los sacrificios acostumbrados, despidiendo finalmente al pueblo con una bendición. El Día de la Expiación era el día en que Israel se reconciliaba con Dios. Devolvía al pueblo hebreo el carácter de pueblo santo, mediante el perdón de todo lo que podía separarlo de su Dios, de todos los pecados que habían sido cometidos durante el año y habían quedado sin reparación. Junto a estas fiestas de las que ya hemos hablado, estaban las tres grandes solemnidades del año: Pascua, Pentecostés y Tabernáculos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Pascua (Pésaj), que se celebraba junto con la fiesta de los Acimos, era la principal de las fiestas anuales. En la Pascua se revivía la antigua tradición acerca de la salvación del pueblo de Israel, cautivo en Egipto, cuando el ángel exterminador pasó de largo de las casas de los hebreos e hirió mortalmente sólo a los primogénitos de los egipcios.&lt;br /&gt;Se celebraba el 14 de Nisán, es decir, el día del primer plenilunio de primavera.&lt;br /&gt;La fiesta de los Acimos, que se celebraba a la vez, se caracterizaba por la consagración a Dios de las primicias de la nueva cosecha del año. Además, ambas fiestas se debían celebrar, según el rito oficial establecido después del Destierro, en Jerusalén, y comenzar la noche con la que se inicia el 14 de Nisán comiendo la cena pascual. Se prolongaban durante una semana en la que estaba prohibido comer pan con levadura e incluso mantener levadura en las casas. Los días más solemnes eran el primero y el último, así como el sábado que caía entre el 14 y el 21 de Nisán. En los primeros tiempos después del Destierro el banquete pascual se celebraba como se describe en el capítulo 12 del libro del Éxodo: de pie, aprisa, como dispuestos para el viaje.&lt;br /&gt;Con la penetración de las costumbres helenistas fue tomando cada vez más un carácter festivo: se comía recostado &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt;, duraba varias horas, y se ajustaba a un detallado ritual. El cordero se tenía a punto desde cuatro días antes &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;[3]&lt;/a&gt;. El día del banquete, se llevaba a hombros -si era sábado atado con una cuerda- al Templo poco después del medio día. Tras la ofrenda del sacrificio vespertino, sobre las 2:30 de la tarde, lo degollaba allí el padre de familia o su representante. En el lado norte del altar de los holocaustos había ganchos en paredes y columnas donde se colgaban los corderos, ya desangrados, para desollarlos y destriparlos. Las criadillas, los riñones, el hígado y las partes grasas se llevaban al altar de los holocaustos y se quemaban. El cordero limpio, envuelto en su piel, era llevado a hombros a casa. Allí se le introducía un palo y se asaba sobre un fuego de carbón vegetal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy día es posible reconstruir con bastante certeza el modo en que se desarrollaba la cena pascual judía en la época de Jesús &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;[4]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fiesta de las semanas (Shebuot), o de Pentecostés, se celebraba siete semanas después de la Fiesta de los Acimos y tenía por objeto dar gracias a Dios por la terminación de la cosecha de cereales (trigo, centeno y cebada). Los Acimos y Pentecostés estaban en estrecha relación, puesto que se celebraban respectivamente al comienzo y al final de la recolección de cereales con un intervalo de siete semanas &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;[5]&lt;/a&gt;. Como en Pascua, también en esta fiesta debían comparecer en el Templo todos los varones del pueblo de Israel; por esto eran muy numerosos los peregrinos que de todas partes y de todas las comunidades judías esparcidas por el mundo acudían a Jerusalén para la fiesta. Desde poco antes de la época en la que vivió Jesús esta fiesta se había convertido en el memorial de la renovación de la Alianza del Sinaí. Se recordaba con alegría el don de la Ley y se renovaba el compromiso que supone la Alianza. El ambiente de Pentecostés era festivo y alegre; se multiplicaban en todas partes los bulliciosos banquetes sagrados en los que tomaba parte toda la familia, con siervos y huéspedes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fiesta de los Tabernáculos (Sukkot) era la tercera de las grandes fiestas del año. Todos los varones israelitas debían presentarse en el Templo de Jerusalén. Se denominaba también fiesta de la recolección y tenía un carácter muy alegre, pues se celebraba la feliz terminación de la recolección de todos los productos agrícolas. Tenía lugar del 15 al 22 del mes séptimo del calendario judío, que corresponde más o menos a nuestro septiembre-octubre. Eran días de regocijo y de acción de gracias por los frutos de la tierra que Dios había dado al pueblo de Israel. El nombre tiene su origen en los tabernáculos, tiendas, cabañas o chozas, que los israelitas acostumbraban a levantar en los campos y en las viñas para vivir en ellas durante los días de la recolección. Con el paso del tiempo se dio a este hecho una significación histórica y religiosa: las tiendas conmemoraban los años en los que los hebreos habitaron como nómadas durante su peregrinación por el desierto.&lt;br /&gt;A lo largo de los siete días que duraba la fiesta los israelitas solían vivir acampados. Esta fiesta tiene particular interés para el Nuevo Testamento, ya que constituye el escenario de algunos episodios de la vida de Jesús, concretamente los que corresponden al capítulo 7 del Evangelio de San Juan:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Estaba próxima la fiesta judía de los Tabernáculos. Entonces le dijeron sus hermanos: Márchate de aquí y vete a Judea, para que también tus discípulos vean las obras que haces” &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;[6]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jesús no quería ir en esa ocasión en medio del bullicio de las grande caravanas que se dirigían a Jerusalén, sino que prefirió ir más discretamente acompañado sólo por sus discípulos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Una vez que sus hermanos subieron a Jerusalén, entonces él también subió, no públicamente, sino a escondidas” &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn7" name="_ftnref7"&gt;[7]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acerca del desarrollo de la fiesta de los Tabernáculos, se puede decir que en Jerusalén cada uno de los ocho días festivos el Sumo Sacerdote rociaba el altar de los holocaustos con una gran copa de agua traída de la piscina de Siloé, para recordar el agua que brotó milagrosamente en el desierto y para pedir a Dios el don de la lluvia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se entiende así que Jesús aproveche el ritual de la fiesta para trasmitir su enseñanza:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En el último día, el más solemne de la fiesta, estaba a clamó: Si alguno tiene sed, venga a mí, y beba quien cree en dice la Escritura, brotarán de su seno ríos de agua viva. Dijo esto del Espíritu que iban a recibir los que creyeran en él” &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn8" name="_ftnref8"&gt;[8]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra costumbre de esta fiesta consistía en que la noche del se iluminaba el atrio de las mujeres con cuatro enormes lámparas, que  reverberaban su claridad por toda Jerusalén, en recuerdo de minosa del Éxodo. También en este caso se entiende que, según el Evangelio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;de San Juan, Jesús aprovechara el simbolismo de la luz en su predicación durante esos días:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Yo Soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida” &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn9" name="_ftnref9"&gt;[9]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Una exposición detallada acerca de la celebración de las distintas fiestas religiosas en el Antiguo Israel puede verse en R. de VAUX, Instituciones del Antiguo Testamento, Barcelona 1964, pp. 610-648.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; Cfr. Jn 13, 23-25.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;[3]&lt;/a&gt; Ex 12, 3.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;[4]&lt;/a&gt; Cfr. H. HAAG, De la Antigua a la Nueva Pascua, Salamanca 1980, pp. 125-131.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;[5]&lt;/a&gt; De ahí su nombre griego de Pentecostés = “quicuagésimo” día.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref6" name="_ftn6"&gt;[6]&lt;/a&gt; Jn 7, 2-3.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref7" name="_ftn7"&gt;[7]&lt;/a&gt; Jn 7, 10.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref8" name="_ftn8"&gt;[8]&lt;/a&gt; Jn 7, 37-39.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref9" name="_ftn9"&gt;[9]&lt;/a&gt; Jn 8, 12.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35240156-3830175472353998169?l=filoteass.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filoteass.blogspot.com/feeds/3830175472353998169/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35240156&amp;postID=3830175472353998169' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35240156/posts/default/3830175472353998169'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35240156/posts/default/3830175472353998169'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filoteass.blogspot.com/2008/04/las-principales-fiestas-del-calendario.html' title='Las principales fiestas del calendario judío'/><author><name>webmaster</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35240156.post-8909277451058483586</id><published>2007-07-08T22:53:00.000-04:00</published><updated>2007-07-08T22:58:43.474-04:00</updated><title type='text'>Los  libros  de  la  Biblia</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_Ahib0o9uGs0/RpGkMJ10ZjI/AAAAAAAAAA4/lNStFC73644/s1600-h/biblia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5085025982985037362" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 234px; CURSOR: hand; HEIGHT: 155px" height="156" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_Ahib0o9uGs0/RpGkMJ10ZjI/AAAAAAAAAA4/lNStFC73644/s320/biblia.jpg" width="225" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; ¿Cuántos libros tiene la Biblia? ¿Qué diferencias hay entre las Biblias católicas y las Biblias protestantes? La Biblia no es un solo libro, como algunos creen, sino una biblioteca completa. Toda la Biblia está compuesta por 73 libros, algunos de los cuales son bastante extensos, como el del profeta Isaías, y otros son más breves, como el del profeta Abdías.&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Estos 73 libros están repartidos de tal forma, que al Antiguo Testamento (AT) le corresponden 46, y al Nuevo Testamento (NT) 27 libros.&lt;br /&gt;De vez en cuando suele caer en nuestras manos alguna Biblia protestante, y nos llevamos la sorpresa de que le faltan siete libros, por lo cual tan sólo tiene 66 libros.&lt;br /&gt;Este vacío se encuentra en el A.T. y se debe a la ausencia de los siguientes libros: Tobías, Judit, 1 Macabeos, 2 Macabeos, Sabiduría, Eclesiástico y el de Baruc. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Por qué esta diferencia entre la Biblia católica y la protestante?&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Es un problema histórico-teológico muy complejo. Resumiendo mucho, trataremos de contestar esta pregunta.&lt;br /&gt;Primero vamos a explicar cómo se formó la colección de libros sagrados del A.T. dentro del pueblo judío. Y luego veremos cómo los cristianos aceptaron estos libros del A.T. junto con los libros del N.T. para formar la Biblia completa. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;a name="_Toc21412573"&gt;&lt;strong&gt;1. La antigua comunidad judía de Palestina&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En tiempos de Jesucristo, encontramos que en Palestina el pueblo judío sólo aceptaba el A.T. Y todavía no habían definido la lista completa de sus libros sagrados, es decir, seguía abierta la posibilidad de agregar nuevos escritos a la colección de libros inspirados.&lt;br /&gt;Pero desde hacía mucho tiempo, desde alrededor de los años 600 antes de Cristo, con la destrucción de Jerusalén y la desaparición del Estado judío, estaba latente la preocupación de concretar oficialmente la lista de libros sagrados. ¿Qué criterios usaron los judíos para fijar esta lista de libros sagrados? Debían ser libros sagrados en los cuales se reconocía la verdadera fe de Israel, para asegurar la continuidad de esta fe en el pueblo. Había varios escritos que parecían dudosos en asuntos de fe, e incluso francamente peligrosos, de manera que fueron excluidos de la lista oficial. Además aceptaron solamente libros sagrados escritos originalmente en hebreo (o arameo). Los libros religiosos escritos en griego fueron rechazados por ser libros muy recientes, o de origen no-judío. (Este último dato es muy importante, porque de ahí viene después el problema de la diferencia de libros.)&lt;br /&gt;Así se fijó entonces una lista de libros religiosos que eran de verdadera inspiración divina y entraron en la colección de la Escritura Sagrada. A esta lista oficial de libros inspirados se dará, con el tiempo, el nombre de «Canon», o «Libros canónicos». La palabra griega Canon significa regla , norma, y quiere decir que los libros canónicos reflejan «la regla de vida», o «la norma de vida» para quienes creen en estos escritos. Todos los libros canónicos de la comunidad de Palestina eran libros originalmente escritos en hebreo-arameo.&lt;br /&gt;Los libros religiosos escritos en griego no entraron en el canon, pero recibieron el nombre de «apócrifos», «libros apócrifos» (= ocultos), porque tenían doctrinas dudosas y se los consideraba «de origen oculto».&lt;br /&gt;En el primer siglo de nuestra era (año 90 después de Cristo) la comunidad judía de Palestina había llegado a reconocer en la práctica 39 libros como inspirados oficialmente.&lt;br /&gt;Esta lista de los 39 libros de A.T. es el llamado «Canon de Palestina», o «el Canon de Jerusalén».&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="_Toc21412574"&gt;&lt;strong&gt;2. La comunidad judía de Alejandría&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Simultáneamente existía una comunidad judía en Alejandría, en Egipto. Era una colonia judía muy numerosa fuera de Palestina, pues contaba con más de 100.000 israelitas. Los judíos en Egipto ya no entendían el hebreo, porque hacía tiempo habían aceptado el griego, que era la lengua oficial en todo el Cercano Oriente. En sus reuniones religiosas, en sus sinagogas, ellos usaban una traducción de la Sagrada Escritura del hebreo al griego que se llamaba «de los Setenta». Según una leyenda muy antigua esta traducción «de los Setenta» había sido hecha casi milagrosamente por 70 sabios (entre los años 250 y 150 antes de Cristo).&lt;br /&gt;La traducción griega de los Setenta conservaba los 39 libros que tenía el Canon de Palestina (canon hebreo), más otros 7 libros en griego. Así se formó el famoso «Canon de Alejandría» con un total de 46 libros sagrados.&lt;br /&gt;La comunidad judía de Palestina nunca vio con buenos ojos esta diferencia de sus hermanos alejandrinos, y rechazaban aquellos 7 libros, porque estaban escritos originalmente en griego y eran libros agregados posteriormente.&lt;br /&gt;Era una realidad que, al tiempo del nacimiento del cristianismo, había dos grandes centros religiosos del judaísmo: el de Jerusalén (en Palestina), y el de Alejandría (en Egipto). En ambos lugares tenían autorizados los libros del A.T: en Jerusalén 39 libros (en hebreo- arameo), en Alejandría 46 libros (en griego).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="_Toc21412575"&gt;&lt;strong&gt;3. Los primeros cristianos y los libros sagrados del A.T.&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El cristianismo nació como un movimiento religioso dentro del pueblo judío. Jesús mismo era judío y no rechazaba los libros sagrados de su pueblo. Además los primeros cristianos habían oído decir a Jesús que El no había venido a suprimir el A.T. sino a completarlo (Mt. 5, 17). Por eso los cristianos reconocieron también como libros inspirados los textos del A.T. que usaban los judíos.&lt;br /&gt;Pero se vieron en dificultades. ¿Debían usar el canon breve de Palestina con 39 libros, o el canon largo de Alejandría con 46 libros?&lt;br /&gt;De hecho, por causa de la persecución contra los cristianos, el cristianismo se extendió prioritariamente fuera de Palestina, por el mundo griego y romano. Al menos en su redacción definitiva y cuando en los libros del N.T. se citaban textos del A.T. (más de 300 veces), naturalmente se citaban en griego, según el Canon largo de Alejandría.&lt;br /&gt;Era lo más lógico, por tanto, que los primeros cristianos tomaran este Canon griego de Alejandría, porque los mismos destinatarios a quienes debían llevar la palabra de Dios todos hablaban griego. Por lo tanto, el cristianismo aceptó desde el comienzo la versión griega del A.T. con 46 libros. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="_Toc21412576"&gt;&lt;strong&gt;4. La reacción de los judíos contra los cristianos&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Los judíos consideraban a los cristianos como herejes del judaísmo. No les gustó para nada que los cristianos usaran los libros sagrados del A.T. Y para peor, los cristianos indicaban profecías del A.T. para justificar su fe en Jesús de Nazaret. Además los cristianos comenzaron a escribir nuevos libros sagrados: el Nuevo Testamento.&lt;br /&gt;Todo esto fue motivo para que los judíos resolvieran cerrar definitivamente el Canon de sus libros sagrados. Y en reacción contra los cristianos, que usaban el Canon largo de Alejandría con sus 46 libros del A.T., todos los judíos optaron por el Canon breve de Palestina con 39 libros.&lt;br /&gt;Los 7 libros griegos del Canon de Alejandría fueron declarados como libros «apócrifos» y no inspirados. Esta fue la decisión que tomaron los responsables del judaísmo en el año 90 después de Cristo y proclamaron oficialmente el Canon judío para sus libros sagrados.&lt;br /&gt;Los cristianos, por su parte, y sin que la Iglesia resolviera nada oficialmente, siguieron con la costumbre de usar los 46 libros como libros inspirados del A.T. De vez en cuando había algunas voces discordantes dentro de la Iglesia que querían imponer el Canon oficial de los judíos con sus 39 libros. Pero varios concilios, dentro de la Iglesia, definieron que los 46 libros del A.T. son realmente libros inspirados y sagrados.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="_Toc21412577"&gt;&lt;strong&gt;5. ¿Qué pasó con la Reforma?&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En el año 1517 Martín Lutero se separó de la Iglesia Católica. Y entre los muchos cambios que introdujo para formar su nueva iglesia, estuvo el de tomar el Canon breve de los judíos de Palestina, que tenía 39 libros para el A.T. Algo muy extraño, porque iba en contra de una larga tradición de la Iglesia, que viene de los apóstoles. Los cristianos, durante más de 1.500 años, contaban entre los libros sagrados los 46 libros del A.T.&lt;br /&gt;Sin embargo, a Lutero le molestaban los 7 libros escritos en lengua griega y que no figuraban en los de lengua hebrea.&lt;br /&gt;Ante esta situación los obispos de todo el mundo se reunieron en el famoso Concilio de Trento y fijaron definitivamente el Canon de las Escrituras en 46 libros para el A.T. y en 27 para el N.T.&lt;br /&gt;Pero los protestantes y las muchas sectas nacidas de ellos, comenzaron a usar el Canon de los judíos palestinos que tenían sólo 39 libros del AT.&lt;br /&gt;De ahí vienen las diferencias de libros entre las Biblias católicas y las Biblias evangélicas.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="_Toc21412578"&gt;&lt;strong&gt;6. Los libros canónicos&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Los 7 libros del A.T. escritos en griego han sido causa de muchas discusiones. La Iglesia Católica dio a estos 7 libros el nombre de «libros deuterocanónicos». La palabra griega «deutero» significa Segundo. Así la Iglesia Católica declara que son libros de segunda aparición en el Canon o en la lista oficial de libros del A.T. porque pasaron en un segundo momento a formar parte del Canon.&lt;br /&gt;Los otros 39 libros del A.T., escritos en hebreo, son los llamados «libros protocanónicos». La palabra «proto» significa «Primero», ya que desde el primer momento estos libros integraron el Canon del A.T. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="_Toc21412579"&gt;&lt;strong&gt;7. Qumram&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En el año 1947 los arqueólogos descubrieron en Qumram (Palestina) escritos muy antiguos y encontraron entre ellos los libros de Judit, Baruc, Eclesiástico y 1 de Macabeos escritos originalmente en hebreo, y el libro de Tobías en arameo. Quiere decir que solamente los libros de Sabiduría y 2 de Macabeos fueron redactados en griego. Así el argumento de no aceptar estos 7 libros por estar escritos en griego ya no es válido. Además la Iglesia Católica nunca aceptó este argumento.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="_Toc21412580"&gt;&lt;strong&gt;8. Consideraciones finales&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Después de todo, nos damos cuenta de que este problema acerca de los libros, es una cuestión histórico-teológica muy compleja, y con diversas interpretaciones y apreciaciones. Con todo, es indudable que la Iglesia Católica, respecto a este punto, goza de una base histórica y doctrinal que, muy razonablemente, la presenta como la más segura.&lt;br /&gt;Sin embargo, desde que Lutero tomó la decisión de no aceptar esta tradición de la Iglesia Católica, todas las iglesias protestantes rechazaron los libros Deuterocanónicos como libros inspirados y declararon estos 7 libros como libros «apócrifos».&lt;br /&gt;En los últimos años hay, de parte de muchos protestantes, una actitud más moderada para con estos 7 libros e incluso se editan Biblias ecuménicas con los Libros Deuterocanónicos.&lt;br /&gt;En efecto, han ido comprendiendo que ciertas doctrinas bíblicas, como la resurrección de los muertos, el tema de los ángeles, el concepto de retribución, la noción de purgatorio, empiezan a aparecer ya en estos 7 libros tardíos.&lt;br /&gt;Por el hecho de haber suprimido estos libros se dan cuenta de que hay un salto muy grande hasta el N.T. (más o menos una época de 300 años sin libros inspirados). Sin embargo estos 7 libros griegos revelan un eslabón precioso hacia el N.T. Las enseñanzas de estos escritos muestran una mayor armonía en toda la Revelación Divina en la Biblia.&lt;br /&gt;Por este motivo, se ven ya algunas Biblias protestantes que, al final, incluyen estos 7 libros, aunque con un valor secundario.&lt;br /&gt;Quiera Dios que llegue pronto el día en que los protestantes den un paso más y los acepten definitivamente con la importancia propia de la Palabra de Dios, para volver a la unidad que un día perdimos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35240156-8909277451058483586?l=filoteass.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filoteass.blogspot.com/feeds/8909277451058483586/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35240156&amp;postID=8909277451058483586' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35240156/posts/default/8909277451058483586'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35240156/posts/default/8909277451058483586'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filoteass.blogspot.com/2007/07/los-libros-de-la-biblia.html' title='Los  libros  de  la  Biblia'/><author><name>webmaster</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_Ahib0o9uGs0/RpGkMJ10ZjI/AAAAAAAAAA4/lNStFC73644/s72-c/biblia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35240156.post-3314868959776453688</id><published>2007-06-09T12:47:00.000-04:00</published><updated>2007-07-08T22:52:34.433-04:00</updated><title type='text'>La  Biblia  y  la  Tradición</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_Ahib0o9uGs0/RpGi0J10ZiI/AAAAAAAAAAw/SKrXmiTO80E/s1600-h/bilia2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5085024471156549154" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" height="179" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_Ahib0o9uGs0/RpGi0J10ZiI/AAAAAAAAAAw/SKrXmiTO80E/s320/bilia2.jpg" width="134" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; A menudo los hermanos evangélicos, discutiendo con nosotros los católicos, nos dicen: «¿Dónde habla la Biblia del purgatorio? ¿Dónde dice la Biblia que San Pedro fue a Roma? ¿De dónde sacan ustedes los católicos eso de que María es la Inmaculada Concepción y que subió al cielo en cuerpo y alma?».&lt;br /&gt;Para los evangélicos, la Revelación Divina y la Biblia son lo mismo. Es decir, para ellos solamente en la Biblia se encuentra toda la Revelación de Dios.&lt;br /&gt;Ahora bien: ¿Es correcta esta posición? ¿Es cierto que la Biblia contiene todo el Evangelio de Cristo? ¿Qué dice la misma Biblia al respecto? Además, ¿quién reunió todos los libros inspirados que constituyen la Biblia? ¿Acaso no fue la Iglesia la que recibió el encargo de predicar el Evangelio por todo el mundo, hasta el fin de los tiempos? ¿Qué hubo primero: la Biblia o la Iglesia?&lt;br /&gt;En este tema les explicaré por qué la Revelación Divina no abarca solamente la Biblia, como piensan los evangélicos, sino que la Revelación de Dios se manifiesta en la Tradición Apostólica y en la Biblia. Es un tema un poco difícil, pero fundamental para la comprensión correcta de la fe católica. Es un tema que ha sido causa de muchos malos entendidos entre la Iglesia Católica y las distintas iglesias evangélicas.&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;a name="_Toc21412639"&gt;&lt;strong&gt;1. &lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;La Revelación Divina:&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La Revelación es la manifestación de Dios y de su voluntad acerca de nuestra salvación. Viene de la palabra «revelar», que quiere decir «quitar el velo», o «descubrir».&lt;br /&gt;Dios se reveló de dos maneras: &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;1) La Revelación natural, o revelación mediante las cosas creadas.&lt;/strong&gt; Dice el apóstol Pablo: «Todo aquello que podemos conocer de Dios El mismo se lo manifestó. Pues, si bien a El no lo podemos ver, lo contemplamos, por lo menos, a través de sus obras, puesto que El hizo el mundo, y por sus obras entendemos que El es eterno y poderoso, y que es Dios» (Rom 1,19-20).&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;2) La Revelación sobrenatural o divina.&lt;/strong&gt; Desde un principio Dios empezó también a revelarse a través de un contacto más directo con los hombres, mediante los antiguos profetas y de una manera perfecta y definitiva en la persona de Cristo Jesús, el Hijo de Dios. «En diversas ocasiones y bajo diferentes formas, Dios habló a nuestros padres, por medio de los profetas, hasta que, en estos días que son los últimos, nos habló a nosotros por medio de su Hijo» (Heb.1,1-2). Jesús nos reveló a Dios mediante sus palabras y obras, sus signos y milagros; sobre todo mediante su muerte y su gloriosa resurrección y con el envío del Espíritu Santo sobre su Iglesia. Todo lo que Jesús hizo y enseñó se llama «Evangelio», es decir, «Buena noticia de la Salvación». &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;a name="_Toc21412640"&gt;&lt;strong&gt;2. ¿Cómo fue transmitida &lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;la Revelación Divina?&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Para llevar el Evangelio por todo el mundo, Jesús encargó a los apóstoles y a sus sucesores, como pastores de la Iglesia que El fundó personalmente:&lt;br /&gt;«Vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. Bautícenlos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo y enséñenles a cumplir todo lo que yo les he encomendado. Yo estoy con ustedes todos los días hasta que se termine este mundo» (Mt. 28,18-20).&lt;br /&gt;Aquí notamos cómo Jesús ordenó «predicar» y «proclamar» su Evangelio. Y de hecho los Apóstoles «predicaron» la Buena Nueva de Cristo. Años después algunos de ellos pusieron por escrito esta predicación. Es decir, al comienzo la Iglesia se preocupó de predicar el Evangelio. Por supuesto el Evangelio que Jesús entregó a los Apóstoles no estaba escrito. Jesús no escribió nunca una carta a sus Apóstoles; su enseñanza era solamente oral. Así lo hicieron también los Apóstoles. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;a name="_Toc21412641"&gt;&lt;strong&gt;3. &lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;La Tradición Apostólica&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Este mensaje escuchado por boca de Jesús, vivido, meditado y transmitido oralmente por los Apóstoles, se llama «la Tradición Apostólica».&lt;br /&gt;Cuando aquí hablamos de la Tradición» (con mayúscula), nos referimos siempre a la «Tradición Apostólica». No debemos confundir «la Tradición Apostólica» con la «tradición» que en general se refiere a costumbres, ideas, modos de vivir de un pueblo y que una generación recibe de las anteriores. Una tradición de este tipo es puramente humana y puede ser abandonada cuando se considera inútil. Así Jesús mismo rechazó ciertas tradiciones del pueblo judío: «Ustedes incluso dispensan del mandamiento de Dios para mantener la tradición de los hombres» (Mc.7,8).&lt;br /&gt;La Tradición Apostólica se refiere a la transmisión del Evangelio de Jesús. Jesús, además de enseñar a sus apóstoles con discursos y ejemplos, les enseñó una manera de orar, de actuar y de convivir. Estas eran las tradiciones que los apóstoles guardaban en la Iglesia. El apóstol Pablo en su carta a los Corintios se refiere a esta Tradición Apostólica: «Yo mismo recibí esta tradición que, a su vez, les he transmitido» (1 Cor. 11, 23).&lt;br /&gt;Resumiendo, podemos decir que Jesús mandó «predicar», no «escribir» su Evangelio. Jesús nunca repartió una Biblia. El Señor fundó su Iglesia, asegurándole que permanecerá hasta el fin del mundo. Y la Iglesia vivió muchos años de la Tradición Apostólica, sin tener los libros sagrados del Nuevo Testamento. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="_Toc21412642"&gt;&lt;strong&gt;4. La Biblia&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Solamente una parte de la Palabra de Dios, proclamada oralmente, fue puesta por escrito por los mismos apóstoles y otros evangelistas de su generación.&lt;br /&gt;Estos escritos, inspirados por el Espíritu Santo, dan origen al Nuevo Testamento (NT), que es la parte más importante de toda la Biblia. Está claro que al escribir el NT, no se puso por escrito «todo» el Evangelio de Jesús.&lt;br /&gt;«Jesús hizo muchas otras cosas. Si se escribieran una por una, creo que no habría lugar en el mundo para tantos libros», nos dice el apóstol Juan (Jn. 21,25).&lt;br /&gt;La Sagrada Escritura, y especialmente el NT, es la Palabra de Dios, que nos manifiesta al Hijo en quien expresó Dios el resplandor de su gloria (Heb.1,3).&lt;br /&gt;Podemos decir que sólo la parte más importante y fundamental de la Tradición Apostólica fue puesta por escrito. Por esta razón la Iglesia siempre ha tenido una veneración muy especial por las Divinas Escrituras. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;a name="_Toc21412643"&gt;&lt;strong&gt;5. Biblia y Tradición&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Después de esto podemos decir que la revelación divina ha llegado hasta nosotros por la Tradición Apostólica y por la Sagrada Escritura. No debemos considerarlas como dos fuentes, sino como dos aspectos de la Revelación de Dios. El Concilio Vaticano II lo describe muy bien: «La Tradición Apostólica y la Sagrada Escritura manan de la misma fuente, se unen en un mismo caudal y corren hacia el mismo fin». La Tradición y la Escritura están unidas y ligadas, de modo que ninguna puede subsistir sin la otra.&lt;br /&gt;Además, la Sagrada Escritura presenta la Tradición como base de la fe del creyente: «Todo lo que han aprendido, recibido y oído de mí, todo lo que me han visto hacer, háganlo» (Fil.4,9). «Lo que aprendiste de mí, confirmado por muchos testigos, confíalo a hombres que merezcan confianza, capaces de instruir después a otros» (2. Tim. 2,2).&lt;br /&gt;«Hermanos, manténganse firmes guardando fielmente las tradiciones que les enseñamos de palabra y por carta» (2 Tes. 2,15).&lt;br /&gt;Está claro que el Apóstol Pablo, para confirmar la fe de los cristianos, no usa solamente la Palabra de Dios escrita, sino que recuerda también de una manera muy especial la Tradición o la predicación oral. Para el Apóstol las formas de transmisión del Evangelio: Sagrada Escritura y Tradición, tienen la misma importancia. En realidad, una vez que se escribió el NT no se consideró acabada la Tradición Apostólica, como si estuviera completa la Revelación Divina. La Biblia no dice eso; en ninguna parte está escrito que el cristiano debe someterse ¡sólo a la Biblia! Esta es una idea que surgió entre los protestantes recién en los años 1550. En la Iglesia Católica hubo siempre una conciencia clara sobre la importancia de la Tradición Apostólica, sin quitar a la Biblia el valor que tiene. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;a name="_Toc21412644"&gt;&lt;strong&gt;6. ¿Sólo la Biblia?&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Es un error creer que basta la Biblia para nuestra salvación. Esto nunca lo ha dicho Jesús y tampoco está escrito en la Biblia. Jesús, reitero, nunca escribió un libro sagrado, ni repartió ninguna Biblia. Lo único que hizo Jesús fue fundar su Iglesia y entregarle su Evangelio para que fuera anunciado a todos los hombres hasta el fin del mundo. Fue dentro de la Tradición de la Iglesia donde se escribió y fue aceptado el N.T., bajo su autoridad apostólica. Además la Iglesia vivió muchos años sin el N.T., el que se terminó de escribir en el año 97 después de Cristo. Y también es la Iglesia la que, en los años 393-397, estableció el Canon o lista de los libros que contienen el N.T.&lt;br /&gt;Por tanto, si aceptamos solamente la Biblia, ¿cómo sabemos cuáles son los libros inspirados? La Biblia, en efecto, no contiene ninguna lista de ellos. Fue la Tradición de la Iglesia la que nos transmitió la lista de los libros inspirados. Supongamos que se perdiera la Biblia, en ese caso la Iglesia seguiría poseyendo toda la verdad acerca de Cristo, la cual hasta la fecha ha sido transmitida fielmente por la Tradición, tal como lo hizo antes de escribir el NT.&lt;br /&gt;Los evangélicos, al aceptar solamente la Biblia, están reduciendo considerablemente el conocimiento auténtico de la Revelación Divina. Guardemos esta ley de oro que nos dejó el apóstol Pablo: «Manténganse firmes guardando fielmente la Tradiciones que les enseñamos de palabra y por carta» (2 Tes. 2,15). &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;a name="_Toc21412645"&gt;&lt;strong&gt;7. El Magisterio de la Iglesia&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La Revelación Divina abarca la Sagrada Tradición y la Sagrada Escritura. Este depósito de la fe (cf. 1 Tim. 6, 20; 2 Tim. 1, 12-14) fue confiado por los Apóstoles al conjunto de la Iglesia. Ahora bien el oficio de interpretar correctamente la Palabra de Dios, oral o escrita, ha sido encomendado sólo al Magisterio vivo de la Iglesia. Ella lo ejercita en nombre de Jesucristo. Este Magisterio, según la Tradición Apostólica, lo forman los obispos en comunión con el sucesor de Pedro que es el obispo de Roma o el Papa.&lt;br /&gt;El Magisterio no está por encima de la Revelación Divina, sino que está a su servicio, para enseñar puramente lo transmitido. Por mandato divino y con la asistencia del Espíritu Santo, el Magisterio de la Iglesia lo escucha devotamente, lo guarda celosamente y lo explica fielmente.&lt;br /&gt;Los fieles, recordando la Palabra de Cristo a sus apóstoles: «El que a ustedes escucha, a mí me escucha» (Lc.10, 16), reciben con docilidad las enseñanzas y directrices que sus pastores les dan de diferentes formas. El Magisterio de la Iglesia es un guía seguro en la lectura e interpretación de la Sagrada Escritura, «ya que nadie puede interpretar por sí mismo la Escritura» (2 Ped. 1, 20).&lt;br /&gt;El Magisterio de la Iglesia orienta también el crecimiento en la comprensión de la fe. Gracias a la asistencia del Espíritu Santo, la comprensión de la fe puede crecer en la vida de la Iglesia cuando los fieles meditan la fe cristiana y comprenden internamente los misterios de la Iglesia. Es decir, el creyente vive la palabra de Dios en las circunstancias concretas de la historia y hace cada vez más explícito lo que estaba implícito en la Palabra de Dios.&lt;br /&gt;En este sentido la Tradición divino-apostólica va creciendo, como sucede con cualquier organismo vivo.&lt;br /&gt;Este es precisamente el significado que hay que dar a las definiciones dogmáticas, hechas por el Magisterio de la Iglesia. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;a name="_Toc21412646"&gt;&lt;strong&gt;Conclusión:&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;1. Resumiendo, podemos decir que la Iglesia no saca solamente de la Escritura la certeza de toda la Revelación Divina.&lt;br /&gt;2. La Tradición y la Sagrada Escritura constituyen un único depósito sagrado de la Palabra de Dios, en el cual, como en un espejo, la Iglesia peregrinante contempla a Dios, fuente de todas sus riquezas.&lt;br /&gt;3. El oficio de interpretar auténticamente la Palabra de Dios ha sido confiado únicamente al Magisterio de la Iglesia, a los obispos en comunión con el Papa.&lt;br /&gt;4. La Tradición, la Escritura y el Magisterio de la Iglesia, según el plan de Dios, están íntimamente unidos, de modo que ninguno puede subsistir sin los otros. Los tres, cada uno según su carácter, y bajo la acción del único Espíritu Santo, contribuyen eficazmente a la salvación de los hombres. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35240156-3314868959776453688?l=filoteass.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filoteass.blogspot.com/feeds/3314868959776453688/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35240156&amp;postID=3314868959776453688' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35240156/posts/default/3314868959776453688'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35240156/posts/default/3314868959776453688'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filoteass.blogspot.com/2007/06/blog-post.html' title='La  Biblia  y  la  Tradición'/><author><name>webmaster</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_Ahib0o9uGs0/RpGi0J10ZiI/AAAAAAAAAAw/SKrXmiTO80E/s72-c/bilia2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35240156.post-116485033952355009</id><published>2006-11-29T22:24:00.000-03:00</published><updated>2006-11-29T22:33:30.146-03:00</updated><title type='text'>Doctrina y Errores Cristológicos de los primeros siglos</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/4112/3917/1600/138221/jesus88.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" height="189" alt="" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/4112/3917/320/573296/jesus88.jpg" width="263" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;1) Los Símbolos de la Fe y su Raigambre Bíblica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a) Símbolo – σύμβολον –&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La palabra griega σύμβολον significaba la mitad de un objeto partido (por ejemplo, un sello) que se presentaba como una señal para darse a conocer. Las partes rotas se ponían juntas para verificar la identidad del portador &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;. Significaba también recopilación, colección o sumario.&lt;br /&gt;El «símbolo de la fe» es una señal de identificación y de comunión entre los creyentes. El símbolo de la fe recopila las principales verdades de fe&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt; (Cf. CEC. 188).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;b) Homologías – o,.mologia–&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Surgen en el Nuevo Testamento las denominadas o,.mologiaj &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;[3]&lt;/a&gt;, p.e. Mc 15,39: «Verdaderamente ... era el Hijo de Dios»; la de Pedro o la de la hermana de Lázaro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además existen de:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– Aclamación: Rm 10,9-10: «Jesús es Señor»;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– Fórmula de fe: Hch 18,5: «El Cristo era Jesús»;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– Hechos salvíficos: Rm 14,15;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– Himnos: Flp 2,11:«Jesús es Señor».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al ir paulatinamente señalando las características de cada Persona divina, se van entregando definiciones que son el fundamento de las futuras Definiciones Dogmáticas, p.e. de Nicea (325), Constantinopla I (381).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) La cristología según el Adopcionismo y Subordinacionismo&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;[4]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El trasfondo de las herejías es salvar el monoteísmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a) La cristología según el Adopcionismo:&lt;br /&gt;Su representante es Pablo de Samosata&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la doctrina adopcionista, la vinculación de Jesús con Dios se inscribía en la misma categoría que la elección de los profetas. En el bautismo en el Jordán habría descendido el Espíritu sobre Jesús y de este modo, y a través de él, se habría manifestado Dios. Pero Jesús sería simplemente un hombre a quien Dios confió una misión reveladora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;b) La cristología según el Subordinacionismo:&lt;br /&gt;Su representante Luciano de Antioquia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El subordinacionismo es una doctrina que, con el fin de mantener con seguridad la unicidad de Dios, sostiene que el Hijo y el Espíritu Santo son en alguna manera inferiores al Padre, o no son consustanciales con él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3) El Gnosticismo del Siglo II &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;[5]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Gnósticos importantes: Valentín y Cerinto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La visión fundamental de la gnosis&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;[6]&lt;/a&gt; se apoya en la contraposición dualista entre un mundo espiritual y divino por un lado, y el mundo material, por el otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta autoliberación por el conocimiento es una postura radicalmente contraria a la concepción cristiana&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atribuye exclusivamente a Dios la acción liberadora y enseña que el mundo material y sensible es bueno y que, por tanto, Dios puede estar presente también en las realidades históricas del hombre Jesús. También la concreción de la mediación salvífica de la Iglesia en los sacramentos, en cuantos medios de la unión de las criaturas con Dios excluye cualquier menosprecio gnóstico del cuerpo y del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4) Arrio&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn7" name="_ftnref7"&gt;[7]&lt;/a&gt; y El Concilio de Nicea –Asia menor – (Símbolo Niceno)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El arrianismo es una doctrina herética sustentada por Arrio (+336), presbítero de Alejandría, según la cual la Segunda Persona de la Trinidad no es Dios por esencia, sino una criatura, la primera, tan íntimamente relacionada con Dios, que el Padre la adopta como Hijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su doctrina se podría esbozar de la siguiente manera:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– Sólo existe un Dios, que no es creado ni es engendrado;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– Por lo tanto, todo lo que existe es creado;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– El Verbo, Jesucristo, es creado antes que todo lo existente; luego es creado de la nada:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– Por eso, el Verbo puede encarnarse, puede cambiarse en hombre y puede ser llamado incluso «Hijo de Dios» (en sentido honorífico).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una doctrina muy lógica y comprensible, para exponerla, Arrio se apoya incluso en ciertas citas de la Escritura que llaman a Jesús “menor” que el Padre (Cf. Jn 17,3&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn8" name="_ftnref8"&gt;[8]&lt;/a&gt;; 14,28&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn9" name="_ftnref9"&gt;[9]&lt;/a&gt;)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Iglesia responde frente al tema con el concilio de Nicea&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn10" name="_ftnref10"&gt;[10]&lt;/a&gt; (325), donde se formula una profesión de fe (DH 125) definiendo de una vez para siempre la divinidad de Jesús. Se introducen conceptos, no bíblicos. En el Credo se dice:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a. Que Jesús es el único Señor y es hijo de Dios. Jesús es el Hijo y el Señor; no hay ninguna diferencia entre el sujeto Jesús y el sujeto Hijo;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;b. Se afirma que no es hecho o creado, sino nacido unigénito del Padre (engendrado); engendrado no creado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;c. Se afirma que es de la misma sustancia (o,moousion&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn11" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn11" name="_ftnref11"&gt;[11]&lt;/a&gt;) del Padre (no nace de “cualquier forma”, sino de la misma realidad eterna, invisible, omnipotente que el Padre, es decir, consustancial); es de la misma sustancia o naturaleza;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;d. Se expresa la igualdad junto con la procedencia: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;e. El Hijo es el mismo que “descendió” por nuestra salvación. Este Hijo se hace carne y hombre, pero de tal manera que sufre y muere por los hombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5) Apolinar y El Concilio de Constantinopla I –381– (símbolo niceno constantinopolitano)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La divinidad de Jesús fue definida claramente, sin embargo, ahora cabe la pregunta: ¿era verdadero y totalmente hombre?, ¿era sólo carne, cuerpo, en que habitaba el Verbo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a) Apolinar&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn12" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn12" name="_ftnref12"&gt;[12]&lt;/a&gt; (+390)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Obispo de Laodicea (Siria), manifestaba que la Escritura dice que el Verbo se ha hecho carne, lo que le lleva a decir que en Jesús no existiría el alma, el Verbo habría tomado el lugar del alma. Jesucristo no sería como los demás hombres, pues le faltaba el alma; la unión entre carne y Verbo es imposible; es como la unión de dos realidades de la que resulta un ser que no es ni Dios ni hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De estas premisas se seguirían la siguiente: María ha engendrado un cuerpo, que sólo es divino al unirse con el Verbo;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;b) Concilio de Constantinopla I&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– Creemos en un solo Dios...;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– Jesucristo...Engendrado antes de todos los siglos;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– Bajó del cielo y se Encarnó&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– se encarnó de MAría, la Virgen y se hizo hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6) Nestorio y el Concilio de Efeso (431).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a) Nestorio&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn13" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn13" name="_ftnref13"&gt;[13]&lt;/a&gt;:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nestorio, distingue en Jesucristo al Verbo y a Jesús, entonces dice que: María es madre de Jesús o de Cristo, pero no es Madre de Dios. Jesús o Cristo es el que murió, pero no murió el Verbo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Distingue dos sujetos, dos personas: una divina, eterna, inmortal, todopoderosa: el Verbo; otra humana, mortal, histórica, humilde: Cristo o Jesús.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Iglesia condena a Nestorio: primero lo hace el Papa Celestino (430) y también lo hace el concilio de Efeso, tercer concilio ecuménico (Cf. DH 250).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7) El Monofisismo y Calcedonia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a) El Monofisismo&lt;br /&gt;Representantes son Dióscoro y Eutiques&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El monofisismo (una sola naturaleza, la divina), hacía prevalecer la divinidad del Verbo que sacrificaba la humanidad auténtica de Jesús, haciendo que la absorbiera la divinidad&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn14" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn14" name="_ftnref14"&gt;[14]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;b) Concilio de Calcedonia (451).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Formula los siguientes elementos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Usa una terminología certera y clara, hasta hoy vigente, extra bíblica, tomada del lenguaje filosófico. Usa equivalentemente «persona» y «sustancia o subsistencia», distinguiéndolas claramente de «naturaleza». El término persona, responde a «¿quién es?», y naturaleza a «¿qué es?».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estructura literaria:&lt;br /&gt;Un sujeto, «uno y el mismo», que se repite tres veces y del que se dicen dos columnas de predicados, una referida a la humanidad y la otra a la divinidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contenido:&lt;br /&gt;Incluye la tradición precedente. Jesucristo perfecto en la divinidad (contra Arrio) y perfecto en la humanidad (Contra Apolinar). Lo mismo cuando dice respectivamente: «Dios verdadero y hombre verdadero» y, cuando agrega «consustancial con el Padre» y «consustancial con nosotros». Contra Nestorio al distinguir entre el engendramiento eterno y el temporal en María.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su aporte específico es señalar el cómo de la unión hipostática (en la persona del verbo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fórmula:&lt;br /&gt;«...se ha de reconocer a UNO sólo, el mismo Cristo Hijo Señor Unigénito EN dos naturalezas&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn15" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn15" name="_ftnref15"&gt;[15]&lt;/a&gt;...; que se unene en la Hipóstasis (hipo: “bajo, debajo”; stasis: “estar de pie”): “lo que subyace, lo que da subsistencia a la persona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, dos naturalezas en la Persona (Verbo); Él ejerce la naturaleza humana y la divina. En un solo sujeto, en una sola Persona concurren dos naturalezas que están unidas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin confusión: Contra Eutiques –monofisitas– (que planteaba la absorción de la humana en la divina) las naturalezas no se confunden o mezclan;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin Cambio: Contra Arrio (que decía que dejaba de ser Verbo para ser hombre o confusión de una con otra: una en otra el Verbo no se cambia en hombre al encarnarse);&lt;br /&gt;Sin dividirse: Una vez unidas las naturalezas de Jesús quedan íntimamente unidas, ya no puede darse “autonomía” de ellas (contra la yuxtaposición de Nestorio y monofisismo);&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin separación posible: También ya no pueden separarse, unidas para siempre; conservando, eso sí, su distinción (contra Eutiques).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8) Constantinopla II (553) y III (680-681)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a) Constantinopla II (553)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Concilio de Constantinopla II confirma y esclarece algunos puntos que habían quedado algo oscuros en Calcedonia:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;v En Jesucristo hay una sola Persona, aún después de la unión del Verbo con la naturaleza humana;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;v En Jesucristo hay dos naturalezas; estas naturalezas permanecen con sus propiedades después de la unión: «Unión de las dos naturalezas según composición (no yuxtaposición) en la naturaleza del Verbo» (DH 425);&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;v La unión con la naturaleza humana y divina se llama unión hipostática: «El Verbo de Dios se unió a la carne según la hipóstasis y por eso es una sola hipóstasis de él» (DH 426);&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;v La unión se realiza porque el Verbo se une a la carne (completa);&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;v Esta unión es en la hipóstasis o persona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;b) Constantinopla III (680–681)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por su parte el Concilio Constantinopla III combate contra el monoenergismo: En Jesucristo sólo puede haber una acción divina-humana y el monotelismo: En Jesucristo sólo puede haber una sola voluntad. El concilio define:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;v En Jesucristo hay dos voluntades, sin mezcla, sin división, sin cambio, sin separación (DH 555);&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;v Esas dos voluntades no son contrarias: la humana sigue a la divina (DH 553);&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;v También hay en Jesucristo dos operaciones: una divina y otra humana, que no se contradicen sino que la divina potencia y hace más perfecta a la humana (DH 556).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Es una especie de «santo y seña», señal.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; “A lo largo de la historia, la Iglesia se ve obligada a reformular los datos cristológicos del N. T. por varias razones:&lt;br /&gt;a) La lectura de la SS. EE. hecha continuamente bajo la luz del Espíritu Santo, lleva a la Iglesia a descubrir nuevos e importantes aspectos del misterio de Jesucristo.&lt;br /&gt;b) La defensa de la fe contra los errores obliga a la Iglesia a reformular lo que es necesario creer y lo que es accesorio.&lt;br /&gt;c) El encuentro con una nueva forma de pensar – la griega, la romana, la germana – lleva a la necesidad de explicar el misterio de Cristo en nuevos idiomas y culturas.&lt;br /&gt;d) El interés por explicar más las verdades de fe, destacar el contenido salvador y sus consecuencias prácticas conducen a una ampliación de la visión de Jesucristo”. Cf. Jesús el Cristo, curso fundamental de cristología, Maximino Arias Reyero, Santiago, abril 1997, 7ª edición, pp. 289-290.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;[3]&lt;/a&gt; En griego significan accuerdo, confesión (de fe o de pecados).&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;[4]&lt;/a&gt; Surgen debido a la dificultad de cómo relacionar a Jesús con Dios Padre: ¿dos dioses? ¿Cómo salvar el monoteísmo? Surgen las herejías como «malas soluciones al problema (Adopcionismo, subordinacionismo, monarquianismo).&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;[5]&lt;/a&gt; Ellos no aceptan la encarnación (mundo material es malo): «Dios no puede haberse encarnado». Además Jesús sería un eón (Cualquiera sería un eón, también Jesús, al nivel de cualquier otro miembro de este sistema (lo reduce). Este sistema “explicaría” todo...&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref6" name="_ftn6"&gt;[6]&lt;/a&gt; En griego “conocimiento”. Movimiento filosófico-teológico que considera el conocimiento como lo decisivo para la salvación. Nace antes del cristianismo con elementos de diversas culturas antiguas. Adquiere fuerza en el mundo judío y heleno desde el siglo I aC. Y se prolonga, también con elementos cristianos, hasta el siglo IV dC. Es dualista; el espíritu ha de ser liberado de la cárcel de la materia por medio del conocimiento en etapas sucesivas. Contiene elementos compatibles con el cristianismo, los cuales subyacen en algunas de sus expresiones. Otros contaminaron la fe y provocaron reacciones fuertes ya en escritos neo-testamentarios, como 1 y 2 Cor, Col, 1Jn, Judas. Posteriormente varias sectas heréticas, como los docetas y los valentinianos, aunque divergentes entre sí, profesaron ideas gnósticas, que incluían una visión negativa de la creación, negación de la encarnación, de la muerte y resurrección de Cristo, substitución de los sacramentos por ritos gnósticos mágicos, cambio del canon de las escrituras, etc. (Cf. Gnosis / Gnosticismo en Diccionario de términos religiosos y afines, Aquilino de Pedro, Editorial Verbo Divino – San Pablo, 4ª edición, Madrid 1998, p.117)&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref7" name="_ftn7"&gt;[7]&lt;/a&gt; Desea salvar el monoteísmo; es un adopcionista en el fondo. La segunda Persona de la Trinidad sería una creatura: Dios lo adopta como hijo (Jn 17,3; 14,28): Dios más grande que yo. Sólo u Dios, por lo que el Verbo es creado de la nada. Toda cosa que proceda de otra es menor: si Jesús tuvo un origen ya no puede ser como el Padre, por lo que sería inferior.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref8" name="_ftn8"&gt;[8]&lt;/a&gt; “Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y al que tú has enviado, Jesucristo”.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref9" name="_ftn9"&gt;[9]&lt;/a&gt; “Si me amarais, os alegraríais de que me fuera al Padre, porque el Padre es más grande que yo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref10" name="_ftn10"&gt;[10]&lt;/a&gt; Toma Símbolo de Antioquía de Siria y le agrega términos.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn11" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref11" name="_ftn11"&gt;[11]&lt;/a&gt; Unigénito; consubstancial; ahora en griego, primera vez términos extra bíblicos: las escrituras ya no bastan; (Vr. Griego).&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn12" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref12" name="_ftn12"&gt;[12]&lt;/a&gt; Ofrece solución a la unión del Logos y la Carne. El Logos se encarna en una naturaleza humana sin nous (parte intelecto), cumpliendo ese rol el Verbo Eterno; así se unen 2 seres incompletos haciendo 2 seres completos.&lt;br /&gt;*Pertenecía a la Escuela Teológica Alejandrina, de línea más abstracta, lógica, filosofía platónica, de exégesis más especulativa, más espiritual –que también era una tendencia espiritual–, diferente de la:&lt;br /&gt;*Antioquena que era más concreta, relacionada con lo concreto de las cosas, exégesis literal de las cosas.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn13" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref13" name="_ftn13"&gt;[13]&lt;/a&gt; Salva la verdadera humanidad de Cristo (en vista de Apolinar): En Cristo sí hay verdadera humanidad, pero su problema está en que no acepta la unidad: «María no dio a luz también al Hijo Eterno del Padre. Fue Monje antioqueno designado patriarca de Constantinopla en el año 428; hombre de palabra cálida y celoso predicador contra las herejías, asceta en su propia vida y reformador del pueblo, se ganó en seguida la admiración popular. (Cf. Nestorio en Diccionario de términos religiosos y afines, Aquilino de Pedro, Editorial Verbo Divino – San Pablo, 4ª edición, Madrid 1998, pp. 189-190).&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn14" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref14" name="_ftn14"&gt;[14]&lt;/a&gt; El monoficismo considera que la Potencia Divina anula la natraleza humana: «es hombre, pero dominado totalmente por la divinidad».&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn15" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref15" name="_ftn15"&gt;[15]&lt;/a&gt; «EN DOS..», έκ δύο; έκ es una preposición estática que inidca en donde, de donde sale.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35240156-116485033952355009?l=filoteass.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filoteass.blogspot.com/feeds/116485033952355009/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35240156&amp;postID=116485033952355009' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35240156/posts/default/116485033952355009'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35240156/posts/default/116485033952355009'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filoteass.blogspot.com/2006/11/doctrina-y-errores-cristolgicos-de-los.html' title='Doctrina y Errores Cristológicos de los primeros siglos'/><author><name>webmaster</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35240156.post-116484967452116475</id><published>2006-11-29T22:12:00.000-03:00</published><updated>2006-11-29T22:21:14.536-03:00</updated><title type='text'>Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/4112/3917/1600/214958/jesus78.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/4112/3917/320/755962/jesus78.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Al narrar la pasión y muerte de Jesús, los cuatro evangelios coinciden casi en los detalles, lo que no indica la dependencia de ellos de una misma fuente, sino que los relatos de pasión y muerte constituyen el estrato más antiguo del Nuevo Testamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, la intención de todos ellos se orienta a que los lectores participen, uniéndose a la muerte del Señor y a sus sufrimientos. No se trata de un relato casual o fortuito, sino que todo el escrito se orienta a la muerte redentora de Cristo. Este hecho es el centro del anuncio apostólico, por lo que podríamos decir que a este hecho se le “antepone –como una larga introducción - el relato de la vida de Jesús”. Cada relato se oirenta a este fin y paulatinamente lo anuncia e introduce (p.e. Mc 8,31; 10,38): esta muerte será vista como una consecuencia lógica y necesaria de la predicación de Jesús.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) La Muerte Salvífica, Vicaria y Sacrificial de Jesús según los Datos Bíblicos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La muerte de Cristo no es un acontecimiento sorpresivo o accidental en su vida: ya se va perfilando en el Nuevo Testamento. El anuncio podía venir por actitudes del pueblo o de parte de los jefes de Jerusalén, etc&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt;. Él rechaza las instituciones religiosas judías&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;[3]&lt;/a&gt;, actuando con personalidad sobre ellas, fruto de su Misión. Por esta actitud será condenado, como una “agitador político”, que lleva detrás toda una carga religiosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a) La Muerte Salvífica de Jesús&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La muerte del “Siervo, el Justo” anunciado por las Escrituras como misterio de redención universal, es decir, de rescate que libera a los hombres de la esclavitud del pecado”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;b) La Muerte Vicaria de Jesús:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Juan Bautista... manifestó así que Jesús es a la vez el Siervo doliente que se deja llevar en silencio al matadero (Is 53, 7) y carga con el pecado de las multitudes (Is 53,12) y el Cordero pascual símbolo de la redención de Israel cuando celebró la primera Pascua (Ex 12,3). Jesús es el Cordero que carga con el pecado y las culpas de muchos, alcanzándoles el perdón. Toda la vida de Cristo expresa su misión: “Servir y dar su vida en rescate por muchos” (Mc 10,45)».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;c) La Muerte Sacrificial de Jesús&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;« La muerte de Cristo es a la vez el sacrificio pascual que lleva a cabo la redención definitiva de los hombres (1 Co 5,7b; Ef 1,7) por medio del “Cordero que quita el pecado del mundo” y el sacrificio de la Nueva Alianza que devuelve al hombre a la comunión con Dios reconciliándose con Él por “la sangre derramada por muchos para remisión de los pecados (Mt 26,28)» &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;[4]&lt;/a&gt;. Cordero: Su sacrificio de su vida va marcada por la obediencia, el carácter voluntario (Ef 1,7).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3) La Resurrección de Jesucristo: Datos Bíblicos, Valor Histórico y Teología.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a) La Resurrección de Jesucristo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las Escrituras y la fe de la Iglesia dan a conocer que Dios ha resucitado a Jesús. Lo relatan los Evangelios y san Pablo hablará de ella más de un modo testimonial (1Co 15,3). La resurrección es un acontecimiento original sin antecedentes, realizado por Dios, que determina la historia, y que expresa que Jesús ha pasado a un nuevo modo de ser y de existir&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;[5]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;b) Datos Bíblicos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los escritos bíblicos no tienen interés en presentar un estudio científico, sino que tienen el deseo de transmitir una Buena Noticia. Es un hecho objetivo, sin precedentes. Como relato es la base decisiva del anuncio del Nuevo Testamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encontramos:&lt;br /&gt;Fórmulas: Son las antiguas formas de predicación, profesiones de fe, fórmulas catequéticas o litúrgicas de los discípulos de Cristo; aquí encontramos especialmente restos de los «discursos misioneros» de Pedro y Pablo. P. e. Profesiones de fe (Rom4,24) o Himnos Litúrgicos (1 Pe 3,18).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anuncios: Son textos que aparecen en la vida de Jesús y anuncian su futura resurrección. P.e. 8,31; Mt 16,21&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Relatos: Textos que nos transmiten una realidad nuev con palabras y con imágenes de su tiempo; ello nos entregan el hecho de la Resurrección o su presencia resucitada a través de una narración. P.e. Mt 28,1–10.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;c) Valor histórico&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como acontecimiento culmen de la fe, la resurrección de Cristo se inserta en la historia y la trasciende, pues abre la historia a una realidad jamás pensada, que trasciende lo normal y se incluye en lo misterioso. Ella anticipa la resurrección escatológica esperada por los creyentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Sepulcro vacío (Jn 20, 1–10) y las Apariciones Corporales (Jn 20, 11ss)&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;[6]&lt;/a&gt;, son elementos que permiten corroborar el acontecimiento histórico de la Resurrección de Cristo «en un nuestra historia»&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn7" name="_ftnref7"&gt;[7]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«El misterio de la resurrección de Cristo es un acontecimiento real que tuvo manifestaciones históricamente comprobadas... Así lo mostrará Pablo al escribir a los Corintios hacia el año 56... El Apóstol habla aquí de la Tradición viva de la Resurrección que recibió después de su conversión &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn8" name="_ftnref8"&gt;[8]&lt;/a&gt;».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;d) Teología&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn9" name="_ftnref9"&gt;[9]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Resurrección de Cristo es una intervención trascendente de Dios mismo en la creación y en la historia. Las tres Personas actúan juntas a la vez. Se realiza por el poder del Padre que ha resucitado a Cristo, su Hijo, y de este modo introduce de manera perfecta su humanidad en la Trinidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cristo se revela definitivamente «Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por su resurrección de entre los muertos». Es la manifestación del poder de Dios&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn10" name="_ftnref10"&gt;[10]&lt;/a&gt;, por la acción del Espíritu que ha vivificado la humanidad muerta de Jesús y la llamado al estado glorioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4) El Sepulcro Vacío y las Apariciones a los Discípulos&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn11" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn11" name="_ftnref11"&gt;[11]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sepulcro vacío, que indica la Resurrección de Cristo, presenta la realización del acontecimiento fundante de la fe cristiana. La Resurrección es la verdad culminante de la fe en Cristo, creída y vivida por la primera comunidad cristiana como la verdad central.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a) El Sepulcro Vacío&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el marco de esta vivencia pascual, el primer elemento que se encuentra e el sepulcro vacío. En sí no es una prueba directa, pues la ausencia del cuerpo de Cristo podía explicarse de otro modo (Hortelano&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn12" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn12" name="_ftnref12"&gt;[12]&lt;/a&gt;); sin embargo, ha constituido un signo esencial: fue el primer paso de los discípulos para el reconocimiento del hecho de la Resurrección, como es el caso de las santas mujeres (Lc 24,322–23), de Pedro (24,12), del Discípulo amado (Jn 20,2).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mc 16,6 «no está aquí»: es decir, “no está aquí en la muerte, está en la vida”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Éste último, luego de entrar al sepulcro vacío y descubrir «las vendas en el suelo», vió y creyó (20,8), lo que supone que constató (20,5–7), en el estado del sepulcro vacío, que la ausencia del cuerpo de Jesús no había podido ser obra humana y que Jesús no había vuelto a simplemente a una vida terrenal como había sido el caso de Lázaro&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn13" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn13" name="_ftnref13"&gt;[13]&lt;/a&gt;. La nueva condición de Jesús – gloriosa – es distinta (no como la de Lázaro), por lo que no es fácil reconocerle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;b) Las Apariciones a los Discípulos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;María Magdalena y las santas mujeres –que iban a embalsamar el cuerpo de Jesús – fueron las primeras en encontrar al resucitado (Jn 20,11–18). Así se transforman en las primeras mensajeras de la resurrección de Cristo para los propios Apóstoles (Lc 24,6–10).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jesús se apareció&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn14" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn14" name="_ftnref14"&gt;[14]&lt;/a&gt; a los Apóstoles, primero a Pedro, después a los Doce (1Co 15,5). Pedro ve al Resucitado antes que los demás y así da testimonio; de este modo es llamado a confirmar en la fe a sus hermanos (Lc 22,31).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas apariciones comprometen a cada uno de los Apóstoles en la constitución de la era nueva que comenzó en la nueva mañana de Pascua. En sus testimonios –de hombres concretos y conocidos –, la primera comunidad se fundará.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5) La Presencia de Jesús en la Iglesia y su Venida Gloriosa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a) La Presencia de Jesús en la Iglesia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lumen Gentium:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– 5: «Jesús, después de sufrir la muerte de cruz por los hombres y de resucitar... derramó sobre sus discípulos el Espíritu prometido por el Padre. Por eso la Iglesia, enriquecida con los dones de s Fundador... recibe la misión de anunciar y establecer en todos los pueblos el Reino de Cristo y de Dios»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– 7: «Por la comunicación de su Espíritu a sus hermanos, reunidos de todos lo pueblos, Cristo los constituye místicamente en su cuerpo... Somos integrados en los misterios de su vida: con Él estamos identificados, muertos y resucitados hasta que reinemos con Él... Él hace que todo el Cuerpo crezca para Dios, compacto y estructurado mediante los ligamentos y articulaciones (Col 2,19). Él distribuye sin cesar los dones de los ministerios en su Cuerpo, en la Iglesia. Con ellos gracias al poder de Cristo, nos ayudamos mutuamente a salvarnos para que ... crezcamos por todos los medios en Él, que es nuestra cabeza»&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn15" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn15" name="_ftnref15"&gt;[15]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;b) Su Venida Gloriosa de Jesús&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lumen Gentium:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– 48: «Al resucitar Cristo de entre los muertos, envió su Espíritu de vida... y constituyó a su Cuerpo, la Iglesia, como sacramento universal de salvación... Por medio de ella une a los hombres más íntimamente consigo y les da parte en su vida gloriosa. Por tanto, la restauración prometida que esperamos comenzó ya en Cristo, progresa con el envío del Espíritu Santo y por Él continúa en la Iglesia...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;...El final de la historia ha llegado ya a nosotros&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn16" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn16" name="_ftnref16"&gt;[16]&lt;/a&gt; e incluso de alguna manera real ya está por anticipado en este mundo... Mientras no haya nuevos cielos y nueva tierra en los que habite la justicia, la Iglesia peregrina lleva en sus sacramentos e instituciones la imagen de este mundo que pasa. Ella misma vive entre las creaturas que gimen en dolores de parto hasta ahora y que esperan la manifestación de los hijos de Dios (Rom 8,19–22)»&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn17" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn17" name="_ftnref17"&gt;[17]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; En lo que respecta a este tema seguimos lo señalado por Maximino Arias R., en Jesús, el Cristo, Curso Fundamental de Teología. Santiago 1997; p. 193.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; Cfr. Mc 8,31; Lc 4,29; Lc 13,33–34.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;[3]&lt;/a&gt; Cfr. la relación de Jesús con la Ley: no rechaza la Ley, la plenifica, dando plenitud («a aquello que no alcanza su totalidad en sí») a las costumbres israelitas que se habían quedado en un mero ritualismo. Mt 5,17; Mc 12,38.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;[4]&lt;/a&gt; Cfr. Gál 2,20; Rom 5,8–9.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;[5]&lt;/a&gt; Rom 6,9.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref6" name="_ftn6"&gt;[6]&lt;/a&gt; Cfr. además Mt 28, 1–10; Mc 16, 1–11.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref7" name="_ftn7"&gt;[7]&lt;/a&gt; Ver CEC 640–647.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref8" name="_ftn8"&gt;[8]&lt;/a&gt; CEC, 639.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref9" name="_ftn9"&gt;[9]&lt;/a&gt; Cfr. CEC 648.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref10" name="_ftn10"&gt;[10]&lt;/a&gt; Rom 1,3–4; 6,4; 2Co 13,4.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn11" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref11" name="_ftn11"&gt;[11]&lt;/a&gt; CEC 639ss.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn12" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref12" name="_ftn12"&gt;[12]&lt;/a&gt; Cfr. Jn 20,13.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn13" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref13" name="_ftn13"&gt;[13]&lt;/a&gt; Jn 11,44.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn14" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref14" name="_ftn14"&gt;[14]&lt;/a&gt; Esto es: se hizo evidente; sería una experiencia de Cristo presente distinta, no lo percibieron como Jesús.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn15" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref15" name="_ftn15"&gt;[15]&lt;/a&gt; Cfr. 1Co 1,15–18.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn16" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref16" name="_ftn16"&gt;[16]&lt;/a&gt; Cfr. 1Co 10,11.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn17" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref17" name="_ftn17"&gt;[17]&lt;/a&gt; Véase además el n° 49 de la Constitución Lumen Gentium.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35240156-116484967452116475?l=filoteass.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filoteass.blogspot.com/feeds/116484967452116475/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35240156&amp;postID=116484967452116475' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35240156/posts/default/116484967452116475'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35240156/posts/default/116484967452116475'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filoteass.blogspot.com/2006/11/pasin-muerte-y-resurreccin-de.html' title='Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo'/><author><name>webmaster</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35240156.post-116243723426467088</id><published>2006-11-02T00:12:00.000-03:00</published><updated>2006-11-02T00:13:54.273-03:00</updated><title type='text'>LA ENSEÑANZA DE JESUS</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.aciprensa.com/Banco/images/jesus-20.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand" alt="" src="http://www.aciprensa.com/Banco/images/jesus-20.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;strong&gt;1) El Reino o Reinado de Dios:&lt;/strong&gt; Textos más importantes y Significado de esta Expresión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El reino de Dios está cerca” (Mt 3,2; 4,17), es el tema central de Juan bautista y el de Jesús.&lt;br /&gt;En el antiguo testamento, Yahvé aparece como rey de Israel&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;, lo cual implica que la vida debe regirse por la ley de Dios&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt;. Esta realeza, de hecho no se da en el mundo por causa del pecado, por ende, debe ser restablecida por una intervención soberana de Dios y de su Mesías (Dn. 2,44).&lt;br /&gt;Por su parte, Jesús anuncia que este reino ha llegado, pero no de una forma triunfalista, humana sino espiritual, como Hijo de hombre y siervo (Cf. Mt. 8,17.20), y así con su obra, arranca a los hombres del reinado de Satanás (Cf. Mt. 8,29; 12,25-28)&lt;br /&gt;El reino aparece con comienzos humildes (Mt. 13,43), misteriosos (Mt. 13,11), aceptada por los humildes (Mt. 5,3) y rechazado por los soberbios y egoístas (Mt. 21,31-32) los que son excluidos del banquete de bodas (Mt. 8,12).&lt;br /&gt;La expresión reino o reinado de Dios, expresa la absoluta soberanía de Dios sobre la creación, tiene un sentido más profundo y trascendente. Indica la presencia y actividad misteriosa de Dios en el mundo y en el hombre para liberarlos del mal y conducirlos a la salvación; esta presencia y actividad misteriosa se hace presente en la persona de Jesucristo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;2) Exigencias del Reino.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reino de los cielos, según Mateo&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;[3]&lt;/a&gt;, Reino de Dios según Lucas, Jesús utiliza varias figuras tomadas de realidades conocidas por sus contemporáneos, por ejemplo, el trigo y la cizaña; grano de mostaza; la levadura; el tesoro y la perla; la red (cfr. Mt 13) el reino en sus inicios es pequeño, humilde, sencillo, todos están invitados a este reino, sin embargo, no todos pueden participar de él, sino solo los que están convenientemente preparados.&lt;br /&gt;Condiciones para aceptar el Reino de Dios:&lt;br /&gt;· Aceptarlo como una gracia (Mt. 20, 1-16)&lt;br /&gt;· Tener un espíritu de pobre (Mt. 5,3), manso (Mt. 5,4) y humilde (Mt. 18,1-4).&lt;br /&gt;· Hay que estar adecuadamente preparado, vestido (Mt. 22,11-13).&lt;br /&gt;· Siendo el reino una gracia, los pecadores endurecidos no lo pueden recibir (1 Co. 6,9-10; Gal. 5,19-21; Ef. 5,5).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;3) Las Bienaventuranzas&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En el antiguo testamento, principalmente en los Salmos, expresan la felicidad que recae en quien sirve a Dios: Es bienaventurado el hombre que teme al Señor porque será bendecido (Sal. 112,1) con hijos (Sal.128,1-3.4-6). Bienaventurado es quien escucha (Prov. 8,32-36).&lt;br /&gt;El ejemplo típico de las bienaventuranzas, en el nuevo testamento, son las de Mateo 5,1-12 y Lucas 6,20-23&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;[4]&lt;/a&gt;, con un matiz distinto, en razón de sus destinatarios.&lt;br /&gt;Es así, que Mateo presenta las bienaventuranzas como un programa de vida cristiana, enfatizará, en la doctrina de los anawin&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;[5]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Por su parte, san Lucas anuncia una inversión de situaciones de esta vida a la futura (Lc. 16,25). El sentido que tienen estas bienaventuranzas es más bien literal, material, dirigido a un auditorio que tiene problemas sociales, materiales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;4) El mandamiento del amor&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La ley judía tenía un total de 613 preceptos, tanto restrictivos como positivos: 248 positivos y 356 prohibiciones&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;[6]&lt;/a&gt;, que tenían por objeto regular la vida religioso-civil del pueblo.&lt;br /&gt;Ante la pregunta, de un fariseo: «Maestro, ¿cuál es el mandamiento mayor de la Ley?» (Mc. 12,28-34; Mt. 22,34-40; Lc. 10,25-35), Jesús aporta de nuevo :&lt;br /&gt;v La indisoluble conexión entre ambos preceptos, del amor a Dios y al prójimo;&lt;br /&gt;v La universalidad del amor al prójimo, ya que abarca a los enemigos, (ver Mt. 5,43-48);&lt;br /&gt;v La preferencia que aparece hacia lo más despreciable, lo más pequeño, lo enfermo, lo pecador;&lt;br /&gt;v La unión de todo esto con la misma actitud de Jesús. El precepto del amor es el mismo Cristo: «Os doy un mandamiento nuevo: que os améis los unos a los otros. Como yo os he amado, así os améis también vosotros los unos a los otros» (Jn 13,34)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El apóstol Pablo nos dirá que la plenitud de la ley es la caridad (Cf. Rm 13,10)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt;Pero Gedeón les respondió: «No seré yo el que reine sobre vosotros ni mi hijo; Yahveh será vuestro rey.» (Jue. 8,23).&lt;br /&gt;Pero Yahveh dijo a Samuel: «Haz caso a todo lo que el pueblo te dice. Porque no te han rechazado a ti, me han rechazado a mí, para que no reine sobre ellos (1Sm. 8,7)&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; "Ya habéis visto lo que he hecho con los egipcios, y cómo a vosotros os he llevado sobre alas de águila y os he traído a mí. Ahora, pues, si de veras escucháis mi voz y guardáis mi alianza, vosotros seréis mi propiedad personal entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa" (Ex. 19,4-6)&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;[3]&lt;/a&gt; Su evangelio va dirigido a los judíos, y éstos evitaban, por respeto, pronunciar el nombre de Dios.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;[4]&lt;/a&gt; Además de las anteriormente mencionadas, aparecen otras en los evangelios, en las cartas y en el Apocalipsis.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;[5]&lt;/a&gt; En hebreo, “el pobre, los pobres”. Se designan a los llamados pobres de Yahvé, que son gente humilde, normalmente carente de bienes materiales, pero caracterizada sobre todo por su actitud religiosa, hecha de rectitud y confianza en Dios (Sof 2,3; Zac 9,9, etc.) y encarnados en personas concretas como los pastores, Isabel, Ana, Simeón, la virgen María y sobre todo Jesús (Cf. Mt 11,29)&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref6" name="_ftn6"&gt;[6]&lt;/a&gt; Cf. Jesús el Cristo, curso fundamental de cristología, Maximino Arias Reyero, Santiago, abril 1997, 7ª edición, p. 152.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35240156-116243723426467088?l=filoteass.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filoteass.blogspot.com/feeds/116243723426467088/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35240156&amp;postID=116243723426467088' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35240156/posts/default/116243723426467088'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35240156/posts/default/116243723426467088'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filoteass.blogspot.com/2006/11/la-enseanza-de-jesus.html' title='LA ENSEÑANZA DE JESUS'/><author><name>webmaster</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35240156.post-116243512783969564</id><published>2006-11-01T22:38:00.000-03:00</published><updated>2006-11-02T00:08:33.173-03:00</updated><title type='text'>Pasíon, Muerte y Resurrección de Jesucristo</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.aciprensa.com/Banco/images/jesucristo.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand" alt="" src="http://www.aciprensa.com/Banco/images/jesucristo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Al narrar la pasión y muerte de Jesús, los cuatro evangelios coinciden casi en los detalles, lo que no indica la dependencia de ellos de una misma fuente, sino que los relatos de pasión y muerte constituyen el estrato más antiguo del Nuevo Testamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, la intención de todos ellos se orienta a que los lectores participen, uniéndose a la muerte del Señor y a sus sufrimientos. No se trata de un relato casual o fortuito, sino que todo el escrito se orienta a la muerte redentora de Cristo. Este hecho es el centro del anuncio apostólico, por lo que podríamos decir que a este hecho se le “antepone –como una larga introducción– el relato de la vida de Jesús”. Cada relato se oirenta a este fin y paulatinamente lo anuncia e introduce (p.e. Mc 8,31; 10,38): esta muerte será vista como una consecuencia lógica y necesaria de la predicación de Jesús.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;1) La Muerte Salvífica, Vicaria y Sacrificial de Jesús según los Datos Bíblicos&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La muerte de Cristo no es un acontecimiento sorpresivo o accidental en su vida: ya se va perfilando en el Nuevo Testamento. El anuncio podía venir por actitudes del pueblo o de parte de los jefes de Jerusalén, etc&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=35240156&amp;postID=116243512783969564#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt;. Él rechaza las instituciones religiosas judías&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=35240156&amp;amp;postID=116243512783969564#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;[3]&lt;/a&gt;, actuando con personalidad sobre ellas, fruto de su Misión. Por esta actitud será condenado, como una “agitador político”, que lleva detrás toda una carga religiosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;a) La Muerte Salvífica de Jesús&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La muerte del “Siervo, el Justo” anunciado por las Escrituras como misterio de redención universal, es decir, de rescate que libera a los hombres de la esclavitud del pecado”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;b) La Muerte Vicaria de Jesús:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Juan Bautista... manifestó así que Jesús es a la vez el Siervo doliente que se deja llevar en silencio al matadero (Is 53, 7) y carga con el pecado de las multitudes (Is 53,12) y el Cordero pascual simbolo de la redención de Israel cuando celebró la primera Pascua (Ex 12,3). Jesús es el Cordero que carga con el pecado y las culpas de muchos, alcanzándoles el perdón. Toda la vida de Cristo expresa su misión: “Servir y dar su vida en rescate por muchos” (Mc 10,45)».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;c) La Muerte Sacrificial de Jesús&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;« La muerte de Cristo es a la vez el sacrificio pascual que lleva a cabo la redención definitiva de los hombres (1 Co 5,7b; Ef 1,7) por medio del “Cordero que quita el pecado del mundo” y el sacrificio de la Nueva Alianza que devuelve al hombre a la comunión con Dios erconciliándose con Él por “la sangre derramada por muchos para remisión de los pecados (Mt 26,28)» &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=35240156&amp;postID=116243512783969564#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;[4]&lt;/a&gt;. Cordero: Su sacrificiode su vida va marcada por la obedencia, el carácter voluntario (Ef 1,7).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;2) La Resurreción de Jesucristo: Datos Bíblicos, Valor Histórico y Teología.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;a) La Resurreción de Jesucristo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las Escrituras y la fe de la Iglesia dan a conocer que Dios ha resucitado a Jesús. Lo relatan los Evangelios y san Pablo hablará de ella más de un modo testimonial (1Co 15,3). La resurrección es un acontecimiento original sin antecedentes, realizado por Dios, que determina la historia, y que expresa que Jesús ha pasado a un nuevo modo de ser y de existir&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=35240156&amp;amp;postID=116243512783969564#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;[5]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;b) Datos Bíblicos&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los escritos bíblicos no tienen interés en presentar un estudio científico, sino que tienen el deseo de transmitir una Buena Noticia. Es un hecho objetivo, sin precedentes. Como relato es la base decisiva del anuncio del Nuevo Testamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encontramos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Fórmulas:&lt;/strong&gt; Son las antiguas formas de predicación, profesiones de fe, fórmulas catequéticas olitúrgicas de los discípulos de Cristo; aquí encontramos especialmente restos de los «discursos misioneros» de Pedro y Pablo. P. e. Profesiones de fe (Rom4,24) o Himnos Litúrgicos (1 Pe 3,18).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Anuncios:&lt;/strong&gt; Son textos que aparecen en la vida de Jesús y anuncian su futura resurrección. P.e. 8,31; Mt 16,21&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Relatos:&lt;/strong&gt; Textos que nos transmiten una realidad nuev con palabras y con imágenes de su tiempo; ello nos entregan el hecho de la Resurrección o su presencia resucitada a través de una narración. P.e. Mt 28,1–10.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;c) Valor histórico&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como acontecimiento culmen de la fe, la resurrección de Cristo se incerta en la historia y la trasciende, pues abre la historia a una realidad jamás pensada, que trasciende lo normal y se incluye en lo misterioso. Ella anticipa la resurrección escatológica esperada por los creyentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Sepulcro vacío (Jn 20, 1–10) y las Apariciones Corporales (Jn 20, 11ss)&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=35240156&amp;postID=116243512783969564#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;[6]&lt;/a&gt;, son elementos que permiten corrovorar el acontecimiento histórico de la Resurrección de Cristo «en nu nuestra historia»&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=35240156&amp;amp;postID=116243512783969564#_ftn7" name="_ftnref7"&gt;[7]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«El misteio de la resurrección de Cristo es un acontecimiento real que tuvo manifestaciones históricamente comprobadas... Así lo mostrará Pablo al escribir a los Corintios hacia el año 56... El Apóstol habla aquí de la Tradición viva de la Resurrección que recibió después de su conversión &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=35240156&amp;postID=116243512783969564#_ftn8" name="_ftnref8"&gt;[8]&lt;/a&gt;».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;d) Teología&lt;/strong&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=35240156&amp;amp;postID=116243512783969564#_ftn9" name="_ftnref9"&gt;[9]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Resurrección de Cristo es ua interención trascendente de Dios mismo en la creación y en la historia. Las tres Personas actúan juntas a la vez. Se realiza por el poder del Padre que ha resucitado a Cristo, su Hijo, y de este modo introduce de manera perfecta su humanidad en la Trinidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cristo se revela definitivamente «Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por su resurrección de entre los muertos». Es la manifestación del poder de Dios&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=35240156&amp;postID=116243512783969564#_ftn10" name="_ftnref10"&gt;[10]&lt;/a&gt;, por la acción del Espíritu que ha vivificado la humanidad muerta de Jesús y la llamado al estado glorioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;3) El Sepulcro Vacío y las Apariciones a los Discípulos&lt;/strong&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn11" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=35240156&amp;amp;postID=116243512783969564#_ftn11" name="_ftnref11"&gt;[11]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sepulcro vacío, que indica la Resurrección de Cristo, presenta la realización del acontecimiento fundante de la fe cristiana. La Resurrección es la verdad culminante de la fe en Cristo, creída y vivida por la primera comuidad cristiana como la verdad central.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;a) El Sepulcro Vacío&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el marco de esta vivencia pascual, el primer elemento que se encuentra e el sepulcro vacío. En sí no es una prueba directa, pues la ausencia del cuerpo de Cristo podía explicarse de otro modo (Hortelano&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn12" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=35240156&amp;postID=116243512783969564#_ftn12" name="_ftnref12"&gt;[12]&lt;/a&gt;); sin embargo, ha constituído un signo esencial: fue el primer paso de los discípulos para el reconocimiento del hecho de la Resurrección, como es el caso de las santas mujeres (Lc 24,322–23), de Pedro (24,12), del Discípulo amado (Jn 20,2).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mc 16,6 «no está aquí»: es decir, “no está aquí en la muerte, está en la vida”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Éste último, luego de entrar al sepulcro vacío y descubrir «las vendas en el suelo», vió y creyó (20,8), lo que supone que constató (20,5–7), en el estado del sepulcro vacío, que la ausencia del cuerpo de Jesús no había podido ser obra humana y que Jesús no había vuelto a simplemente a una vida terrenal como había sido el caso de Lázaro&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn13" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=35240156&amp;postID=116243512783969564#_ftn13" name="_ftnref13"&gt;[13]&lt;/a&gt;. La nueva condición de Jesús –gloriosa– es distinta (no como la de Lázaro), por lo que no es fácil reconocerle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;b) Las Apariciones a los Discípulos&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;María Magdalena y las santas mujeres –que iban a embalsamar el cuerpo de Jesús– fueron las primeras en encontrar al resucitado (Jn 20,11–18). Así se transforman en las pirmeras mensajeras de la resurrección de Cristo para los propios Apóstoles (Lc 24,6–10).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jesús se apareció&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn14" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=35240156&amp;amp;postID=116243512783969564#_ftn14" name="_ftnref14"&gt;[14]&lt;/a&gt; a los Apóstoles, primero a Pedro, después a los Doce (1Co 15,5). Pedro ve al Resucitado antes que los demás y así da testimonio; de este modo es llamado a confirmar en la fe a sus hermanos (Lc 22,31).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas apariciones comprometen a cada uno de los Apóstoles en la constitución de la era nueva que comenzó en la nueva mañana de Pascua. En sus testimonios –de hombres concretos y conocidos–, la primera comunidad se fundará.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;4) La Presencia de Jesús en la Iglesia y su Venida Gloriosa&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;a) La Presencia de Jesús en la Iglesia&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Lumen Gentium:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– 5: «Jesús, después de sufrir la muerte de cruz por los hombres y de resucitar... derramó sobre sus discípulos el Espíritu prometido por el Padre. Por eso la Iglesia, enriquecida con los dones de s Fundador... recibe la misión de anunciar y establecer en todos los pueblos el Reino de Cristo y de Dios»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– 7: «Por la comunicación de su Espíritu a sus hermanos, reunidos de todos lo pueblos, Cristo los constituye místicamente en su cuerpo... Somo integrados en los mietior de su vida: con Él estamos identificados, muertos y resucitados hasta que reinemos con Él... Él hace que todo el Cuerpo crezca para Dios, compacto y estructurado mediante los ligamentos y articulaciones (Col 2,19). Él distribuye sin cesar los dones de los ministerios en su Cuerpo, en la Iglesia. Con ellos gracias al poder de Cristo, nos ayudamos mutuamente a salvarnos para que ... crezcamos por todos los medios en Él, que es nuestra cabeza»&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn15" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=35240156&amp;postID=116243512783969564#_ftn15" name="_ftnref15"&gt;[15]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;b) Su Venida Gloriosa de Jesús&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Lumen Gentium:&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;– 48: «Al resucitar Cristo de entre los muertos, envió su Espíritu de vida... y constiuyó a su Cuerpo, la Iglesia, como sacramento universal de salvación... Por medio de ella une a los hombre más íntimamente consigo y les da parte en su vida gloriosa. Por tanto, la restauración prometida que esperamos comenzó ya en Cristo, progresa con el envío del Espíritu Santo y por Él continúa en la Iglesia...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;...El final de la historia ha llegado ya a nosotros&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn16" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=35240156&amp;amp;postID=116243512783969564#_ftn16" name="_ftnref16"&gt;[16]&lt;/a&gt; e incluso de alguna manera real ya está por anticipado en este mundo... Mientras no haya nuevos cielos y nueva tierra en los que habite la justicia, la Iglesia peregrina lleva en sus sacramentos e instituciones la imagen de este mundo que pasa. Ella misma vive entre las creaturas que gimen en dolores de parto hasta ahora y que esperan la manifestación de los hijos de Dios (Rom 8,19–22)»&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn17" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=35240156&amp;postID=116243512783969564#_ftn17" name="_ftnref17"&gt;[17]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=35240156&amp;amp;postID=116243512783969564#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; En lo que respecta a este tema seguimos lo señalado por Maximino Arias R., en Jesús, el Cristo, Curso Fundamental de Teología. Santiago 1997; p. 193.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=35240156&amp;postID=116243512783969564#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; Cfr. Mc 8,31; Lc 4,29; Lc 13,33–34.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=35240156&amp;postID=116243512783969564#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;[3]&lt;/a&gt; Cfr. la relación de Jesús con la Ley: no rechaza la Ley, la plenifica, dando plenitud («a aquello que no alcanza su totalidad en sí») a las costumbres israelitas que que se habían quedado en un mero ritualismo. Mt 5,17; Mc 12,38.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=35240156&amp;postID=116243512783969564#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;[4]&lt;/a&gt; Cfr. Gál 2,20; Rom 5,8–9.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=35240156&amp;postID=116243512783969564#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;[5]&lt;/a&gt; Rom 6,9.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=35240156&amp;amp;postID=116243512783969564#_ftnref6" name="_ftn6"&gt;[6]&lt;/a&gt; Cfr. además Mt 28, 1–10; Mc 16, 1–11.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=35240156&amp;postID=116243512783969564#_ftnref7" name="_ftn7"&gt;[7]&lt;/a&gt; Ver CEC 640–647.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=35240156&amp;amp;postID=116243512783969564#_ftnref8" name="_ftn8"&gt;[8]&lt;/a&gt; CEC, 639.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=35240156&amp;postID=116243512783969564#_ftnref9" name="_ftn9"&gt;[9]&lt;/a&gt; Cfr. CEC 648.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=35240156&amp;amp;postID=116243512783969564#_ftnref10" name="_ftn10"&gt;[10]&lt;/a&gt; Rom 1,3–4; 6,4; 2Co 13,4.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn11" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=35240156&amp;postID=116243512783969564#_ftnref11" name="_ftn11"&gt;[11]&lt;/a&gt; CEC 639ss.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn12" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=35240156&amp;amp;postID=116243512783969564#_ftnref12" name="_ftn12"&gt;[12]&lt;/a&gt; Cfr. Jn 20,13.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn13" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=35240156&amp;postID=116243512783969564#_ftnref13" name="_ftn13"&gt;[13]&lt;/a&gt; Jn 11,44.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn14" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=35240156&amp;amp;postID=116243512783969564#_ftnref14" name="_ftn14"&gt;[14]&lt;/a&gt; Esto es: se hizo evidente; sería una experiencia de Cristo presente distinta, no lo percibieron como Jesús.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn15" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=35240156&amp;postID=116243512783969564#_ftnref15" name="_ftn15"&gt;[15]&lt;/a&gt; Cfr. 1Co 1,15–18.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn16" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=35240156&amp;amp;postID=116243512783969564#_ftnref16" name="_ftn16"&gt;[16]&lt;/a&gt; Cfr. 1Co 10,11.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn17" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=35240156&amp;amp;postID=116243512783969564#_ftnref17" name="_ftn17"&gt;[17]&lt;/a&gt; Véase además el n° 49 de la Cosntitución Lumen Gentium.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35240156-116243512783969564?l=filoteass.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filoteass.blogspot.com/feeds/116243512783969564/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35240156&amp;postID=116243512783969564' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35240156/posts/default/116243512783969564'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35240156/posts/default/116243512783969564'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filoteass.blogspot.com/2006/11/pason-muerte-y-resurreccin-de.html' title='Pasíon, Muerte y Resurrección de Jesucristo'/><author><name>webmaster</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35240156.post-116002144527682637</id><published>2006-10-05T00:03:00.000-04:00</published><updated>2006-10-05T00:10:45.363-04:00</updated><title type='text'>JESUCRISTO EN EL NUEVO TESTAMENTO</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4112/3917/1600/cristo.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4112/3917/320/cristo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Cristología de la Iglesia Primitiva&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;1) El Kerigma Cristológico de la Iglesia Primitiva&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;a) Término Kerigma&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En un primer acercamiento debemos aclarar que el término Kerigma (κήρυγμα) proviene del griego clásico&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt; y que indica una noticia de carácter público y generalmente vinculante, traída por un heraldo. En el NT designa el anuncio de la Buena Noticia (Evangelio) de la salvación por Cristo, hecho a los judíos y paganos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este anuncio no es un simple «informe histórico» de un acontecimiento ya ocurrido, sino que es el mismo acontecimiento que manifiesta eficazmente el mensaje de la salvación que contiene. De este modo la obra salvífica de Jesucristo se hace presente por obra del Espíritu Santo en la «palabra» aunciada por el apóstol&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Qué se anuncia?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El centro de este anuncio es El Misterio Pascual de Jesucristo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*para la comprensión de Jesús (Fe en Jesús)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*y la autocomprensión del hombre (el perdón de sus pecados y triunfo sobre su miseria&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;[3]&lt;/a&gt;) 1 Co 15,17–20; Hch 2,22–24.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existen diversas Fórmulas Kerigmáticas (breves, medianas y largas) en la Igleisa primitiva que aparecen en los Escritos del Nuevo Testamento:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;– Breves:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;1 Tes 4,14: «Murió y resucitó...»&lt;br /&gt;Podrían ser una misma,&lt;br /&gt;pues no hay&lt;br /&gt;gran distinción&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;– Medianas:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;1 Tes 5,9ss: «Nuestro Señor Jesucristo murió por nosotros...»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;– Largas:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;1 Cor 15,3: «Cristo murió...»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;2) Jesús de Nazaret: los Evangelios Sinópticos, san Juan y san Pablo &lt;/strong&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;&lt;strong&gt;[4]&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;a) evangelios Sinópticos&lt;/strong&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;[5]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El anuncio que los Evangelios hacen de Jesucristo no está elaborado sistemáticamente, ni de modo epistolar, sino con un único interés de presentar el misterio de Jesús–Salvador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;San Marcos: Jesús «Hijo de Dios»&lt;br /&gt;Busca hacer que el lector reconozca a Jesús como «Hijo de Dios». Para este fin lo pone en tres cumbres de la Revelación:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;1) Cristo&lt;/strong&gt;: «Evangelio de Jesus– Cristo + Hijo de Dios (1,1) 2 títulos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cristo –Ungido– : apodo que se transformará en nombre propio en el evangelio. Para su mayor importancia irá acompañado por un artículo (el). En tres lugares claves: a) 1,1; b) 8,29 en el centro del evangelio, explicitado por Pedro (importancia propia); c) 15,39 ahora anunciado por un pagano&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;2) «Hijo del Hombre»:&lt;/strong&gt; 14 veces, muchas de ellas unidas al dolor, a la pasión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Hijo del Hombre» (8,31), Hace referencia a la profecía de Daniel (7,13: que vendrá sobre las nubes). Es la presencia de Dios en el Antiguo Testamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;3) «Jesús, el Cristo»:&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El secreto mesiánico. Después de algún milagro, Jesús pone la condición de guardar silencio de su condición mesiánica (1,33.44)&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;[6]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;San Mateo:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Hace culminar el evangelio en la manifestación de Cristo que ha recibido soberanía universal (28,18). El reinado de Dios es el Reinado de Cristo: Jesús corona el pasado de Israel, dándole plenitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;San Lucas:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;San Lucas da consistencia al tiempo de Jesús que transcurre entre el anuncio profético y el de la Iglesia&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn7" name="_ftnref7"&gt;[7]&lt;/a&gt;. La vida de Jesús adquiere valor para el tiempo eclesial; el acontecimiento pasado se mantiene presente para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;1) Jesús Profeta&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) Camino a Jerusalén:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo está organizado en camino a Jerusalén &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn8" name="_ftnref8"&gt;[8]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;b) San Juan&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En el cuarto evangelio Jesucristo es el Gran Revelador absoluto y definitivo, y su teología se centraliza en la Persona de Jesús&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn9" name="_ftnref9"&gt;[9]&lt;/a&gt;, y para este fin se demuestran testimonios como el del Padre, del Bautista, de la mujer Samaritana, además de señales, que van revelando su Persona y su gloria&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn10" name="_ftnref10"&gt;[10]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Posee como punto de partida la afirmación de la preexistencia de Jesús como afirmación de su origen divino y muestra en Él la gloria del Padre. Así, expresa desde un comienzo p.e.:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Características del Evangelio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El Verbo:&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;«En el principio estaba la Palabra –eternidad&lt;br /&gt;Palabra estaba con Dios &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn11" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn11" name="_ftnref11"&gt;[11]&lt;/a&gt; –eternidad junto a Dios–&lt;br /&gt;Palabra era Dios –con un modo de ser divino–&lt;br /&gt;Todo se hizo por ella... –en cuanto preexistente fue partícipe de la creación del mundo–&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Verbo eterno, se encarna, sin dejar su condición divina (v. 14). El pone su morada entre los hombres &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn12" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn12" name="_ftnref12"&gt;[12]&lt;/a&gt; y viene a los suyos –v.11s, y los suyos no lo recibieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;*El Hijo:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Para muchos es el evangelio del Hijo por sus numerosas menciones como «Hijo de Dios»&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn13" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn13" name="_ftnref13"&gt;[13]&lt;/a&gt;, y como «Hijo» en la relación con su Padre, relación de la que hace mención en repetidas veces (“el Padre, mi Padre, el Padre en mí y yo en el Padre...”). La unión con su Padre es perfecta en: Ser, amor, voluntad (10,18)&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn14" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn14" name="_ftnref14"&gt;[14]&lt;/a&gt;. El retorno a su Padre se realiza en su hora, hora de glorificación del Hijo al mismo tiempo que el Padre&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn15" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn15" name="_ftnref15"&gt;[15]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;c) san Pablo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;La reflexión que el Apóstol realiza de Jesús es basada en su contacto personal precisamente con el Jesús Glorificado&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn16" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn16" name="_ftnref16"&gt;[16]&lt;/a&gt;, acontecimiento que se transforma en raíz de vida de Pablo.&lt;br /&gt;Para él, será fundamental la paradoja del Señor “muerto y cucificado”, “muerte y vida”, “cruz y resurrección”, punto de partida para el desarrollo de la fe, al punto que el centro de su mensaje es el anuncio del Mesías crucificado (1 Co 2,2)&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn17" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn17" name="_ftnref17"&gt;[17]&lt;/a&gt;, vinculando –desde sus raíces judías la esperanza israelita del Mesías con la paradoja de la actuación salvífica de Dios a través de la cruz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cruz y resurrección serán inseparables en el anuncio de Pablo: la debilidad asumida por Cristo, se manifiesta en la cruz, al mismo tiempo que en ella se descubre la fuerza de Dios. La cruz será para Pablo el lugar en que se cumple la muerte propiciatoria&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn18" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn18" name="_ftnref18"&gt;[18]&lt;/a&gt;. De este modo la cruz y muerte de Cristo son para Pablo el fundamento tanto para adhesión personal como para su cristología.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dentro de la cristología paulina, podemos encontrar algunos títulos referentes a Cristo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;*Hijo de Dios:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La predicación paulina –luego de la conversión - comienza en las sinagogas con esta afirmación de Jesús como «el Hijo de Dios» o «el Hijo», en sentido absoluto&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn19" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn19" name="_ftnref19"&gt;[19]&lt;/a&gt;. Este título no será sólo un referente a Dios, sino que indicará la voluntad reconciliadora de Dios, que nos entrega a su Hijo único, y que nos hace hijos de adopción&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn20" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn20" name="_ftnref20"&gt;[20]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;*Kyrios:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Este es un título muy frecuente en Pablo, en unión con el nombre Jesucristo y en muchos pasajes con la añadidura Nuestro&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn21" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn21" name="_ftnref21"&gt;[21]&lt;/a&gt;. Para Pablo, Jesucristo es una Persona viva y actual, rodeada de reverencia, al tiempo que también es cercana, pues su conocimiento y relación es personal (Flp 3,8). Cristo posee un Señorío sobre vivos y muertos&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn22" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn22" name="_ftnref22"&gt;[22]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;3) La Cristología en el Apocalípsis.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La apocalíptica posee el sentido de presentar «el futuro» en los momento de dolor y sufrimiento&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn23" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn23" name="_ftnref23"&gt;[23]&lt;/a&gt;. Es por esta razón que aparece Cristo triunfante (Ap 1,8.17–18): es el Cordero degollado (Ap 5), pero triunfante, Señor de la historia de los hombres, que conduce y rige la Iglesia; la Cólera: signo de la manifestación de la verdad, del triunfo final sobre los enemigos de la Iglesia y establece las nupcias con ella, que simbolizan el establecimiento del Reino celestial &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn24" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn24" name="_ftnref24"&gt;[24]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;4) Jesús ante los pecadores, los pobres, las autoridades.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;a) Jesús ante los Pecadores y los Pobres&lt;/strong&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn25" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn25" name="_ftnref25"&gt;&lt;strong&gt;[25]&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según los Sinópticos&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn26" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn26" name="_ftnref26"&gt;[26]&lt;/a&gt;, Jesús no se detuvo describir la naturaleza del pecado, sino que atiende a «los hombres alejados de Dios, bajo el poder del demonio, y necesitados de conversión y de salvación». El ministerio de Jesús y la dinámica del Reino tienen como rasgo esencial «la misericordia que puede suscitar lo más bello de una persona y grandiosas muestras de amor»&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn27" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn27" name="_ftnref27"&gt;[27]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jesús ha venido en medio de todos y para todos, no para justos, sino para los que estaban sin esperanza alguna&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn28" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn28" name="_ftnref28"&gt;[28]&lt;/a&gt;. El Mesías, actúa con Misericordia ante los pecadores, para que así alcancen la verdadera conversión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, Él quiere hacer que se reconozca en los pobres a los privilegiados, pues «de ellos es el Reino de Dios»&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn29" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn29" name="_ftnref29"&gt;[29]&lt;/a&gt;. Jesús así aparece como el «Mesías de los pobres» (Lc 4,18; Is 61,1).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;b) Jesús ante las Autoridades:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jesús, que ejerce su autoridad como servicio, reconoce las autoridades sociales de la época, pero siempre viendo las injusticias que cometen. Además, Él deja en claro el origen de toda autoridad, tanto en el cielo como en la tierra&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn30" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn30" name="_ftnref30"&gt;[30]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;5) Jesús ante la Ley, el Templo, la Familia y los Discípulos.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;a) Jesús ante la Ley y el Templo:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante los defensores de la tradición antigua tiene una actitud violenta, pero no ante la ley, pues en el Reino no ha de ser abolida, sino que alcanza su plenitud (Mt 5,17) en cumplimiento y sentido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Mt 5,17:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;«No destruir..., sino (llenar, dejar pleno) la Ley»: a la Ley le faltaba algo, por lo que Jesús le agregará lo que faltaba. Por lo que «dar cumplimiento» es completar, es reinterpretar lo que ya había quedado obsoleto&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn31" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn31" name="_ftnref31"&gt;[31]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él re–ordena los preceptos dando principal cuidado a la justicia y la misericordia, descuidadas por los escribas y fariseos. Ahora será movida por el Espíritu y no por un puro ritualismo (Mc 12,28–31).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante el Templo, Jesús reprueba sus prácticas cultuales, condenando el formalismo (sólo rito). El Templo para Él es la «casa de su Padre», que en el momento de la muerte de Jesús, perderá el velo del santo de los santos como muestra de que lo antiguo pierde su sentido y función, siendo reemplazado por Cristo, su propio cuerpo&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn32" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn32" name="_ftnref32"&gt;[32]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;b) Jesús ante la Familia y los Discípulos:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los tiempos de Jesús, la familia era referencia y apoyo, pues por ella se adquiría honor y buena reputación&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn33" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn33" name="_ftnref33"&gt;[33]&lt;/a&gt;. En este sentido, llama la atención en la llamada de Jesús que tiene como exigencia para los discípulos el abandono de sus familias: es signo del abandono absoluto de seguridades, lo que incluye conflictos&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn34" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn34" name="_ftnref34"&gt;[34]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, la llamada de Jesús era una invitación para formar parte de una familia en la que todos somos hermanos y tenemos un Padre común&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn35" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn35" name="_ftnref35"&gt;[35]&lt;/a&gt;. Es el modelo que siguieron las primeras comunidades. Hay un nuevo lazo que une y que es más fuerte que el lazo sanguíneo: la fe.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; En el griego clásico es un sustantivo derivado del verbo κήρυσσειν (keryssein). Es de suma importancia destacar que el uso del término proviene del mundo antiguo (griego) en donde el rey mandaba anunciar una noticia que resultaría para el pueblo pública y vinculante: cristianos de los primeros siglos toman este significado y se lo apropian.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; He aquí la razón de porqué los que oyen el anuncio no pueden permanecer indiferentes, sino que son invitados a convertirse y creer.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;[3]&lt;/a&gt; Jesús es salvador (literalmente), por lo que responde a mis necesidades de vida y salvación en plenitud.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;[4]&lt;/a&gt; Es la Cristología que nos presentan los escritos por medio de títulos cristológicos; reflejan la visión cristológica del evangelista.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;[5]&lt;/a&gt; Tomado de Xavier León–Dufour,Vocabulario de Teología Bíblica. Voz: Jesucristo. Herder, Barcelona. 1993.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref6" name="_ftn6"&gt;[6]&lt;/a&gt; Esto s explica por la concepción de Mesías que tenía el pueblo judío. Rey, Sacerdote y Profeta: históricamente el Mesías se esperaba con estos rasgos. Jesús no quiere asumir la visión de la gente.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref7" name="_ftn7"&gt;[7]&lt;/a&gt; Lc 16,16; Hch 2,1.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref8" name="_ftn8"&gt;[8]&lt;/a&gt; Esto es signo de que cada autor dispone los elementos según su interés cristológico. El retrato de Cristo es más bien el de Salvador misericordioso, cercano a los pobres y a los pecadores (Lc 19,1–11; 5,17).&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref9" name="_ftn9"&gt;[9]&lt;/a&gt; En este sentido importa Jesús: su Persona, su Origen, su Misión, su autoridad, su destino, siendo Él de este modo el centro de la predicación, más que el modo de cómo realizaba tal función.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref10" name="_ftn10"&gt;[10]&lt;/a&gt; Cfr. 2,11; 11,4.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn11" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref11" name="_ftn11"&gt;[11]&lt;/a&gt; Considérese la expresión 1,1: (pros tón Theón) donde la preposición pro.j refiere estar “vuelto hacia”, “estar con”, indicando la intimidad de la Palabra con Dios (reflejo del Padre).&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn12" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref12" name="_ftn12"&gt;[12]&lt;/a&gt; Es un verbo aoristo, en modo indicativo de (–skenóo– vivir, habitar) e indica que la acción es considerada por el sujeto como definitiva o acabada. Además se relaciona con skhnή (–skené– “tienda de campaña, lugar de residencia” en alusión de aquella real presencia veterotestamentaria de Dios en medio de su Pueblo.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn13" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref13" name="_ftn13"&gt;[13]&lt;/a&gt; Véase Jn 1,49; 3,18; 5,25; 20,31.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn14" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref14" name="_ftn14"&gt;[14]&lt;/a&gt; Cfr. Jn 10,18; 14,31.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn15" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref15" name="_ftn15"&gt;[15]&lt;/a&gt; Jn 7,30; 12,23ss.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn16" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref16" name="_ftn16"&gt;[16]&lt;/a&gt; Es necesario reconocer que Pablo tenía un conocimiento previo al encuentro de Damasco, pero que, sin embargo, se trataba de un conocimiento según la carne (2 Co 5,16), es decir, no iluminado por el Espíritu.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn17" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref17" name="_ftn17"&gt;[17]&lt;/a&gt; Véase además 1 Co 1,17–18.23–24; 2,2; Gál 5,11.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn18" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref18" name="_ftn18"&gt;[18]&lt;/a&gt; Vr. 2 Co 5,14.19.21.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn19" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref19" name="_ftn19"&gt;[19]&lt;/a&gt; 2 Co 1,19; 15,28; Preexistente Rom 8,3.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn20" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref20" name="_ftn20"&gt;[20]&lt;/a&gt; Ef 5,2.25; Gál 4,1–7.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn21" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref21" name="_ftn21"&gt;[21]&lt;/a&gt; Son cuarenta y siete veces, incluyendo Ef y Col. La añadidura Nuestro generalmente referido a la comunidad (Rom 1,4) donde Él esta presente de modo real y actuante, al punto que la evangelización es “obra del Señor” (1 Co 15,58).&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn22" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref22" name="_ftn22"&gt;[22]&lt;/a&gt; Rom 14,9.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn23" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref23" name="_ftn23"&gt;[23]&lt;/a&gt; Cfr. Ap 1,1–3.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn24" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref24" name="_ftn24"&gt;[24]&lt;/a&gt; Ap 6,15ss; 19,7;21,9.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn25" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref25" name="_ftn25"&gt;[25]&lt;/a&gt; Considérese las Bienaventuranzas: que el AT utilizaba como fórmulas de felicitación a propósito de piedad, de sabiduría, de prosperidad: los pobres también participarán de estas bendiciones. Los hombres considerados de ordinario como desgraciados y malditos son felices, pues son aptos para el Reino, es una especie de «infancia espiritual»; Mt 5,3; 11,5; Stgo. 2,5.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn26" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref26" name="_ftn26"&gt;[26]&lt;/a&gt; Lc 7,37–49: La mujer perdonada; 19,1–10: zaqueo; Jn 8, 1–11: mujer adúltera.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn27" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref27" name="_ftn27"&gt;[27]&lt;/a&gt; Considérese que la Mujer, pecadora pública «lava, seca, besa y perfuma», imagen que perfectamente calza con la de una madre con su hijo: fruto de la misericordiosa actitud de Jesús y “a pesar de ser una pecadora, incluso pública”.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn28" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref28" name="_ftn28"&gt;[28]&lt;/a&gt; Es necesario considerar la actitud de Zaqueo, el cual baja «a toda prisa», para recibir a Jesús: actitud común de aquellos que ya no teniendo nada responden desde su pobreza ante la manifestación misericordiosa de Dios. Cfr. Mt 4,22; Mc 10,50; 5,42; Lc 4,39; Jn 5,9.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn29" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref29" name="_ftn29"&gt;[29]&lt;/a&gt; Lc 4,18; 6,20; Mt 5,3; Sant 2,5.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn30" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref30" name="_ftn30"&gt;[30]&lt;/a&gt; Lc 22,27–28; Mt 20,25; Jn 18,36.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn31" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref31" name="_ftn31"&gt;[31]&lt;/a&gt; Sólo alcanza plenitud lo que no estaba pleno; Cristo es la plenitud de toda realidad y tradición humana. Cumplir la Ley no es sólo realizar preceptos, sino que en Jesús la Ley alcanza Plenitud, Cumplimiento.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn32" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref32" name="_ftn32"&gt;[32]&lt;/a&gt; En la amplitud del término y como efecto de lo señalado a propósito de la Ley; Jn 2,13–22.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn33" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref33" name="_ftn33"&gt;[33]&lt;/a&gt; De ahí la importancia de las genealogías.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn34" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref34" name="_ftn34"&gt;[34]&lt;/a&gt; Lc 9,57–62; Mt 10,34–36.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn35" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref35" name="_ftn35"&gt;[35]&lt;/a&gt; Mt 23,8–9.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35240156-116002144527682637?l=filoteass.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filoteass.blogspot.com/feeds/116002144527682637/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35240156&amp;postID=116002144527682637' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35240156/posts/default/116002144527682637'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35240156/posts/default/116002144527682637'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filoteass.blogspot.com/2006/10/jesucristo-en-el-nuevo-testamento.html' title='JESUCRISTO EN EL NUEVO TESTAMENTO'/><author><name>webmaster</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35240156.post-115954995746249866</id><published>2006-09-29T12:48:00.000-04:00</published><updated>2006-09-29T13:12:37.536-04:00</updated><title type='text'>VOCABULARIO TECNICO</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Adopcionismo:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; doctrina que ve en Jesús a un hombre “adoptado” por Dios como Hijo en virtud de sus cualidades morales. El adopcionismo español de tos siglos VIII y IX profesa que Jesús, como Verbo, es hijo natural de Dios y que, como hombre, es hijo suyo adoptivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Analogía:&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; relación de semejanza en la diversidad entre dos o más términos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Antropología:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; doctrina sobre el hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Antropología teológica:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; es la concepción del hombre tal como se desprende de la revelación respecto a su origen, su condición y su destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Antropomorfismo:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; representación de Dios en forma humana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Apocalíptica:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; género literario, que floreció en el judaísmo pre y poscristiano, constituido por “revelaciones” (apocalipsis), visiones relativas a los últimos tiempos y a los signos premonitores de ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Apófasis, teología apofática:&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; teología “negativa”, que evidencia la trascendencia y la inefabilidad de Dios procediendo por negaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Apolinarismo:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; de Apolinar, obispo de Laodicea (s. IV). Doctrina según la cual el Verbo habría tomado el puesto del alma espiritual en Jesús. Con ello se disminuye la plena humanidad de Cristo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Aporía:&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; sendero interrumpido, calle sin salida, situación límite.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Aporía de lo humano:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; finitud constitutiva de la condición humana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Arrianismo:&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; de Arrio, sacerdote de Alejandría (s. IV). Concepción según la cual el Verbo ha sido creado por el Padre y le es inferior , si bien, como engendrado antes del tiempo, es superior a toda  criatura. Esta doctrina, muy influenciada por el neoplatonismo, fue refutada por el concilio de Nicea (325) que afirmó la paridad de sustancia entre Padre e Hijo (“homoousía”).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Atematizado:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; no explicitado, no visto con claridad, no formulado conceptualmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Bruta facta:&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; los hechos “brutos”, tal como son abstrayendo (hipotéticamente) de toda interpretación del sujeto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Calcedonia:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; sede del IV concilio ecuménico (451), que formuló el  dogma cristológico: Jesucristo, Verbo encarnado, es una persona (divina) en dos naturalezas (divina y humana), unidas sin confundirse o cambiar (contra el monofisismo), sin separación o división (contra el nestorianismo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Carisma:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; don otorgado gratuitamente por el Espíritu a en orden a su crecimiento y para utilidad común.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Categoría:&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; conjunto de objetos que tienen caracteres distintivos comunes; forma de organización del conocimiento según agrupaciones generales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Círculo hermenéutico:&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; circularidad existente entre sujeto y objeto, en virtud de la cual todo conocimiento de un objeto supone una comprensión preliminar del sujeto (precomprensión), que a su vez es modificado por las nuevas adquisiciones cognoscitivas. La precomprensión es fruto bajo muchos aspectos del contexto lingüístico-existencial en el que estamos ubicados.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;Consustancial:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; de la misma sustancia; v. “homoousios”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Cristo:&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; en griego “ungido”. El título expresa la plenitud de Espíritu de Jesús y el cumplimiento de las esperanzas mesiánico salvíficas realizado en él. Cfr. también Mesías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Cristología:&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; doctrina teológica, que estudia la persona y la obra de Jesucristo, como conciencia critica de la fe de la iglesia en él. “Cristológico”: relativo a la cristología, a la reflexión sobre Cristo, a Cristo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Critico:&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; del griego “crisis”, que significa discernimiento y juicio; el adjetivo indica cualquier procedimiento de análisis y de valoración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Dialéctica:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; arte del razonamiento (pensamiento tradicional); procedimiento que, a través de afirmaciones y negaciones, llega a afirmaciones nuevas y más altas (pensamiento moderno).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Docetismo:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; del griego “parecer, aparecer”. Doctrina rechazada por la fe de la iglesia, que atribuía a Cristo un cuerpo sólo aparente, a fin de no “contaminar” a la divinidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Dogma:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; proposición que define autoritativamente un aspecto de la fe de la iglesia como revelado por Dios, de manera definitiva en cuanto a la intención última, y al mensaje esencial, pero que ha de interpretarse siempre en relación con los instrumentos lingüísticos y conceptuales del tiempo en que se formuló.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;DS:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; H. Denzinger - A. Schonmetzer, Enchiridion Symbolorum, definitionum et Declarationum de rebus fidei el morum, ed. 36, Barcinone, Friburgi Brisgoviae; Romae 1976: colección de los principales documentos del magisterio de la iglesia (trad. Española, en: Herder, Barcelona 1963).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Eclesiología:&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; doctrina teológica que estudia el origen, la condición y el destino de la iglesia cristiana, cuya praxis e influencia refleja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Economía:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; del griego “administración de la casa”. En teología se usa el término para indicar la disposición divina de salvación y su realización histórica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Emancipación:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; franqueamiento, liberación del hombre mediante sus propias fuerzas de todo lo que le hace esclavo y lo aliena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Encarnación:&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; el hacerse “carne”, o sea hombre e historia humana, del Verbo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Epistemología:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; doctrina del conocimiento, de su constitución y desarrollo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Escatología:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; es la doctrina de las “cosas últimas” (en griego “eschata”), entendida tanto como fin del tiempo que como tiempo del fin, tiempo de la presencia plena y definitiva de Dios en la historia. En este sentido es escatológico el acontecimiento de Jesucristo, que inaugura el tiempo del fin y es anticipo y promesa del fin del tiempo en Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Etiología:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; “doctrina de las causas”. Relato etiológico: narración encaminada a explicar el origen de un comportamiento o de una tradición en forma legendaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Exégesis:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; en teología es la interpretación de la Sagrada Escritura mediante el uso de todos los métodos críticos necesarios y la atención al mensaje global de la revelación acogida por la fe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Extracanónico:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; no perteneciente al “canon” (regla) de los libros que la iglesia tiene como inspirados por Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Finitud:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; condición de la existencia humana de ser limitada y “finita” respecto a las aperturas de la conciencia y de la libertad. Peso de esta condición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Formgeschichte:&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; del alemán; método de la “historia de las formas”, que intenta reconstruir la historia de los textos particulares que constituyen los evangelios desde su “situación vital” (Sitz im Leben) originaria hasta la redacción definitiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Gnosticismo:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; dentro del cristianismo, nombre dado a diversas formas heréticas que tienen en común la afirmación de un dualismo radical entre materia y espíritu y la interpretación de la redención como liberación del espíritu de la esclavitud de la materia mediante el conocimiento (“gnosis”) de la verdad, abierta al espíritu dispuesto por el Salvador, al que se mira ante todo como Maestro y Revelador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Herejía:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; del griego “elección”. Acentuación arbitraria de un aspecto de la verdad de fe a costa de otros. Opinión heterodoxa respecto a la doctrina y al sentir de la Iglesia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Hermenéutica:&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; del griego “ciencia de la interpretación”. Su necesidad deriva de la continua modificación del horizonte y de la formulación de los conocimientos humanos, que exige un trabajo de explicación: de traducción a fin de permitir la comunicación de expresiones de situaciones históricamente diversas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Hijo del hombre:&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; en Dan 7,13 y en la apocalíptica, término usado para indicar una figura celeste que, en los textos inmediatamente precedentes al Nuevo Testamento, presenta caracteres marcadamente personales y divinos. El título, empleado por Jesús para designarse a sí mismo: desaparece luego del uso de la comunidad primitiva y se refiere cada vez más a destinatarios que no habrían podido comprender su sentido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Hípóstasis:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; etimológicamente, en griego, “lo que está debajo” (latín, “substantia”), la palabra ha terminado por indicar el sujeto de operaciones, la persona (v.).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;An-hipóstasis:&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; ausencia de la persona (en Cristo: de la persona humana).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;En-hipóstasis:&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; condición de la naturaleza humana de Cristo, que está personalizada por el Verbo divino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Historia:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; término de significado complejo. Sucesión de acontecimientos. Ciencia y narración de los acontecimientos del pasado. Toma de posición del sujeto, que consciente y libremente se sitúa en el presente respecto al “ya” dado para suscitar originalmente el “todavía no”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Homoousios:&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; término griego, traducido por “consustancial”, y que indica lo que es de igual sustancia o naturaleza, de igual dignidad en el ser. Se dice del Padre y del Hijo (concilio de Nicea, 325) y de Jesús con nosotros (concilio de Calcedonia, 451).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Ideología:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; sistema de ideas, concepción de la historia y proyecto de acción en ella. El riesgo de la ideología estriba en las pretensiones de carácter absoluto que tiende a avanzar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Justificación:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; acto por el cual el Padre perdona al pecador que se abandona a él por la fe, y le otorga la gracia del Espíritu Santo obtenida para nosotros por Cristo ya través de Cristo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Kairós:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; en el griego del Nuevo Testamento indica el tiempo “cualificado”, la ocasión de salvación ofrecida por Dios y acogida por el hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Kénosis:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; en griego, “aniquilamiento, vaciamiento”. El término indica el despojamiento que aceptó el Verbo al hacerse hombre, convirtiéndose de Señor en esclavo, hasta la muerte ignominiosa de la cruz (Cfr. Flp 2, 6 ss).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Kerygma:&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; en griego, “anuncio, proclamación del heraldo”. En teología indica el mensaje central de la fe cristiana, el anuncio del acontecimiento de la salvación realizada en Jesucristo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Kyrios:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; en griego, “Señor”. Usado en el Antiguo Testamento griego como nombre divino, el término significa la condición divina de Cristo y su soberanía salvífica sobre todo lo creado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Logos:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; en griego, “Palabra, Verbo”. Indica a Jesucristo en cuanto preexistente junto al Padre, de igual condición que él, presente en el origen y en el término. de lo creado, y que ha venido a este mundo para salvarlo (Cfr. Jn 1,1 ss),&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Manualistica:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; teología de los “manuales”, es decir de los textos usados en las escuelas teológicas hasta un pasado no lejano. Con el tiempo se hizo cada vez más repetitiva y abstracta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Memorial:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; término empleado para indicar la memoria en sentido bíblico, que no es simple recuerdo (movimiento de la mente desde el presente al pasado), sino verdadera reactualización, hacerse presente el acontecimiento salvífico pasado irrepetible por la virtud de Espíritu divino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Mérito:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; valor de una obra, que da derecho a una recompensa.&lt;br /&gt;De condigno: es el mérito en sentido estricto, proporcionado a las exigencias de la justicia divina (el de Cristo ).&lt;br /&gt;De congruo: es el mérito que funda una simple conveniencia, porque no es proporcionado a las exigencias reales de justicia (el del pecador agraciado).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Mesías:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; en hebreo equivale a “ungido” y, por tanto, al griego “Cristo”. El término se relaciona con la espera "mesiánica" de Israel en sus varias formas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Metafisica:&lt;/strong&gt; originariamente indica las obras aristotélicas que siguen a las de la física (conocimiento de la naturaleza). Se usa como equivalente de “ontología” (v.), ciencia del ser en cuanto tal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Metáfora:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; procedimiento por el cual se da a un término el significado de otro que tiene cierta analogía con el primero. Lenguaje metafórico: modo de hablar sirviéndose de metáforas, particularmente necesario cuando se intenta expresar el misterio divino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Metanoia:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; en griego, “conversión, cambio de mentalidad”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Misterio:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; en sentido bíblico-paulino es el designio divino de salvación que va realizándose en la historia en acontecimientos y palabras íntimamente conexos. Su plenitud es el misterio de Cristo. Misterios de la vida de Jesús: acontecimientos concretos de la historia del Nazareno cargados de significado revelador y salvífico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Modalismo:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;  herejía trinitaria para la cual Dios es único en sí, si bien actúa hacia afuera de tres “modos” diferentes. Llamada también “sabelianismo”, de Sabelio, su propugnador en el siglo III.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Monarquianismo:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; doctrina, refutada por la Iglesia, según la cual Dios Padre es el único principio divino. Cristo es Hijo adoptivo de Dios o modo de revelarse él (v. “modalismo”).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Monofisismo:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; doctrina del monje Eutiques, condenada en Calcedonia (45l), que, en oposición al nestorianismo (v.), afirmaba una “única naturaleza” (de ahí el nombre griego) del Verbo encarnado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Naturaleza:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; principio que cualifica las operaciones, las relaciones y la historia de un sujeto. Responde a la pregunta ¿qué es? Por eso en Cristo, que es hombre y Dios, se habla de una naturaleza humana y de una naturaleza divina.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;Nazareno:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; “de Nazaret”. Término con el cual se designa a Jesús (Cfr., por ejemplo, Mc 1,24; 10,47; 16,6; Lc 4,34; 24,19).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Nestorianismo:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; doctrina de Nestorio, patriarca de Constantinopla, el cual reconocía en Cristo dos sujetos, humano el uno y divino el otro, ligados entre sí por una unión moral. Posición condenada por el concilio de Efeso (431) y Calcedonia (451).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Ontología:&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; filosofía, “doctrina del ser” en cuanto tal. Lo que se refiere a la realidad en sí independientemente de sus determinaciones particulares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Paráclito:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; en griego, “defensor, abogado, consolador”. Término usado para designar al Espíritu Santo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Paradoja:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; lo que no es inmediatamente verosímil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Parusía:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; término griego que indica la “presencia” final de Cristo entre los suyos y, por tanto, el retorno al fin de los tiempos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Persona:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; sujeto de operaciones, de relaciones, de historia. Responde a la pregunta ¿quién es? En Cristo, el sujeto divino de la relación única y exclusiva con el Padre, que entró en la historia haciéndose hombre mediante la encarnación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Pneuma:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; en griego, “espíritu, soplo, viento”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Pneumatología, -co:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; doctrina del Espíritu Santo. Lo que tiene relación con el Espíritu dado por el Padre a Cristo y por él ya través de él a nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Praxis:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; en griego, “acción”. Indica la realidad de la acción histórica en la complejidad de las relaciones, condicionamientos y efectos que la caracterizan, en su orientación a la transformación de lo real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Preexistencia:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; existencia de Cristo en cuanto Verbo e Hijo eterno del Padre antes de la encarnación. La doctrina de la preexistencia subraya la presencia plena de Dios en la historia del Nazareno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Pretensión:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; reivindicación, exigencia. “Pretensión” de Jesús: autoridad inaudita de sus palabras y sus actos y exigencia, formulada por él improrrogablemente, de convertirse a su mensaje. La resurrección será la que justifique plenamente a la fe la pretensión del Nazareno. “Pretensión” cristiana: afirmación, de fe en Cristo, que entraña exigencias altísimas, cuyo fundamento no es perceptible fuera del horizonte de la fe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Prolepsís:&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; anticipación, en forma de signo y promesa, del futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Prosopon:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; término griego de significado equivalente a “persona”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Protología:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; doctrina de las “cosas primeras” (del griego). Teología de los orígenes de la creación y de la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Redaktionsgeschichte:&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; método de la historia de la redacción de tos evangelios, -que intenta reconstruir esta historia en relación con los redactores (los evangelistas), contemplados no como simples compiladores de materiales ya dados, sino como autores, dotados de creatividad propia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Redención:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; obra salvífica, liberación de los hombres realizada y hecha posible para nosotros en Jesucristo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Sacramento:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; término latino equivalente al griego “misterio” (v.). En teología designa un acontecimiento que es signo e instrumento de gracia, signo histórico de la fidelidad de Dios a sus promesas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Salvación:&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; liberación de lo que hace esclavos (muerte, pecado, opresión), con vistas a lo que hace libres (vida plena, gracia, realización de sí).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Seguimiento:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; en teología, el acto de seguir a Jesucristo, decidiéndose por él, y la condición de vida que de ahí se deriva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Semántica:&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; estudio del significado de las palabras y de los enunciados. Semántica del misterio: estudio del sentido y del contenido del lenguaje de que nos servimos para formular la fe revelada; la expresión designa también el conjunto de ese aparato lingüístico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Sinópticos&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; (evangelios): evangelios de Mt, Mc, Lc, que,  por sus semejanzas, pueden escribirse en columnas paralelas y leerse de un solo “golpe de vista” (sinopsis). El problema de estas semejanzas (y de las desemejanzas) constituye la cuestión sinóptica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Soteriología:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; doctrina teológica relativa a la salvación (en griego, “sotería”). En cristología, reflexión sobre la actividad salvífica de Cristo por nosotros, inseparable de la reflexión sobre él (contrariamente a la separación de los manuales entre el Cristo en si y el Cristo para nosotros).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Subordinacionismo:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; doctrina refutada por la iglesia, en virtud de la cual el Verbo está subordinado al Padre y no es de igual naturaleza que él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Sustancia:&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;  “lo que está debajo”, lo que es una cosa, esencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Tematización:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; constituir como tema, explicitar, formular conceptualmente, precisar lo que está implícitamente presente en la conciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Teofanía:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; “aparición de Díos”, hacerse visible la divinidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Tetragrama:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; las cuatro letras del nombre hebreo de Dios. Yahvé, escritas, pero nunca pronunciadas, en señal de veneración de la trascendencia inaferrable. En su lugar se leía la expresión “Adonai”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Torá:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; Nombre hebreo de la ley divina contenida en el Pentateuco (los cinco primeros libros de la Biblia: Torá escrita), comentada y explicada por los doctores de la ley (Torá oral ).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Trascendental:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; lo que está en el sujeto como estructura objetiva independiente de él en su constitución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Trascendente:&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; lo que está fuera del sujeto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Unión hipostática:&lt;/strong&gt; unión de las dos naturalezas en Cristo en el único sujeto (hipóstasis), que es el Verbo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Verbo:&lt;/span&gt; Palabra del Padre, Logos (v.).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Yahvé:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; en hebreo, “el que es para (nosotros)”. Nombre divino revelado a Moisés y que designa al Dios de la promesa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35240156-115954995746249866?l=filoteass.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filoteass.blogspot.com/feeds/115954995746249866/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35240156&amp;postID=115954995746249866' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35240156/posts/default/115954995746249866'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35240156/posts/default/115954995746249866'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filoteass.blogspot.com/2006/09/vocabulario-tecnico.html' title='VOCABULARIO TECNICO'/><author><name>webmaster</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35240156.post-115953893254036812</id><published>2006-09-29T10:02:00.001-04:00</published><updated>2006-10-05T00:16:47.406-04:00</updated><title type='text'>El Mesianismo según el Antiguo Testamento</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4112/3917/1600/jesus00042.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4112/3917/320/jesus00042.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Ante la santidad, autoridad y poder de Jesús, sus contemporáneos, discípulos, apóstoles se preguntaban: «¿quién es éste que hasta el viento y el mar le obedecen?» (Mc. 4,41) y también ellos «quedaban asombrados de su doctrina, porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas» (Cf. Mc. 1,22.24.27). El mismo Jesús hace reflexionar a sus más cercanos sobre su persona: «Y vosotros ¿quién decís que soy yo?» Simón Pedro contestó: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo.» (Mt. 16,15-16).&lt;br /&gt;Tanto Mesías en el hebreo y arameo, como Cristo en el griego, significan “Ungido”. Esta designación vino a ser en la época apostólica el nombre propio de Jesús.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;1) Mesianismo Real, Profético y Sacerdotal: Textos Bíblicos Relevantes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;a) Mesianismo real:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El rey, en virtud de unción de aceite, que simboliza su penetración por el Espíritu de Dios (1 Sm. 9,16; 10,1), es consagrado para una misión que se convierte en el guardián de Israel. El rey es el Ungido de Yahvé (2 Sm. 19,22-24), un personaje al que todos dan un respeto religioso (1 Sm. 24,7.11). Es durante el tiempo de la monarquía cuando cuaja más fuertemente esta idea de un Mesías – rey. Cuando David fue rey surge la idea de que el rey es el hijo de Dios (2 Sm. 7,14), y por tanto, Mesías. Esta fórmula de adopción, al igual que en el salmo 2, 7 (Tu eres mi hijo, yo te he engendrado hoy) nos dice que cada rey de la dinastía davídica será una imagen imperfecta del rey ideal del futuro que la apocalíptica judía fue fabricando. Los profetas alimentaron esta idea durante el exilio y después de éste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;b) Mesianismo profético:&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;La unción de Eliseo por manos de Elías (1 Re. 19,16) no es común en el A. T. Talvez aquí se refiere al hecho de que Elías le legará una parte de su Espíritu a Eliseo (2 Re. 2,9). Esta unción del Espíritu recibida por el profeta lo explica Isaías en 61,1: tal unción lo consagra para anunciar la buena nueva a los pobres. Esta vocación profética aparece luego de que la monarquía entrara en crisis; ahora son los profetas los que rigen al pueblo como responsables ante Yahvé. Moisés es presentado como el profeta por excelencia (Dt. 18, 15.18). Aparece durante esta época la imagen del siervo sufriente (Is. 53)&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;c) Mesianismo sacerdotal:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Ningún texto antes del exilio habla de unción de sacerdotes; pero es precisamente luego del exilio cuando el sacerdote ve aumentada su fama debido al desprestigio de las otras instituciones: no hay rey y el sumo sacerdote es ahora el jefe de la comunidad. Entonces es cuando para consagrarlos a su función los ungen. Los textos tardíos hacen remontar la unción hasta Aarón (Ex. 29, 7); luego la extienden al resto de los sacerdotes (Ex. 28,41). A partir de esta época (exilio) el sumo sacerdote es el sacerdote ungido (Lev. 4,3.5.16), por tanto un “Mesías” actual como lo era el rey en otra época. Algunos textos proféticos asocian estrechamente realeza y sacerdocio en la escatología (Jr. 33,14 – 18; Ez. 45,1 – 8; Zac. 4,1 – 14)&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;2) Manifestación de Jesucristo como el «Mesías» esperado a la luz de las Profecías de Carácter Mesiánico.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El evangelio de san Mateo, nos presenta varias profecías que se ven cumplidas en la persona de Jesús de Nazareth.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Concepción Virginal de María:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Isaías 7,14: «He aquí que una doncella está encinta y va a dar a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel» (Mt. 1,22-23).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Inicio de su Vida Pública:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Isaías 8,23-9,2 «va a residir en Cafarnaúm junto al mar, en el término de Zabulón y Neftalí; para que se cumpliera el oráculo del profeta Isaías: ¡Tierra de Zabulón, tierra de Neftalí, camino del mar, allende el Jordán, Galilea de los gentiles! El pueblo que habitaba en tinieblas ha visto una gran luz; a los que habitaban en paraje de sombras de muerte una luz les ha amanecido» (Cf. Mt 4,13-16).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Predicación del Reino de los Cielos, signos de las curaciones (leproso, suegra de Pedro, endemoniados):&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Isaías 53,4: «El tomó nuestras flaquezas y cargó con nuestras enfermedades» (Mt. 8,17).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Jesús, el «Siervo de Yahvé»:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Isaías 42,1-4: «He aquí mi Siervo, a quien elegí, mi Amado, en quien mi alma se complace. Pondré mi Espíritu sobre él, y anunciará el juicio a las naciones. No disputará ni gritará, ni oirá nadie en las plazas su voz. La caña cascada no la quebrará, ni apagará la mecha humeante, hasta que lleve a la victoria el juicio: en su nombre pondrán las naciones su esperanza» (Mt 12,18-21).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Mensaje de Jesús, Parábolas&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Salmo 78,2: «Abriré en parábolas mi boca, publicaré lo que estaba oculto desde la creación del mundo» (Mt 13,35).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Entrada triunfal de Jesús en Jerusalén&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Zacarías 9,9: «Decid a la hija de Sión: He aquí que tu Rey viene a ti, manso y montado en un asna y un pollino, hijo de animal de yugo».&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Mesías en Vocabulario de teología bíblica, X. León Dufourt, pp.529-533, Herder 2001.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35240156-115953893254036812?l=filoteass.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filoteass.blogspot.com/feeds/115953893254036812/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35240156&amp;postID=115953893254036812' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35240156/posts/default/115953893254036812'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35240156/posts/default/115953893254036812'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filoteass.blogspot.com/2006/09/el-mesianismo-segn-el-antiguo.html' title='El Mesianismo según el Antiguo Testamento'/><author><name>webmaster</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35240156.post-115953811084684838</id><published>2006-09-29T09:31:00.001-04:00</published><updated>2006-10-05T00:14:08.440-04:00</updated><title type='text'>TESTIMONIOS HISTÓRICOS SOBRE JESÚS</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4112/3917/1600/jesus00035.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4112/3917/320/jesus00035.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Cristología&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Jesucristo es una figura de importancia universal, puesto que su aparición puso en marcha una eficiencia que ha cambiado profundamente el mundo no sólo desde el punto de vista religioso, sino también espiritual y social. Esta influencia llega hasta hoy a través no sólo de los cristianos y su comunidad, sino también fuera del cristianismo oficial»&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#99ff99;"&gt;1) Testimonios de la literatura romana, Judía y Cristiana&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;a) Literatura Romana y Judía&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Romana&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Plinio el Joven&lt;/strong&gt; (61-120 d.C.):&lt;br /&gt;Perteneciente a la nobleza romana, fue abogado y ejerció cargos de Estado. Entre sus tareas judiciales como legado imperial de Trajano –en la provincia de Bitinia y el Ponto– estaban las denuncias contra los cristianos, que ya a esa fecha se había difundido rápidamente.&lt;br /&gt;Habla de Cristo en dos ocasiones y siempre en relación con el culto: «solían reunirse un día fijo antes del amanecer, alternándose en las loas a Cristo como si fuera dios...».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Tácito&lt;/strong&gt; (55–120 d.C.):&lt;br /&gt;Miembro de la aristocracia senatorial, con fama de historiador. Habla de los cristianos con ocasión del incendio de Roma del año 64 d.C. del que Nerón hizo responsable a los cristianos para alejar de sí toda sospecha.&lt;br /&gt;Habla breve y concretamente de Cristo (“su fundador”): «este nombre viene de Cristo, que fue ejecutado bajo tiberio por el gobernador Poncio Pilato...Esta superstición fue reprimida...pero más atrde se extendió no sólo en Judea, sino también en Roma...».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Suetonio&lt;/strong&gt; (70–130 d.C.):&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajo su patrocinador Plinio el Joven desarrolló biografías de los emperadores (desde César hasta Domiciano). Su referencia a Cristo es la expulsión de los judíos de Roma (año 49) por orden de Claudio (41–54), suceso mencionado también por Hch 18,2. Esta redacción la realiza cerca del año 121.&lt;br /&gt;A Cristo lo llama «Cresto»: «a los judíos que, instigados por Cresto, causaban constantes desórdenes, los expulsó de Roma».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Judía&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;[4]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Flavio Josefo&lt;/strong&gt; (37-100 d.C.):&lt;br /&gt;Hijo de familia acomodada, fue comandante militar, componiendo más tarde escritos históricos y apologéticos. Menciona a Jesús dos veces en Antiquitates Iudaicae («historia universal del Pueblo Judío», año 93).&lt;br /&gt;La primera vez, Josefo presenta a Santiago como «hermano de Jesús, llamado Cristo» &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;[5]&lt;/a&gt;. La segunda referencia ha sido más discutida –desde el s. XVI– por ser de dudosa originalidad de Josefo (interpolación) o, al menos, una reelabración cristiana: «Por este tiempo vivió Jesús..., autor de obras increíbles y el maestro de todos los hombres que acogen la verdad con placer...murió crucificado por condena de Pilato y al tercer día se le apareció a sus seguidores... Su comunidad existe hasta hoy...»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Fuentes Rabínicas:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las apreciaciones acerca del valor de las fuentes rabínicas sobre Jesús son dispares. Según algunos autores, el nombre de Jesús se va insertando secundariamente en contextos preexistentes, durante el proceso secular de formación del Talmud&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;[6]&lt;/a&gt;, y en respuesta a provocaciones cristianas.&lt;br /&gt;De Jesús se menciona: «Jesús fue colgado en víspera de pesah...».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;b) Literatura Cristiana&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dentro de la Literatura cristiana, encontramos un grupo extraconónico, entre los cuales encontramos los escritos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Apócrifos Neotestamentarios&lt;/strong&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn7" name="_ftnref7"&gt;[7]&lt;/a&gt;:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son los escritos del cristianismo primitivo que no fueron admitidos en el canon. No pertenecen a los padres apostólicos y tienen que ver –en contenido o género literario– con el Nuevo Testamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Padres Apostólicos:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Escritos cristianos antiguos, supuestamente redactados en época apostólica. Presentan presunta ortodoxia y fiabilidad (distinta de los apócrifos); p.e. Carta de Bernabé, la Didajé, el Pastor de Hermas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Ágrafos&lt;/strong&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn8" name="_ftnref8"&gt;[8]&lt;/a&gt;:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dichos de Jesús no escritos en los evangelios canónicos. Se refiere a dichos transmitidos oralmente y recogidos en padres de la Iglesia, en escritos apócrifos o en el nuevo testamento al margen de los evangelios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Fuentes Sinópticas:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Comprenden los tres primeros evangelios, con las fuentes subyacentes a ellos. Los sinópticos proyectan una imagen de Jesús similar («sinópticos»), distinta a la de Juan, dependiendo en lo literario entre sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Fuentes Afines a la Gnosis:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Están aquí fuentes extensas que o bien son afines a la gnosis o plenamente gnósticas. En el canon encontramos el evangelio de Juan. Fuera del canon hay que señalar el evagelio de Tomás (un contrapunto gnóstico a la fuente de los logia &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn9" name="_ftnref9"&gt;[9]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;2) Valor Histórico de los Evangelios y Criterios de Historicidad&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;a) Valor Histórico de los Evangelios&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Los Evangelios en sí son un testimonio de fe, reallizado con una finalidad de suscitar y transmitir la fe en Jesucristo, el Mesías (Jn 20,30). Ellos no son una biografía ni una historia crítica de Jesús. Sin embargo, se puede concluir que los Evangelios contienen una historia verdadera, no una novela o fantasía: los Evangelios son una obra de fe de los primeros discípulos de Jesús, pero enraizada en la historia real. Esta historicidad la podemos reconocer en hechos puntuales de la vida de Jesús: p.e. los relatos de la Pasión de Jesús (Mt 27,32 y par.), algunos Milagros y algunos Dichos de Jesús.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Dei Verbum&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;18: «... los Evangelios, son testimonio principal de la vida y doctrina de la Palabra hecha carne, nuestro Salvador...; ...los cuatro Evangelios son de origen apostólico. ...ellos mismos con otros de su generación lo escribieron por inspiración de Espíritu Santo y nos lo entregaron como fundamento de la fe».&lt;br /&gt;19: «... los cuatro Evangelios, cuya historicidad afirma sin dudar, narran fielmente lo que Jesús, el Hijo de Dios, hizo y enseñó realmente para la eterna salvación de los hombres hasta el día de la Ascensión».&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;b) Criterios de Historicidad&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La teología católica para discernir la Historicidad de los relatos ha elaborado unos criterios, y así constatar si el hecho relatoado corresponde a la vida de Jesús.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;1) Criterio de Múltiples fuentes:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se considera como auténtico aquel dato evangélico que se encuentra en todas o varias de las fuentes de los Evangelios: p.e. Hijo del Hombre&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn10" name="_ftnref10"&gt;[10]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;2) Criterio de Discontinuidad:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Se considera como auténtico aquel dato evangélico que es irreductible a concepciones del judaísmo o de la comunidad cristiana post-pascual: p.e. Abbá&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn11" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn11" name="_ftnref11"&gt;[11]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3) Criterio de Conformidad:&lt;br /&gt;Se considera como auténtico si el dato evangélico es coherente con el encuadramiento palestinense de la época del ministerio público de Jesús (idioma, territorio, etc.) y con las características de su predicación que se retienen ya como probadas (p.e. Anuncio de la llegada del Reino).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4) Criterio de Explicación Necesaria:&lt;br /&gt;Se considera como auténtico aquel dato evangélico que se ofrece como explicación que orienta e ilumina diversos hechos presentes en los evangelios: p.e. Abbá&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn12" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftn12" name="_ftnref12"&gt;[12]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5) Criterio Secundario o derivado –Estilo peculiar de Jesús–:&lt;br /&gt;Se considera como auténtico aquel dato evangélico que permite el reconocimiento del estilo propio de Jesús, p.e. hasta entonces desconocido: autoridad (“yo os digo”), compasión (“dónde están los que te condenan”), etc.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Cfr. Walter Kasper, Jesús, el Cristo. Sígueme, Salamanca, 2002. p. 55.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; Lo que sigue está tomado de G. Theissen, Annette Merz, El Jesús Histórico, Sígueme; Salamanca 1999; p. 37-53.84-104. Para nuestro objetivo hemos dividido esta sección en dos partes: a) Literatura romano–judía como un testimonio externo, autónomo; y b) Literatura cristiana, como testimonio más cercano u oficial.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;[3]&lt;/a&gt; Hacemos referencia al período del 110 al 120 d.C.; los autores (Plinio el Joven, Tácito y Suetonio) utilizan un título mesiánico como nombre propio «Cristo» o «Cresto», no figurando en ellos el nombre de Jesús. Las referencias aparecen siempre a raíz de una intervención pública contra los cristianos, por lo que no entregan informaciones directas sobre Jesús. Todos coinciden en señalar que el cristianismo se trata de una “superstición abominable y quizá peligrosa para el Estado”.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;[4]&lt;/a&gt; Señalamos lo siguiente como Literatura «externa» al cristianismo, como un testimonio autónomo y contemporáeno.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;[5]&lt;/a&gt; «El Apunte no indica interés por Jesús mismo, que sólo e smencionado para identificar a su hermano, un procedimiento frecuente en Josefo... El título de “Cristo” aparece simplemente para poder distinguir a Jesús de las numerosas personas de igual nombre...», El Jesús Histórico, p. 85. Nótese que Josefo nombra cerca de trece personas que llevan el nombre de Jesús.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref6" name="_ftn6"&gt;[6]&lt;/a&gt; Talmud es una obra compuesta de varios tratados relativos a diversos aspectos de la vida, desde la perspectiva de la reigiosidad judía. En particular se trata de de normas que interpretan la ley mosaica, pero también anécdotas, aforismos, acnotacione, convirtiéndolo en un especie de Summa del judaísmo.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref7" name="_ftn7"&gt;[7]&lt;/a&gt; Apócrifo: (áảpócrufos: oculto) se eutiliza el término en sentido neutral como «ajeno al canon», o peyorativo (herético, deformado) o esotérico (secreto)&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref8" name="_ftn8"&gt;[8]&lt;/a&gt; Ágrafo: en singular «no escrito» (αγραφος).&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref9" name="_ftn9"&gt;[9]&lt;/a&gt; Logia: Es un documento cuya existencia se ha inducido por análisis. Mt y Lc ofrecen, junto al material Mcc, numerosos textos comunes, sobre todo sentencias, que ambos recogen con independencia entre sí; probablemente estaba escrito en griego. Sigla Q del alemán Quelle, fuente.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref10" name="_ftn10"&gt;[10]&lt;/a&gt; Encontramos por ejemplo Hijo del Hombre: 14 veces en la triple tradición, 10 en la fuente Q, 15 en san Juan.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn11" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref11" name="_ftn11"&gt;[11]&lt;/a&gt; Considérese por lo inaudito del término para el mundo semita.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn12" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=35240156#_ftnref12" name="_ftn12"&gt;[12]&lt;/a&gt; Este término es enriquecedor en sí, pero además orienta e ilumina otros hechos presentes en los Evangelios.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35240156-115953811084684838?l=filoteass.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filoteass.blogspot.com/feeds/115953811084684838/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=35240156&amp;postID=115953811084684838' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35240156/posts/default/115953811084684838'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35240156/posts/default/115953811084684838'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filoteass.blogspot.com/2006/09/testimonios-histricos-sobre-jess_29.html' title='TESTIMONIOS HISTÓRICOS SOBRE JESÚS'/><author><name>webmaster</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
